La Guerra de los Clanes

Historias, leyendas y batallas en las tierras olvidadas de Arda.

Edicion 2

Haldanóri, Las Tierras Ocultas

Finalizada · 08-09-2004

Ficha de personaje

Lómine

Jugador: Seshat

Avatar de Lómine
Personaje
Lómine
Clan
Señores de Nurn
Raza
Elfa
Otros nombres
Anamoriel
Ingreso en el Clan
14-09-2004
Armas y/o poderes
Nwalmë, Tormento, una hermosa espada forjada en tiempos antiguos; y Hwesta, Brisa, un arco largo de delicada talla.

Descripción del personaje

Elfa de oscuros cabellos, piel blanca, ojos grises y labios sorprendentemente rojos, de contextura delgada y aparentemente delicada esconde una fuerza y agilidad sorprendentes. Impaciente, egoísta, inteligente... algo conflictiva, no acepta imposiciones y sigue sus propias reglas, orgullosa y altanera, aunque acepta una figura de autoridad el poder le atrae, la seduce, y si tal figura no posee la firmeza suficiente para ejercer el control, Lómine no dudará en tomar las riendas. Cabalga sobre Nuhuinenna, un poderoso corcel totalmente negro.

Historia del personaje

Lómine, de la oscuridad. Su origen es desconocido, desde el principio voces apagadas murmuraban que había combatido en grandes ejércitos, poco antes que Sauron fuera derrotado, que su habilidad era inigualable y su antiguo nombre era reconocido y temido por sus propios compañeros, sorprendiendo el hecho de que fuese una elfa, tal vez la única elfa en aquel inmenso mar de guerreros; Cuentan también que fue traicionada, que su compañía la dejó abandonada en el campo tras un enfrentamiento, moribunda, temerosa, agotada; tal vez pensaron que no sobreviviría a las heridas infringidas por armas enemigas o tal vez la pensaron muerta, dicen que se arrastró agonizante entre los cadáveres y miembros desgarrados, entre la sangre y las entrañas de los caidos hasta alcanzar una caverna de húmedas paredes y que allí, maldiciendo a su raza, había escogido la venganza. Nadie sabe como sobrevivió, solo se sabe que tiempo después fue vista en un campamento de maleantes acompañada por el patriarca del lugar, fue él quien le dio el nombre con el que ahora se le conoce, un nombre que la define perfectamente. Se sabe que convivió con estos ladrones por corto periodo, que una noche, mientras dormían tranquilos tras un asalto a un pequeño pueblo, Lómine se había encargado de asesinarlos uno a uno, de una manera limpia y admirable. Luego de esto vagó por los bosques y caminos, reclutando un pequeño pero terrible ejército de bandidos, asoló campos y poblados y asesinó sin piedad a quien se atravesase en su camino. Cuando sus hombres empezaban a fastidiarla los liquidaba y formaba un nuevo grupo, más brutal que el anterior. Cansada de asaltar y saquear decidió emprender una nueva empresa, era hora de cumplir su venganza. Cabalgó solitaria a través de las montañas y los valles hasta alcanzar su antigua morada; la entrada a la ciudad no fue dificil, sus rasgos generaban confianza entre los habitantes y guardias; una vez dentro buscó a sus antiguos compañeros, sus amigos en el ejército de elfos de tiempos pasados. Vigiló de cerca sus costumbres, ocultando siempre su rostro, escondiéndose tras la multitud o las blancas paredes de los edificios; descubrió sorprendida que aquellos soldados aun la recordaban e incluso conmemoraban la fecha supuesta de su muerte, llena de ira decidió exterminarlos pero fue descubierta tras las cuatro primeras muertes. Debió huir y refugiarse y una vez más, herida de gravedad, juró que con sus propias manos arrancaría la vida a todos aquellos que fuesen culpables por sus sufrimientos, y hasta ahora la venganza aun se gesta en su pétreo corazón. Esto es lo que se susurra tras sus pasos aunque nunca ha sido confirmado, nadie se ha atrevido a interrogarla sobre el misterio que cubre su vida, ni siquiera los propios Señores de Nurn, quienes la acogieron en su orden. Odiada por muchos, temida y respetada por otros, su apariencia puede confundir a quienes ignoran su historia, la piel blanca y sus cabellos castaños, su grácil cuerpo, sus delicados movimientos, nada en ella es un indicio para descubrir las oscuras intenciones que guarda su corazón, nada excepto sus ojos, dos grises océanos, insondables, profundos, tenebrosos, unos ojos de belleza inigualable pero mortales; mirarla a los ojos es reconocer las aterradoras tinieblas que gobiernan su ser, que alimentan el insaciable deseo de venganza, es ver la verdadera apariencia de aquella alma atormentada por un pasado trágico y cruel... pero antes de descubrir sus misterios, Lómine hará naufragar en aquellos grises iris a quien quiera que se atreva a navegar en ellos.

Firma

Conserva la distancia y mantén la vista baja porque no dudaré en castigar tu arrogancia arrancando tu vida con mis manos.

Señores de Nurn

Vida

45%