La Guerra de los Clanes

Historias, leyendas y batallas en las tierras olvidadas de Arda.

Edicion 2

Haldanóri, Las Tierras Ocultas

Finalizada · 08-09-2004

Historia de Valle del Ingenio

La batalla de la llama subita:

La gran prisión de Angband se abría a los ojos de los miles de combatientes que luchaban a sus puertas, los ejércitos de Melkor combatían ante el asedio que ponía en jaque a un punto clave para las tropas del señor oscuro. Entre vapores venenosos y cenizas, los enemigos de Melkor pelearon durante muchísimo tiempo, pero todo se desvaneció cuando como aparecido de una bocanada de fuego un gran ser con alas rojas se elevó por los aires escupiendo fuego de sus entrañas, causando así un gran pavor entre los soldados que asediaban Angband e innumerables bajas........

\"La prisión de hierro\" se había librado una vez mas de los asedios de los alianzas de las razas nobles de la Tierra Media.

Pero alguien que se encontraba en aquella batalla, alguien que había visto como aquel nuevo ser volador arrasaba con todo, lejos de que esa escena le asustase decidió investigar mas sobre aquello, pues sabia que eso podría conllevar consigo un gran adelanto; Telandil, que así es como se llamaba aquel superviviente, recogió sus cosas y abandonó el campamento de herido en el que se encontraba en el que ejercía de sanador.

Su camino fue largo y duro, pero al cabo de varios días, llego a Nargothrond, alli asentó un pequeño grupo de sabios e iniciados para el estudio de la nueva criatura y de las posibles que podrían aparecer de ahí en adelante, pero debido a la situación de la ciudad-fortaleza (situada bajo tierra a la altura del río narog) no tardaron mucho en darse cuenta de que sus estudios quedaban limitados a mera teoría y no podían experimentar personalmente con lo aprendido, asi que tras varias deliberaciones decidieron marchar muy lejos de Nargothrond e instalar un pequeño campamento en un valle, este estaba rodeado por una hilera de montañas que formaban un circulo perfecto, a excepción de dos partes abiertas, una que daba al interior del resto del mundo y otra que da al mar y por la que desemboca un rio que nace en un lago en medio del valle.

Al principio instalaron pequeñas tiendas de campaña donde siguieron sus investigaciones, pero poco a poco la comunidad fue creciendo con la llegada de mas miembros y las tiendas de campañas se transformaron en casas, en unos años llegaron a crear un pequeño pueblo de gente de saber, las investigaciones crecieron, pero la situación de la entidad se estancó y así, Telandil decidió utilizar los descubrimientos de todos esos años para el bien de todos, asi fue que en poco tiempo se empezaron a crear objetos de base erudita como armas, armaduras, pociones, amuletos y demás.... todos estos tenían un gran nivel, pues se fabricaron por los herreros y las mentes mas importantes y con los materiales mas extraños (se dijo que hasta llegaron a crear una armadura con las escamas de un dragón rojo) estos objetos se llegaron a cotizar a un alto precio y ayudaron a que el estatus del valle creciera, así pues, el pueblo paso a ser una gran ciudad cubriendo así gran parte de este.

Pero no era el comercio lo que tenían en mente los lugareños del valle, querían que la idea principal del avance del saber permaneciese intacto y así pues se aprobó un ambicioso proyecto, en medio del lago se levantaría una inmensa torre de cristal que, en cuyo interior se ilustraría a los iniciados y donde se reuniría el consejo de la ciudad para tomar decisiones de la misma.

Muchas décadas pasaron hasta que la torre se irguió firme y arrogante ante los altos ojos de las montañas, Telandil murió poco después del levantamiento de la misma, pero el espíritu que llevó consigo al llegar al lugar tanto tiempo atrás quedo inmortal gracias a aquel monumento,

Asi pues aquellas tiendas de campaña que se instalaron en el lugar hace ya tanto tiempo atrás con el único propósito investigar aquella nueva raza que sobrecogió a Telandil en pleno vuelo se transformo en una gran e importante ciudad y que gracias a ello se paso a llamar: “La ciudad del Dragón.”

Los gremios de la ciudad:

Los sabios que acompañaron a Telandil querían trabajar juntos, pero cada uno tenía su especialidad. Se reunían a menudo en el centro de su campamento, pero cuando estaban separados, seguían investigando su campo en las tiendas de su zona. Con la llegada de un mayor número de sabios, junto a otra gente que simplemente quería vivir en la zona y ofrecía sus servicios, las tiendas crecieron, pasaron a ser casas, y se formaron barrios. Cuando la torre de cristal acabó de ser construida, la ciudad del Dragón contaba con numerosos distritos, cada uno especializado en alguna rama de estudios. Había el barrio de los herreros, el de los sanadores, el de los alquimistas, el de los bibliotecarios.....

