Ficha de personaje
Dregnor Sereghîr
Jugador: Maehdros

- Personaje
- Dregnor Sereghîr
- Clan
- Alianza de Eithel-Glîn
- Raza
- Numenoreano
- Otros nombres
- Señor de la Sangre.
- Ingreso en el Clan
- 28-01-2005
- Armas y/o poderes
- Espada larga, un arco mediano, carcaj cargado con 20 flechas, una daga en el cinto al lado izquierdo.
Descripción del personaje
Historia del personaje
Dregnor era uno de los muchos hombres que abandonaban la isla de Númenor, para conocer la Tierra Media. Pero sin embargo se diferenciaba de los demás por su inteligencia y sabiduría. Aunque para las cuentas mortales tenía muy pocos años, sus ansías de saber sólo eran comparables a las de los grandes eruditos de Númenor.
Por estas ansias de conocimiento, que no lo dejaban vivir en la isla...la abandonó. Después de investigar todo lo que era posible investigar. Y aún más, pues podía ahondar en los pensamientos de aquellos que se tenían por sabios.
Fue así, que este numeroneano de corazón intrépido llegó a las costas de la Tierra Media y se puso a las ordenes de Cirdan y Gil-Galad, el rey supremo. Desde el puerto de Lindon se enteraba de lo acontecido en Númenor, su tierra, y también de todo lo que ocurría en Endor.
Había crecido sumido en las historias de elfos y maiar que llenaban los libros sobre la Historia de Númenor que tenía su padre. Elfos...no los había visto nunca, pero sabía de las historias que se cantaban más allá del mar...
Ahora estaba allí y ansiaba verlos. Ansiaba ver elfos, así como quería conocer a fondo la historia de la tierra que ahora le daba albergue. Y conforme a sus deseos, recibió instrucción del propio Cirdan, quien lo tomó como el mejor de sus discípulos. Pues lo era. En muchos años no se había visto en los puertos, alguien con un espíritu tan emprendedor como el de Dregnor.
Era un numeroneano puro. Alto, hermosas facciones, oscuros cabellos...y los profundos ojos grises, revelaban un entendimiento y una sabiduría sin igual. Tenía un espíritu indómito y un manejo en las armas que era realmente admirable.
Mas no podía establecerse en un solo lugar, hasta que su corazón encontrase todo lo que buscaba: sabiduría, belleza y armonía. Recorrió muchas veces las costas de la Tierra Media, y muchas otras estuvo presente en su corazón el volver a Númenor. Pero este pensamiento pronto se esfumaba, pues él pertenecía a Los Fieles y las noticias que escasamente llegaban de su tierra a Lindon hablaban de la irreverencia de los reyes. Hace ya mucho tiempo Gil-Galad había dejado de recibir ayuda de los numeroneanos, pero Dregnor nunca pensó que la maldad estuviera tan arraigada en esos poderosos corazones.
Pues pronto el eco de las noticias llegó a las costas de la Tierra Media. Ar-Pharazôn quien había tomado el trono de Númenor por la fuerza, trataría de llegar al Reino Bendecido. Dregnor sabía de como Sauron había sido tomado prisionero y encarcelado en la isla y de como, poco a poco había trastornado el oscuro corazón de Ar-Pharazôn, con maravillosas ansias de poder.
