Ficha de personaje
Dûrthaur
Jugador: Feadin

- Personaje
- Dûrthaur
- Clan
- Señores de Nurn
- Raza
- Humano
- Otros nombres
- Ingreso en el Clan
- 27-08-2005
- Armas y/o poderes
- Porta la espada Angatil forjada en Númenor, la daga de Elestel y su sed de venganza como poder.
Descripción del personaje
Hombre de orígenes en Oesternesse, venido a la Tierra Media desde Númenor, de media altura, fornido y ancho de hombros, cabellos largos, gruesos y castaños, con ojeras, piel medrada por la intemperie y ojos negros, calza botas gastadas y manto verde-oscuro, en anillo de Atanvardo en el anular izquierdo y un collar de Ithildin.
Historia del personaje
- Dinos viajero, como es que has llegado hacia estas tierras, en tiempos bélicos?.- le pregunto el Consejero de Narmelost.
-Mi historia es oscura, tanto que me ensombrece el día recordar a aquellos que hicieron daño.- respondí.
El consejero se revolvió en su asiento, inquieto ante la apariencia del forastero.
-Pero, como es que un humano, al parecer por la acentuación, del lejano norte, ha llegado hasta aquí, tan lejos, muchas leguas nos separan, sin duda hay una buena historia detrás de todo esto.- inquirió el consejero.
- La hay, no lo dudéis señor elfo, y si quiere, se la narrare.- dije.
- Yo diría, no aceptamos que extranjeros vengan y se instalen en nuestros dominios sin ser presentados, podrías ser un espía del enemigo.- menciono el consejero.
- Créame, no lo soy, mas bien, ya no lo soy.- hable.
- Cómo es esto?.- reaccionó el consejero y se paró rápidamente.
- Quiero decir que, en un tiempo para eso fui utilizado.- respondí.
- De extrañas tierras has de venir si es que fue así, esta bien, reláteme su vida, señor….- quedo el consejero.
- Llámeme Dûrthaur.- finalice.
“Mi vida comienza en Nindamos, cerca de la Casa Blanca de Efendis, en 569 de la segunda edad, en ese entonces el pueblo de Númenor todavía vivía en paz y la felicidad desbordaba, tanto el orgullo y el amor por cualquier Vala, mi padre era un siervo fiel de Tar-Elendil, nunca conocí a mi madre, murió cuando nací, era muy bella, según los relatos de mi progenitor, de mi padre no recibí gran ayuda al crecer, siempre creyó que mi madre murió por mi culpa, me lo gritaba a la cara, desde aquel entonces aprendí a no confiar en nadie, mi primera enseñanza en la vida. A la edad de 30 años salí de casa, resolví partir a los puertos, ya que había oído decir que Barcos se harían a la mar muy pronto. Tras llegar ahí, me enliste como marinero en la nave Entulesse, el primer barco que llegaría a la Tierra Media en el año 600; tras 2 meses, toque Mithlond, unos puertos elficos, curiosos seres, diría yo, pocas veces los había visto antes, y no tan numerosos.”
- Conque esa es su llegada al este del ancho mar eh?.- pregunto el Consejero.
-En concreto si, pero aquí no acaba la historia..- le respondió y proseguí con mi relato.
“Gran capitán fue Veantur, valió para que todos pasáramos hacia Arda, tras eso, nos indicaron que exploráramos estos lugares, la tripulación se dividió en varias compañías, la mía era un grupo de 20 personas incluyéndome a mi, se nos llamo el Barukbizar, y fuimos destinados al sur, mas allá de las desembocaduras del río que esta al otro lado de las Montañas Nubladas. Así fue pues, partimos, toda la compañía, cooperando y ayudándonos, trazamos nuevos mapas, exploramos valles, cañadas, escalamos montañas, navegamos el rió. Al final el Naith Anduin se hizo visible, todos creímos conveniente dejar de avanzar, y establecernos por un tiempo, así fue, nos quedamos en las desembocaduras del Río grande. Aquí la tierra era mas desértica y mas calurosa que en Mithlond, nuestra primera travesía, pero a la vez era mas confortable que estar en los fríos paramos de las montañas nubladas.”
