La Guerra de los Clanes

Historias, leyendas y batallas en las tierras olvidadas de Arda.

Edicion 2

Haldanóri, Las Tierras Ocultas

Finalizada · 08-09-2004

Ficha de personaje

Aniël

Jugador: lalihiari

Sin avatar asignado
Personaje
Aniël
Clan
Alianza de Eithel-Glîn
Raza
Elfa
Otros nombres
Ingreso en el Clan
28-01-2006
Armas y/o poderes
posee un carcaj lleno de flechas, un arco, dos dagas y una espada corta. Es sumamente ágil, sus pies ligeros le permiten avanzar sin hacer ruido alguno, su vista es penetrante, su cuerpo delgado esconde una gran fuerza física...

Descripción del personaje

Es muy alta, tiene el pelo castaño hasta la cintura, siempre lo lleva trenzado y lo amarra con un broche élfico. Su tez es blanca, y sus bellos ojos azules denotan cierto misterio... su rostro refleja tristeza y amargura, pero cuando se le trata, es amable y de gran paz interior, aunque en ciertas ocasiones saca a relucir el odio que ha acumulado en muchos años... posee un hermoso colgante el cual tiene una piedra engarzada en una cadena de mithril, la cual fue robada por su padre del tesoro que Sauron guarda en la torre oscura, y que tiene poderes que la elfa aun no conoce...

Historia del personaje

“Aniël cada vez se acercaba más a su destino, se dirigía al reino de Gondor. Después de dar de comer a Adhara, su fiel amigo, y luego de un merecido descanso para ambos, la elfa contemplaba aquella piedra que estaba engarzada en una hermosa cadena de mithril; en la parte inferior de esta había una lamina de plata en la cual se podía leer una pequeña inscripción, era el año en que había sido fabricada, allá por el 1526 de la segunda edad, fue forjada por los herreros elfos de Eregion, y había llegado a manos de la elfa gracias a su padre Imröel, quien luego de mucho andar la consiguió después de pasar grandes penurias... para Aniël era su gran tesoro, pues su padre había sido mandado a capturar por Sauron, al haberse enterado de que el elfo había robado aquel colgante de los grandes tesoros que guardaba celosamente en su torre oscura, este temía que aquella piedra llegara a manos de personas poderosas que podrían utilizarla para destruirlo.

La elfa aun recordaba el día en que su padre había sido capturado; era una tarde fría en el Gran Bosque, Ani dejaba que su madre trenzara sus cabellos, mientras que su padre practicaba con el arco... una hueste de orcos irrumpió en la tranquilidad del lugar aquella tarde de otoño; la pequeña alcanzo a escabullirse en un árbol cercano, su madre no lo logro, fue alcanzada por una flecha que le quito la vida en el instante...

Su padre por tanto fue capturado y llevado ante el Señor Oscuro para rendir cuentas del robo que este había hecho; Aniël después del horrendo incidente no hizo más que guardar odio por lo que habían hecho con su familia, solo tenia 10 años... Ahora solo buscaba la venganza; de su padre no obtuvo mas noticias desde aquel día, después de mucho andar, llego a los lindes del Bosque Dorado de Lothlórien, en la cuenca del Anduin... fue presentada ante la Dama del Bosque, Galadriel, quien la acogió como a una hija, la hizo vestir con ropajes limpios y dispuso de varios elfos quienes le enseñaron las artes de curación, técnicas de combate y la entrenaron con el arco; para Ani no fue difícil aprender estas artes, pues su madre desde pequeña le había enseñado a reconocer las hierbas y las propiedades que estas tenían; su padre por otra parte, le había dado clases de puntería y le había enseñado a pelear con las dagas y espadas.

La elfa paso varios años con ellos por lo que se gano el reconocimiento de la Dama, la cual antes de su marcha, le había obsequiado un hermoso Arco y un carcaj, además de dos dagas y una espada corta, esta ultima tenia incrustada una piedra similar en tamaño y textura a la que Ani tenia engarzada en el colgante.

