#298228
Morandir
Participante

Vaya, buen tema el que propone jarvis. Aunque no me siento inspirado hoy a ver si sale algo decente…

Veamos, en principio diré que Denethor fué, en general, un buen gobernante para Gondor. No buscaba el amor, ni siquiera la aprobación de su pueblo, sino sólo cumplir con su obligación como Senescal del Rey, y conservar el Reino.

Sin embargo tuvo un gran defecto: su gran orgullo.

Creo que Denethor y Aragorn ejemplifican los dos extremos del orgullo. Denethor es incapaz de someter su orgullo a cualquier causa, aun cuando mucho fuera lo que ganara. Aragorn en cambio, pese a ser orgulloso por su estirpe, entiende que debe mostrarse humilde si quiere triunfar en su cometido.

Pero no van por aquí­ los tiros…

Centrandose simplemente en las acciones de Denethor, no en su personalidad o en sus motivaciones, no creo que organizara mal la defensa de Minas Tirith. Esto según los recursos con los que contaba Gondor para defenderse.

El ataque de los Corsarios privó a Minas Tirith de un gran número de hombres.

Con las fuerzas de la Ciudad era imposible defender de modo eficaz Osgiliath, y menos aún Cair Andros. Como se vió en la retirada de Faramir, el no disponer de tropas para cubrir la retirada de las situadas en Osgiliath hací­a aún más peligroso el resistir mas allá de los muros de Minas Tirith.

¿Defender el muro del Pelennor? Cierto que es otro elemento defensivo de Minas Tirith, pero no es facilmente defendible frente a un atacante muy superior en número. Su superficie es demasiado grande para ser defendido eficazmente.

Considero que el resguardarse en Minas Tirith no fué una mala estrategia en visto de que Gondor estaba incapacitado para ejercer acción alguna de ataque al ejército que se dirigí­a a la Ciudad, menos aún sin el auxilio de los Rohirrim.

Ahora viene el mayor error de Denethor, motivado por el Palantir, cierto, pero a lo que no supo resistirse: la desesperación.

Eso es lo que marca a Denethor, no tiene esperanza en la supervivencia de Gondor a la Sombra del Este. Gracias al Palantir, fué capaz de ver los grandes ejércitos de Sauron, ve que las huestes enviadas contra Minas Tirith son sólo "uno de los dedos de su mano".

Gondor era demasiado débil como para sobrevivir por sí­ mismo al ataque de Sauron, aún contando con la ayuda de los Rohirrim no lo hubieran logrado.

¿Pedir ayuda? ¿A quienes? Ya antes de que los ejércitos de Mordor tomaran Osgiliath el Norte se inflamaba con la guerra. Nadie hubiera podido acudir a la defensa de la Ciudad Blanca.

Si a esta certeza añadimos la total desconfianza en la Misión de Frodo, podemos comprender que Denethor desesperara.

Creo que ese fué su error, si su mandatario no tiene esperanza alguna, ¿con qué motivación lucharán sus tropas?

Creo que de no ser por Gandalf, quién mantuvo los ánimos y ordenó la defensa de los muros en el ataque junto con Imrahil, la llegada de Aragorn hubiera sido demasiado tarde.

Ahí­ es donde más falló Denethor. No estuvo con los suyos en momento en que más se lo necesitaba, como le reprocha Gandalf:

"tu sitio está entre los tuyos, allá afuera, donde acaso la muerte te aguarda. Y tu lo sabes, en el fondo de tu corazón"