Ficha de personaje
Farath
Jugador: kassy

- Personaje
- Farath
- Clan
- Valle del Ingenio
- Raza
- mujer dúnedain
- Otros nombres
- Ingreso en el Clan
- 10-11-2005
- Armas y/o poderes
- espada larga construida por elfos y en la empuñadura tallada la hoja de la planta de athelas.
Descripción del personaje
mujer de mediana estatura con un largo cabello negro como la noche, siempre recogido en una gran trenza.
De ojos grandes, vivos, despiertos, siempre al acecho, nunca se pierden un solo detalle de lo que pasa a su alrededor; y de un color tan negro como el de su pelo.
Viste con ropas de montaraz, con una capa de color verde oscuro y un broche con forma de estrella.
Historia del personaje
Antes de empezar mi historia, quisiera situaros, vivo en la ladera de las montañas del bosque negro, es un sitio acogedor, las montañas que se alzan a espaldas de nuestro pueblo nos refugian en los días de mal tiempo; y el bosque, ese maravilloso bosque, nos sustenta de alimento. Y mi pueblo no aceptaba que una mujer fuese a la guerra pues las consideran débiles.
Dicho esto empiezo.
Ante la imposibilidad de mi madre de dar un hijo varón a mi querido padre, Aikoth, la tercera y ultima de las hijas que tubo, yo, se crió como un varón desarrollando todo su potencial y destreza con la espada, retando a todo aquel que quisiese enfrentarse a mí.
Nadie, excepto los familiares cercanos, supo nunca que yo era una mujer.
En secreto, mientras el resto de mi pueblo creía que estaba embarcada en una aventura por el bosque, me dedicaba a leer libros aventuras, de curación o cualquier libro que se encontrase en nuestra pequeña biblioteca; y a desarrollar mi intelecto, puesto que no solo me interesaba desarrollar mi cuerpo sino también mi mente.
Un día nubloso me levanté con una extraña sensación, mis sueños fueron terribles, me desperté con sudores fríos y temor a que algo malo pasase aquel día y así fue puesto que descubrieron que yo era una mujer y quebraron mi espada, me prohibieron involucrarme en cualquier batalla o escaramuza que pudiese surgir; me obligaron a ser una mujer dedicada a mi familia y solo a mi familia. Solo pude soportarlo un par de meses, pues no podía ni ir a dar un largo paseo por el bosque porque todos temían que ocurriese algo malo y no pudiese defenderme ahora que no tenia espada. Cometieron un grabe error porque por ese motivo decidí irme, partir y encontrar un lugar al que poder llamar hogar haciendo lo que me gusta, porque quiero ser libre y no formar parte de un pueblo que me impone unas obligaciones por haber nacido mujer.
Antes de alejarme de mi hogar, me despedí de mis padres y hermanas, y cuando mi madre estaba rogando por ultima vez que me quedase, apareció mi padre por la puerta y dijo:
-Hija, estoy muy orgulloso de ti, as demostrado que ante una mala situación, sabes enfrentarte a ella con cabeza y responsabilidad. Puedes partir, pero antes de ello toma, aquí tienes a Athalea la espada que me regaló mi padre, hecha por los elfos. Ella te ayudará en tu largo camina.
-Adiós padre.
Con esas palabras me despedí; ese día ya está lejano en mi mente.
Largo fue mi camino, estaba terriblemente agotada, no había comido nada en varios días; pero sin saber como llegué a unas tierras en las que no había estado antes y pregunte a las gentes donde podía encontrar alimento y un buen sitio donde descansar y me indicaron donde se encontraba Adab-en-Glinn, la posada del Valle, allí me dirigí para encontrar descanso y alo mejor mi nuevo hogar.
Firma
Farath
Maestra alquimista,oficial de guerreros y ayudante de sanadores
La grandeza inspira envidia, la envidia engendra rencor, el rencor produce mentiras