Después de una despedida llena de buenos presagios, Ani se encamino hacia los lindes del bosque guiada por dos elfos de enorme estatura; a la elfa se le facilito un caballo hermoso, de color blanco, al cual le llamo Adhara; este seria su fiel compañero en el largo trayecto al que se enfrentaría... sostuvo muchas batallas con orcos y otras criaturas malignas, lo que le dio experiencia, fuerza y agilidad; por aquel tiempo se estaba librando una gran batalla, lo cual no dejaba de ser importante para la elfa, pues Sauron, su gran enemigo estaba disminuyendo en poder ... Ahora solo le restaba llegar a Gondor y así pasar a formar filas en batallas venideras. A no mucho andar se encontro en un hermoso lugar llamado Tyelpëosto, su gran curiosidad y su espíritu aventurero, la hicieron adentrarse en aquel sitio, luego de caminar unos minutos llego a un patio en donde se encontraba una bella fuente de agua en el centro, quiso beber de ella, pero un presentimiento la hizo desistir; sentía la presencia de alguien más, se giró en seco para mirar en varias direcciones pero fue en vano, no obstante, aun sentía que unos ojos la vigilaban, se disponía a la marcha nuevamente cuando un corpulento hombre salió a su encuentro...

-quien eres y que haces aquí- la increpó aquel fornido hombre.

-soy Aniël, hija de Imröel- dijo esta, - mi intención no es perturbar la tranquilidad de este lugar, solo pasaba y algo hizo que me acercara a la fuente- la elfa no dejaba de mirar al hombre, pues sentía que le seria de gran ayuda si lograba hacer amistad con él.

Este por su parte la inspeccionaba mientras ella le respondía... fijó su mirada en el colgante que llevaba y su mirada se suavizo...

-tu eres la elfa errante que viene desde el bosque dorado no?- pregunto a Ani

Esta no pudo ocultar su impresión, pues nadie mas que Galadriel y los elfos que habitaban allí sabían de su existencia.

-si, soy yo, si es que de mi te han hablado- dijo esta en un tono desconfiado, pues sabia que Sauron aun buscaba el colgante, y por la forma en que aquel hombre miraba dicho objeto que adornaba su pecho, la hizo dudar un momento de sus buenas intenciones.

El hombre se percató de la reacción de la elfa y se apresuro en contarle que la mismísima Galadriel había mandado a dos de sus elfos a poner en aviso a los habitantes de aquel maravilloso lugar, que la elfa Aniël necesitaba formar parte del clan al que éste pertenecía; el tiempo pasaba y Aniël se enteraba de cómo se había formado aquel grupo de personas tan distintas físicamente, pero tan similares de alma... gustaban de los bosques, el mar y la tierra al igual que ella y luchaban por un bien común...

Aniël se interesaba cada vez mas por aquel grupo, y no ocultaba su felicidad al saber el clan aun admitía a gente que se interesase en formar parte de el.

-me puedes decir el nombre del clan del cual me hablas?- dijo Ani, mientras miraba casi hipnotizada aquella fuente.

-si claro- dijo el hombre... -se llama La Alianza de Eithel-Glîn.

Las palabras de este, retumbaron en los oídos de la elfa, pues recordó aquellas historias de unos grandes guerreros, que le contaba su padre cuando era pequeña, sus ojos se llenaron de lagrimas y un sollozo se le escapo... sin percatarse de lo que hacia, Aniël se acerco repentinamente a la fuente, se inclino en ella y vio su reflejo en el agua cristalina que emanaba desde las entrañas de la tierra... la piedra del colgante brillo con magnificencia y el reflejo de esta en la fuente, hizo que la elfa se viera luchando junto a otras gentes a las cuales no conocía, vio destrucción y muerte, el corazón le comenzaba a latir de sobremanera, y sintió como afloraba en ella el lado guerrero que mantenía oculto hacia años.

Aquel hombre la miraba extasiado, pues sentía que aquella elfa de bello rostro y mirada dulce, les seria de gran ayuda en las batallas que se venían.

Así Aniël se integro a la Alianza de Eithel-Glîn, clan que la acogió y le brindo techo y comida, y del cual la elfa siente como a su familia, el destino estaba escrito y ya nada seria como antes...\"

Firma

\"... Cuando las esperanzas se marchitan, desde tu interior renace la luz que guia tus pasos...\"

Vida

100%