Ficha de personaje
Gorgorn
Jugador: Guilzgul

- Personaje
- Gorgorn
- Clan
- Orden de Telpe
- Raza
- Elfo Noldo
- Otros nombres
- Falmagor (Ola de Terror) <br>Vornen (Agua de Cristal)
- Ingreso en el Clan
- 19-07-2005
- Armas y/o poderes
- Maikatelpë: gran espada plateada de filo único.
Cuchillo de empuñadura dorada.
Arco medio de madera tallada y un carcaj.
Posee gran habilidad en la esgrima, la magia curativa y la transmisión del pensamiento.
Descripción del personaje
Alto, de pelo y ojos negros como la noche. Viste una túnica negra, con un cinturón plateado. De él cuelga la vaina que protege a Maikatelpë (Plata Resplandeciente), su poderosa espada de filo único. Encima lleva una capa negra con una capucha. Sobre su hombro izquierdo está posado Helëráme (Pluma Negra) el fiel halcón, amigo y compañero de Gorgorn.
Historia del personaje
Era un elfo noldo, que pertenecía al Reino de Círdan, en las Falas, las costas occidentales de Beleriand. En ese tiempo se llamaba Vornen, que significa Agua de Cristal, porque era un gran marino de entre todos y se caracterizaba por su calma y su bondad.
En esa época, se estaban librando guerras entre los Señores Elfos y el Enemigo Oscuro del Mundo, Morgoth. Fue entonces, en el año 455 P.E. , que llegó la Cuarta Batalla, la Dagor Bragollach, Batalla de la Llama Súbita, la cual recibió este nombre porque la legiones de orcos estaban lideradas por balrogs y dragones con aliento ígneo. Esta batalla terminó con una aplastante victoria de Morgoth sobre los Elfos. Fue entonces, en el año 457 P.E., que Fëanen, el espíritu maia de Eryn Vorn, acudió a las costas de Beleriand para ofrecer refugio a los elfos en este tiempo oscuro. Un numeroso grupo, en el cual se encontraba Vornen, escuchó el llamado y emprendió, junto a Fëanen, el viaje hacia Eryn Vorn.
Más tarde, en el 474 P.E., hordas de orcos atacaron y destruyeron las Falas completamente. Círdan y su pueblo escaparon a la isla de Balar. En los años que siguieron, Beleriand fue asolada, y los reinos élficos de Nargothrond, Menegroth y Gondolin fueron destruidos.
Los Valar y los Maiar no toleraron más la maldad de Morgoth y en el año 601 P.E., marcharon por tercera y última vez para hacerle la guerra. Ésta recibió el nombre de Guerra de la Ira y Gran Batalla, y terminó con el hundimiento definitivo de Beleriand y que puso fin a la Primera Edad. A esta guerra, había marchado Fëanen, dejando a cargo de su reino a Vornen, con quien ya había entablado una mayor relación que con el resto de los elfos. Al regresar, asumió nuevamente el poder, y los elfos lo recibieron con alegría, y prepararon fiestas y agasajos para su salvador, y le construyeron posteriormente una gran fortaleza oculta en el bosque. Él les enseñó una nueva lengua y tomó el apodo de Guilzgûl, por lo que nombró a su dominio Arda Guilzgûl, el Reino de Guilzgûl. Y así vivieron escondidos en las profundidades de Eryn Vorn.
Pero durante la ausencia de Guilzgûl, Vornen, rodeado de poder y habiendo pasado por tanto odio, dolor y guerra, había concebido nuevos pensamientos, oscuros y tenebrosos, que le dieron deseos de cosas distintas, pero malignas.
Cada vez se fue alejando más de los otros elfos y, hasta para Guilzgûl resultaba difícil poder hallarlo y conversar. En una de sus caminatas por el bosque, Vornen se encontró con un halcón negro de tamaño considerable y grandes garras plateadas. Fácilmente se hicieron amigos y grandes compañeros. Vornen le dio el nombre de Helëráme, que significa Ala Negra, y éste siempre estaba sobre su hombro izquierdo.
Guilzgûl, preocupado por su amigo, intentó hablar con él varias veces, pero Vornen siempre se le escapaba o respondía con frases astutas y engañosas, contradiciéndolo y confundiéndolo.
Así fue que el misterioso odio de Vornen continuó creciendo y consumiéndolo hasta tal punto, que se alejó del mar, al que el amaba tanto. Se dio a sí mismo el nombre de Falmagor, Ola de Terror, y se vistió completamente de negro, de pies a cabeza, y estaba encapuchado la mayor parte del tiempo. Sólo su gran espada de único filo, a la que llamó Maikatelpë (Plata Resplandeciente) brillaba con un gran fulgor plateado. Los ojos y los cabellos se le volvieron negros como el vacío y había tomado una apariencia que irradiaba miedo y horror, pero que a la vez reflejaba la bondad y el amor, la grandeza y la serenidad que antaño tuviera ese ser atormentado por su propio miedo y deseo de poder.
Fue entonces, en el año 3320 S.E., que una noche, Falmagor partió hacia el este, porque se había enterado por medio de Helëráme, de la existencia de un reino malvado que se encontraba al sur de Mordor en el este de la Tierra Media: la Orden de Telpe. Acosado por su curiosidad y maldad, emprendió el viaje, junto a su fiel halcón, para llegar a este reino.
Nunca más se volvió a saber de él en Arda Guilzgûl.
Firma
La Oscuridad nos acecha y nos llama constantemente; todo depende de cómo respondemos a su llamado.
