La Guerra de los Clanes

Historias, leyendas y batallas en las tierras olvidadas de Arda.

Edicion 2

Haldanóri, Las Tierras Ocultas

Finalizada · 08-09-2004

Ficha de personaje

Morion

Jugador: nicol

Avatar de Morion
Personaje
Morion
Clan
Tercano Nuruva
Raza
nigromante
Otros nombres
Narvinyë
Ingreso en el Clan
17-01-2005
Armas y/o poderes
Controla el fuego con la misma facilidad con la que puede fabricar elementos con sus manos.
Narmacil, Espada llameante, que se enciende cuando su amo esta en apuros.

Descripción del personaje

Su Temple frio y duro y cabello blanco atemorizaba a quien no lo conocia.

Era de talla alta y macisa, como la de los señores de antaño. Sus ojos perdieron la calidez que lo caracterizaba siendo cambiados por una miraba turbada por horrores cometidos.

La gente que de él sabía bien tenía precaucion ya que él no era de confiar porque su alma estaba marcada con la huella de morgoth, él no servía a superiores solo hacía lo que le daba la gana y si no le parecía alguna decision simplemente no la acataba.

Aunque su alma no había cambiado ya que seguia siendo orgulloso como muchos de su estirpe, las heridas del pasado comenzaban a cerrar y un cambio comenzaba a maquinarse en él aunque ni los más sabios se percatanan.

Su mirar no cambiaba, a veces aun sentia el deseo de matar. La marca del enemigo oscuro seguía en él.

Historia del personaje

\"Narvinyë naciste de un duro roble eso te dio la fuerza de la que gozas y de una sabia sacerdotisa entregada al amor...tu padre... a tu padre lo dejaste, de tu hermana mayor poco sabes y ya desertaste en su búsqueda.

Fuiste muy fuerte así me lo ha contado tanto que tu madre tuvo que partir a Aman para reponerse llevadote consigo, dejando atrás a su hija y a tu padre, en la tierra que la vio nacer.

Era una primera nacida a quien Eru puso en el lago para que contemplara las estrellas, tal vez por eso que tienes ese brillo angelical en tus ojos.

Heredaste la fuerza de tu padre, su talla, su amor por las cosas que se crean, de ella los ojos el cabello, y la sabiduría, eres la combinación perfecta de ambos ¿Qué cómo lo sé?... Tu madre me lo contó mientras pasabas horas en tu taller maleando metales y manejando el fuego.

Pero desde eso ya pasó mucho...

Siempre fuiste el mejor herrero en Aman antes de feanor, porque hasta el momento nadie te igualaba en la creación de joyas y artefactos de los nunca entendí su fabricación tu únicamente los regalabas y fue una de las cosas que me gustaba de ti, tu sencillez.

Te aseguro que si feanor no hubiese existido tú serías nombrado el mejor herrero de la historia entre otras cosas que serían distintas si él no habría existido, yo estaría casada contigo...

Tú tenías la habilidad de manejar el fuego, podías mandar sobre él, era un ente que te obedecía, como yo antes lo hacía.

Una vez me dijiste que era esto una de las tantas cosas en las que te parecías a feanor ¿Lo recuerdas?.

Quizás te preguntas qué es lo que hago aquí y a decir verdad ni yo lo sé, solo seguí tus pasos luego de tu exilio porque después del robo de los silmarils partiste hacia tu tierra natal y yo no te seguí y me arrepiento de eso; no estaría aquí sino hubiera visto tu cara en la hora del adiós, por primera vez acongojado Narvinyë, pero tardo en darme cuenta de las cosas solo hasta mucho después de tu partida entendí que no podía estar sin ti.

Pero partiste con tu madre, creo que fue por las ganas de reencontrarte con tus familiares y por tu curiosidad de estar en tu tierra natal lo que te impulsó a ir, porque tú no seguías a Feanor, él nunca ganó tu aprecio ni tu respeto, nunca te agradó su arrogancia.

