La Guerra de los Clanes

Historias, leyendas y batallas en las tierras olvidadas de Arda.

Edicion 2

Haldanóri, Las Tierras Ocultas

Finalizada · 08-09-2004

Ficha de personaje

Arezol

Jugador: oscar15

Avatar de Arezol
Personaje
Arezol
Clan
Tercano Nuruva
Raza
enano
Otros nombres
No quiere que se le llame de otra forma porque sabe que de mayor se le olvidara
Ingreso en el Clan
08-09-2004
Armas y/o poderes
Posee un hacha que ha derramado mucha sangre y matado criaturas malignas...También, unas pequeñas dagas en el cinturón en el caso de no poder valerse con la hacha o para atacar a una pequeña distancia... Su cota de malla es extremadamente robusta

Descripción del personaje

Descripción del personaje:

Arezol es un enano algo mas alto de lo que deveria ser un enano, aunque eso facilita su manejo con el hacha, la visibilidad debido a la altura y a la velocidad debido a tener las piernas mas largas con lo que poder dar zancadas mas amplias, también destaca en que su pelo es de un marron claro al igual que sus ojos. En lo que se refiere a la barba, tiene poca y es del mismo color que sus ojos. respecto a sus vestimentas, no suele detallarse mucho en eso, nada mas que pide que sean ligeras, pues con la cota y la armadura, ya de por si da calor y no vendria bien mas calor y menos velocidad.

Desde pequeño, lo han entrenado para la guerra, pues debido a su tamaño, superar a los demas enanos le era mas fácil que a cualquier otro, pero también a dedicado parte de su vida a estudiar las diferentes lenguas y pergaminos que su pueblo a ido dejando, pues no quiere que tal conocimiento se pierda.

Historia del personaje

Arezol es un enano que siempre desde pequeño, ha sidop entrenado para defender a su pueblo por sus creencias. Normalmente éste se levanta, toma un buen desayuno se encaminaba a coger un hacha de entrenamiento y practicaba, a veces solo, a veces contra otro, y debido a su tamaño era mas fuerte y podia ganar con facilidad que eso siempre enorgullece a uno y dan mas ganas de mejorar...

Por las tardes, se las dedicaba a leer y apreder sobre los conocimientos antiguos..sobre todo en el temas de las minerías y conductos subterraneos, pues de la vida de afuera nada mas se la planteaba cuando tendría que salir a luchar.

Así pasaron los años y Arezol creció hasta estar preparado para luchar. Estaban saliendo de su ciudad y estaba asustado e impetuoso. Contra quién iban a luchar, un grupo de orcos que amenazaban a varias millas. Aunque los orcos ingnoraban la existencia de esta ciudad enana, cazaban y destruian todo a su paso, complicando la busqueda de comida y de arboles de donde coger la fruta.

Era una mañana clara, el sol estaba naciendo y una brisa fresca inundaba los pulmones cuando la tropa partia dirección a la batalla. La marcha era lenta y mas bien un poco tranquila, para entrar en la batalla con fuerzas. Todos los enanos andaban conforme se acercaban mas silenciosamente y los ruidos de charlas y conversaciones murieron conforme se escuchaban a los orcos. Entonces, el general de los enanos los reunió a todos y les hablo en tono bajo, pero para que se enterasen todo

Bien, ya estamos aquí, nuestros exploradores han matado a los suyos y no saben de nuestra llegada. Nuestra mayor ventaja sera su desorden y la sorpresa. Tambien han abistado que muchos orcos han dejado sus armas en una roca cercana. No dejeis que las recuperen, matadlos a todos y recordad siempre que os teneis que ayudar mutuamente y no conseguir la gloria propia a costa de otros. Se que no me dreudareis y dareis de el tope de cada uno.

Con estas palabras del capitán, la tropa se moralizó y se prepararon para la carga desde los matorrales cercanos a las armas.

¡Al ataque! - Y todos los enanos salieron corriendo hacia ellos.Los pocos orcos que iban armados presentaron filas y los demás, estaban totalmente asustados devidos a no poder tener con que defenderse. La carga fue bastante exitosa, aunque los orcos iban recuperando las filas tras la carga. Los aceros resonaban y algunos gritos estremecedores hacian resonar el llano de la batalla. Mientras tanto, los enanos iban empuñando sus hachas y lanzando sus dagas a los pocos arqueros que había en el bando contrario.

Pasaba el rato, y la tierra era manchada cada vez mas de sangre y cuerpos inertes, los orcos eran aniquilados y disminuian a un ritmo cada vez mas notable. Cuando ya solo quedaban unos pocos, dejaron todas las armas y corrieron. Los enanos le seguian y lanzaron una descarga de dagas agotandolas todas. Afortunadamente, muchas dieron en el blanco matando a la mitad de los orcos restantes.

Asi estuvieron muchas horas, en persecucion. Arezol no daba credito a todo esto austado y al mismo tiempo contento por querer matar a otro, y se dio cuenta, que a la hora de la verdad se hizo notar, pues ese era su mayor miedo, quedarse paralizado en mitad de la batalla.

