Ficha de personaje
Undumeron
Jugador: Capitan_Gothmog

- Personaje
- Undumeron
- Clan
- Orden de Telpe
- Raza
- Balrog
- Otros nombres
- Señor de los Abismos
- Ingreso en el Clan
- 14-03-2005
- Armas y/o poderes
- Látigo de fuego; fuerza bruta, poderes dignos de un maia, terror causado en sus enemigos, etc
Descripción del personaje
\"... sus ojos se clavabán en mi hasta penetrarme y congelar mi aliento, sin contar su cuerpo en llamas, más ardiente que las forjas de las mismísimas Nogrod y Belegost, su làtigo, como un péndulo sobre mí, me himnotizaba hasta perder todo noción de tiempo o espacio, o lo que es peor de mi mismo...\". \"...el horror ya no me afectaba, solo querìa que todo acabara y llegase a su fin. Con sus brasos descomunales e inalcanzables para cualquier espada, me arrastró hasta su morada, donde sus pies me aplastaban y el sufrimiento me agobiaba...\"
Historia del personaje
En un principio se contaba entre los ainur que servían a Oromë, pero, atraído por el poder que desprendió Melkor en Valinor, cuando destruyó a los Dos Árboles decidió dirigirse a sus dominios de Angband.
Poco a poco fue ganando renombre, ya sea por sus actos en las líneas de batalla, como por el temor que infundía en sus enemigos o mismos aliados, hasta que un tiempo después de su llegada al norte de la Tierra Media, Gothmog lo convocó para liderar el casco central de su ejército en las guerras de Beleriand. De gran importancia en la Dagor Bragollach e imprescindible en la Nirnaeth Arnoediad. Fue el encargado de retener a Fingon en un cinturón de fuego mientras su superior, Gothmog, Atravesaba el pecho del elfo con su hacha negra.
Grandes fueron la fama y los honores que recibió en esta época, y horas de deleite pasó en sus recintos torturando a los desafortunados prisioneros de guerra u orcos que lo desafiaban.
Pero como se dice, y como pasa realmente, todo lo bueno tiene un fin, sea tardío o temprano. Como ya es sabido, la furia de los Valar arrasó no solo con Angband, sino también con todo Beleriand, pero antes, vale destacar el papel de Undumeron, señor de los abismos en dicha batalla.
En medio de todo el revuelo causado ni más ni menos por la venida de los Valar y sus huestes, Undumeron fue el único de los balrogs que les hizo frente sin esconderse ni huir; pero viendo que el poder de los venidos de Aman lo superaba en gran medida, se refugió en Angband hasta la salida de los dragones....
Fue en ese momento, respaldado por bestias dignas de enfrentarse a las huestes enemigas, cuando se vio desprendido en su punto máximo su poder y su furia. Y en renombre se recordó los duelos que llevo a cabo contra las águilas de Thorondor, y las muertes en las filas de los vanyar, pero, como es sabido, uno a uno fueron muriendo los dragones y de todos ellos solo él y unos pocos más pudieron huir. He aquí a relatarse el exilio de Undumeron:
Luego de la destrucción de Angband y la matanza o huída de todo orco, balrog, dragón o bestia, solo una opción le quedaba, y era la última que hubiera elegido en otro momento, huir.
Así comienza el largo y fatigoso camino de Undumeron, señor de los abismos, antiguo poseedor de recintos y ejércitos; porque fue perseguido gran parte del mismo por las águilas de Thorondor y la furia de los Valar lo atormentaba y lo perturbaba pero finalmente, luego de atravesar ríos, lagos y montañas, llanuras y bosques, desiertos y praderas, llegó, a lo que después se enteró, eran las tierras de Haldanóri, al sur de una región llamada Mordor.
Y allí paso largas temporadas, descansando y reponiendo fuerzas, hasta que el sonido de unas voces de mando llegó a sus oídos y, sobrevolando el lugar, vio algo que no hubiera imaginado, y que reanimo y encendió su corazón como nunca antes, y su látigo destelló y recobró las fuerzas perdidas, y sus alas se abrieron en toda su extensión y sintieron su anterior rapidez. Entonces, sin pensarlo, y solo teniendo en mente volver a ver grandes ejércitos y generales a sus cabezas, y volver a sentir la adrenalina de liderar una batalla, se encaminó a un a velocidad increíble y con tal decisión, que, según se cuenta, ningún ave se atrevió a seguir su camino, ni ninguna voz se oyó en esos momentos.
Es así como llegó a los territorios de Telpe, su actual reino, y donde, poco a poco, va recobrando las antiguas fuerzas y su espíritu en llamas...
Firma
Undumeron, señor de los abismos, con su latigo te azotará y tu no te volveras a levantar...aunque si de su estima eres, tiene una mano si la necesitas y dos si te las mereces.