Los barrios empezaron a formar jerarquías de aprendizaje y dominio de las técnicas, clasificando a los habitantes que trabajaban en la especialidad de la zona en aprendizes, ayudantes, oficiales, oficiales expertos, maestros y maestros expertos. Estos últimos eran también los encargados de gobernar el barrio correspondiente, y la mayoría estaba en el concilio que controlaba a la ciudad. Este concilio mismo decidió hacer oficial la división de los barrios, y creó los gremios, manteniendo la estructura establecida. Así, cada barrio, aparte de mercados y tiendas básicas abastecedoras de comida y primeras materias, tenía un gremio formado por el conjunto de tiendas y edificios dedicados a su especialidad. Para pertenecer a un gremio sólo se tenía que trabajar en su especialidad y vivir en el barrio correspondiente. El concilio dió mucha independencia a los gremios, y estos florecieron al largo de los años, convirtiendo la ciudad en una de las mas grandes de la región, y manetniendo su espíritu de aprendizaje y descubrimiento.

El concilio, por su parte, decidió crear gremios hasta entonces inexistentes. Arzadel, Maestro Experto Alquimista, que contaba con una gran influencia en el concilio por ese entonces, propuso la creación de unos gremios, con el objetivo de organizar una defensa bien preparada para la ciudad. Fue así como fueron creados tres gremios especiales: El gremio de los espías, que tenía como objetivo reunir información de todo el resto del mundo y crear un cuerpo de diplomáticos, el gremio de los soldados, que simplemente se convertiría en el ejército de la ciudad, y el gremio de los asesinos, donde se entrenaba a los soldados y espías más brillantes para mejorar sus técnicas, liderar mejor a sus hombres y realizar tareas especiales, como eliminar a un gobernante enemigo.

El gremio de los soldados siempre fue oficial, pero el gremio de los espías y de los asesinos fueron escondidos bajo los nombres de gremio de los dilpomáticos y de los oficiales, respectivamente.

Por último, aunque no tenían representante en el concilio, las numerosas tiendas básicas repartidas por la ciudad se unieron bajo el gremio de los comerciantes, y el gobierno aceptó la propuesta.

La torre de cristal:

La torre que Telandil y otros sabios habían ideado se levantaba majestuosa en el centro de la ciudad, era el núcleo de la misma, su máxima expresión. Estaba enmedio del lago del valle, y se accedía a ella por cualquiera de los cinco puentes dispuestos atravesando el agua. Los cristales que la formaban no dejaban ver su interior, y tenían muchas tonalidades azules. En la base, predominaban los azules oscuros, y conforme ganaba altura los tonos se hacían más claros, hasta llegar al punto más alto en que adquirían una gran luminosidad.

En la base había cinco puertas, una por cada puente que llegaba hasta ella. Conforme crecía, en algunos tramos se dividía, formando torres solitarias más bajas que todo el conjunto. En el extremo más alto era muy estrecha, sólo había sitio para una sala en ese espacio.

En el interior, también estaba hecha de cristal, y una configuarción especial de éstos hacía que la luz del sol fuese captada y amplificada para iluminar cada rincón del enorme edificio. Por la noche, la luz de las estrellas y la luna, ayudada por algunas antorchas en sitios estratégicos, bastaba para tener tanta luz, aunque de naturaleza diferente, como en el día.

En las salas superiores es donde se reunía el concilio de sabios que gobernaba la ciudad. Mediante un sistema que utilizaba las corrientes de agua del lago y un poco de fuerza animal, subían hasta esas alturas mediante un mecanismo que eliminaba el uso de escaleras.

En los pisos más bajos había aulas de aprendizaje. En los pisos medianos, había numerosos laboratorios, estudios y bibliotecas, especializadas en artes más complicadas o secretas que las que se trataban en los gremios de la ciudad. Las torres más pequeñas que surgían al ganar altura delimitaban zonas especializadas en un único fin.

Durante el gobierno de Arzadel, también se impulsó la costumbre del aprendizaje en la torre. Antes, sólo unos pocos sabios accedían a ella para adquirir nuevos conocimientos. Pero el concilio dictó que los miembros de los gremios, con rango de oficial o superior, más brillantes, que fueran escogidos por sus Maestros Expertos, entrarían en la torre para mejorar sus enseñanzas y ampliarlas a un nuevo nivel. La propuesta fue tratada inicialmente con recelo, sobretodo por los más conservadores, pero una vez implantada fue un éxito, y gacias a ella surgieron grandes sabios y muchos avances importantes.

Ser escogido para entrar en la torre era considerado el más grande de los honores, todos los miembros del gremio soñaban con algún día aprender en el edificio. Aún así, los elegidos tenían que esforzarse muchísimo, y algunos no conseguían llegar a adquirir los conocimientos que se impartían, con lo que volvían a su trabajo anterior. Aún así, los rechazados seguían teniendo más reputación que los simples miembros del gremio.