Partiste y en el viaje perdiste a tu madre, creo que quisiste muchas veces regresar, lo sé porque te conozco, llegaste finalmente a la tierra media, dime ¿Te decepcionaste?, ¿Era como te la imaginaste? Dime por favor, hace mucho que no te escucho, me siento como cuando te encerrabas en tu taller a construir las obras que eran fruto de tu imaginación, tú reías mientras decía que amabas más a tu martillo que a mi ¿recuerdas?, creo que así era, pero me calmabas con tu sonrisa, muchas veces me daba rabia la forma en la que me mirabas, era tan dulce, siempre conseguías que me calmara...

¿Por qué has cambiado? Sé que has hecho cosas terribles en contra de inocentes, utilizas el fuego para matarlos vivios, dicen que te agrada el sonido de los lamentos ¿Ese es el precio por el dolor que has sufrido?.

Pero según como me contaron, llegaste al reino de Thingol y preguntaste por tu padre y hermana.

Tu padre era un capitán aclamado y tu hermana, tu hermana era igual que él y nadie pudo impedir sus ganas de pertenecer al ejercito, que raro que una eldar se haga a las armas, pero no se podía esperar menos de una de los hijos de Mabcuru.

Pero llegaste tarde ellos habían partido a una batalla y no pudieron presenciar la llegada de los exiliados, pero tú no esperarte, impaciente partiste a la batalla, como después me contó alguien que participó.

Esta persona también me dijo que llegaste raudo montado en un blanco corcel y que te encontraste con el ejercito que venía de regreso y también trató de describirme tu cara al ver a tu padre por primera vez en una camilla, herido gravemente, él te reconoció al ver tu parecido con tu madre, preguntó por ella pero tú no atreviste a decir la verdad, le dijiste que se había quedado en Aman, si era como tú estoy segura que no tardó mucho en darse cuenta de la verdad.

No sé si lo recuerdes, pero quien me contó todo esto era quien les dijo que tu hermana había sido hecha prisionera por Morgoth. Esto sumado a la muerte de tu madre ocasionó que tu padre no volviera a ser como antes.

Tú lo dejaste para ir en búsqueda de tu hermana, más bien lo abandonaste, nunca más regresaste a verlo.

No sabía que manejaras tan hábilmente las armas como el martillo, nunca te gustaron, hasta ahora ¿Fue por la necesidad de protegerte en la búsqueda de tu hermana que aprendiste a usarlas?.

Antes no te habría preguntado esto pero es que cambiaste demasiado, ni siquiera me reconociste cuando me presenté ante ti luego de mi viaje desde Aman, no recordabas mi nombre...

Si hay algo que me impresionó cuando comencé a buscarte fue que al mencionar tu nombre muchos se espantaban, quizás que cosas innombrables has hecho.

Dejaste la búsqueda de tu hermana y en cambio te uniste al enemigo usando el fuego a su favor, ya no lo utilizas para las bellas creaciones de las cuales eras aclamado sino para destruir, no importa si no me recuerdas solo piensa que soy una persona amiga que reprocha tus acciones y por si también lo olvidaste te recuerda tu pasado.\"

Indise

Era la segunda vez que ella se adentraba en el campamento de Morion ya que fue ese el nombre que su amado adoptó luego de unirse a Morgoth. Ahí estaban todo tipo de criaturas.

Pero a ella no le importaba, escribió una carta para él e iba a entregársela.

La vez anterior él no la reconoció y pensaba ella con esta carta recordarle el pasado olvidado.

La vio llegar, la reconoció entre los árboles en los que se encontraba él y su tropa, pero antes de que ella pronunciara palabra alguna, una flecha cruzó la floresta dando en su pecho, la muerte fue inmediata.

Morion se acercó a ella y le quitó la carta que tenía en su mano y dejó el hermoso cuerpo de la dama a merced de los orcos.

sí recordaba quien era esa dama pero poco le importaba su muerte, su pasado ahora se encontraba bajo tierra y quien tratara de recordarlo perecería ahí tambien.

Las cadenas de el señor oscuro se tornan pesadas para quien ha disfrutado de la libertad, más aun en él, que en su vida había recibido ordenes, así que esa noche abandonó la compañía de la que estaba a cargo, terminando asi la formación de su caracter desinteresado, sanguinario y maqueavelico que lo acompañaría hasta el fin de sus dias.

Firma

El deber es más pesado que una montaña, la muerte, más ligera que una pluma

Vida

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