Los orcos llegaron hasta una gran cueva donde se refuegiaron. Cuando los enanos llegaron, el capitán mandó a dos como vigías para ahcer un breve reconocimiento del terreno. Tras un rato, lo que pareció una eternidad, los vigías llegaron sudorosos y muy asustados, al igual que exhaustos. Según contaron, un gran ejercito moraba dentro, mucho mayor que las de los enanos, también es verdad que muchos estan practicando, y por lo tanto no saben casi nada, pero en un ataque contra ellos es muy seguro de que nos venciesen. El dirigente del grupo se puso a pensar un breve momento y después dijo: Bueno, como bien decís son más, pero nosotros somos mejores y mas habilidosos, así que atacaremos y no dejaremos ningún orco viviente.

Pero...-comenzó a decir un soldado

Ya está tomada la decisión, atacaremos en un rato-volvió a decir el jefe

¡Pero puedes conducirnos a la muerte!, esos orcos están ya a mucha distancia de nuestra morada, y podemos volver luego con un ejercito mayor, no veo porqué debemos arriesgarnos ahora...Lo veo muy absurdo- dijo Arezol con reproche

¿Sabes?, nunca a sido bueno cuestionar a un superior, un soldado hace lo que se le pide, ni pregunta, ni da su opinión, solo recibe órdenes, así que cierra tu boca, y en marcha.

Con estas palabras los enanos reanudaron la marcha hacia el interior de la cueva. Iban muy cautelosos y atentos, el más leve soplo de viento basta para que mirasen hacia atrás con temor. Poco a poco fueron entrando, cada vez se hacía mas estrecho, y las paredes acaban en punta o afiladas, pues se ve que la erosión a ido dejando mella.

De repente, un sonido silbante salió de la nada y muchos de los enanos cayeron, era una trampa, de los alrededores salían orcos y los primeros eran arqueros que, aunque no tenían muy buena puntería, era muchos, y algunos acertaban, otros, apuntaban a otro y luego asesinaba a otro. Los enanos, conmocionados, rompieron filas y aunque intentaron atacarles, estaban ya muy cansados y eran muy superior en número. Aguantaron un rato, pero cuando el jefe de los enanos cayó, niguno se lo pensó dos veces y huyeron, lo que se había convertido en una persecución, era ahora una huida disparatada. Los arqueros orcos seguían con su empresa matando a enanos y minaban la poca moral que les quedaba los enanos. Arezol, que desde un principio tenía una especia de premonición, en ese momento mientras corría y intentaba con éxito esquivar las flechas que le pasaban cercas, maldecía en todos los idiomas a aquel miserable que se hacía llamar capitán.

Los pocos sobrevivientes que pudieron salir de la cueva, se desviaron en muchas direcciones, cada uno por donde le parecía mas correcto para salver su vida. Arezol, tiró para el sur, y conforme se iba alejando del lugar iba perdiendo de vista a mas de sus compañeros, aunque todavia se escuchaba el zumbido de las flechas y los gritos de alegría, o lo que fuesen de los orcos.

A las horas, cuando se quedó todo en silencio, Arezol se quitó la cota de malla, el casco y la armadura, estaba totalmente sudado y asustado de la carrera que tuvo que hacer, aun ya estando cansado, y también, de saber que había perdido a muchos de sus amigos, compañeros y algún pariente lejano. Descansó un rato largo y se colocó de nuevo todo y salió en busca de algún animal, o vegetal, o frutas para comer. Tenía mucha hambre y mucha sed, pero tuvo que ir lento y muy cauteloso porque podrían estar ocos al acecho. Poco a poco, iba encontrando algo, vegetales en su mayoría, y aunque estaba muy lejos de lo que el hubiera elegido, tenía que sobrevivir.

Durante los siguientes meses, Arezol se convirtió en un enano nómada, iba por donde quería sin dar explicaciones, tampoco sabía muy bien al donde se dirijía pues perdió el punto de refencia hace mucho, nada mas conocía que iba al sur, siempre al sur o a veces desviando un poco para el sureste. Así fue como conoció a unos soldados independientes, unos soldados que se sublevaron de sus jefes para proporcionarse una vida por ellos mismos, sin normas que cumplir salvo las suyas. Eso impresionó mucho al enano, pues ahí había todo tipos de razas, desde elfos y hasta maiar y todos parecían tener muy buenas relaciones entre ellos. Así que, el enano probó un poco de suerte y se quedó varios días con ellos para ver que tal. Fue muy bien recibido, y además le gustaron mucho las compañías. Y así fue como Arezol se unió al que mas adelante serían el asentamiento de Tercano Nuruva, un lugar donde nadie sirve a nadie, un lugar donde tiene que dar explicaciones a superiores arrogantes que nada más conocen el dinero y su ambición, un lugar como Tercano Nuruva, los que no nacieron para morir.

Vida

50%