- Así que al fin están en Haldanori, ustedes se establecieron en las tierras de Telpe, cerca de Kemina Anka.- dijo el Consejero.
- No sabia que estuvieramos en un reino, corrimos con suerte de no haber sido descubiertos.- mencione.
- Si, si no la hubieras tenido no estarías aquí y serias carroña orca, por favor continua…- pidió el consejero.
Dûrthaur suspiro y se preparo para contar el final del viaje.
“En fin, ahí nos quedamos, cerca de el mar, prosperamos como comunidad, creció, ya que había mujeres entre la compañía. Pero un día apareció el líder de la compañía, muerto, Elestel se llamaba, un hombre inteligente y de confianza, un verdadero líder , le habían cortado la garganta y a la entrada de su tienda, una daga, la cual tenia sangre en el filo, pero lo importante de esa daga era que, pertenecía a Yantar, así me llamaba, Yantar….De todos modos, fui apresado y golpeado hasta el borde de la muerte, Elestel era muy querido por todos. Ahí en la oscuridad yací mucho tiempo, perdí la cuenta de los años, cada segundo me carcomía mas el saber que era inocente, porque lo soy, veía los muros, oscuros y lugrubes, no ofrecían ningún amparo, me comenzaron a llamar Dûrthaur, algunos insistían en que pagara con la muerte, otros en que fuera regresado a Númenor y me sometiera a juicio del Rey, empezaron habladurías acerca que si era hechicero, lo único que recordaban de mi es que llegue un día, hambriento al barco, decían que era siervo de Morgoth, muchas cosas pasaron, pronto caí en el odio, en venganza y en negros pensamientos, recordé la cara desquiciada de mi padre y aquellos dedos que me señalaron”.
- Entonces eres Yantar!.- exclamo el consejero.
- No, ya se lo dije, soy Dûrthaur, Yantar es mi pasado solamente.- dije.
“ Un día, mientras los guardias hacían su relevo, en silencio se acerco una dama, a pesar de la capucha verde oscuro alcance a distinguir un cabello rojizo, flamante y me dijo:
- Silencio Dûrthaur, se que eres inocente y te sacare de aquí.- dijo la dama
- Pero como es que sabes eso cuando todos lo demás conocen lo contrario?.- pregunte sorprendido.
- Lo se porque yo cometí el asesinato, Elestel no era buena persona aunque todo indicara al revés.- explico la dama
- Pero si....- puntualice.
- Nada de peros, te sacare de aquí, toma, es, tu daga, la cual recupere tras tu encierro y toma una espada, Angatil, fuerte pero ligera, te ayudara en momentos aciagos y en los cuales creas que la esperanza esta perdida, una ultima cosa, encamínate a la Tierras de Nurn, ahí encontraras el consejo y la guía necesaria, cuidado al cruzar Telpe ya que es una tierra peligrosa, alguna otra cosa?.- ofreció la dama.
- Si, cual es su nombre dama rojiza?.- inquirí.
- Algunos me llaman Serkëalda.- respondió la dama.”
“ Y así partí hacia el País de los Señores de Nurn, y me encamine a la ciudad de Narmelost, como había recomendado Serkëalda, con Angatil, ya no era Yantar el Númenoreano, sino Dûrthaur, el oscuro, e iba con dos cosas en mente, apoyar a aquellos que me iban a acoger, y a vengarme de los que me traicionaron”.
- Interesante historia señor Dûrthaur.- dijo el Consejero.
- Gracias.- agregue.
- Bienvenido a Señores de Nurn.- finalizo el consejero de Narmelost.
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Ojo, falta cambiar algunos detalles.
Firma
\"La venganza es el pan de el alma\"
Dûthaur
