*Protegida entre montañas cual altas murallas, la torre de cristal desafía al mismísimo cielo*
Kheled-Zigil da cobijo a la más alta infraestructura construida en la isla oriental.
Situada en el valle sobre el que reposa la ciudad Dragón, ambas forman parte de una gran infraestructura custodiada por los mejores soldados.
De imposible acceso si se desconoce el único sendero que lleva hasta ella.
Primero deberás encontrar la cueva correspondiente de entre las cientos de ellas que pueblan las montañas. Pero eso es sólo el principio, pues si consigues dar con ella, tendrás que hallar después el pasadizo secreto que te conducirá hasta el valle que rodea la torre. Equivócate de camino y será tu fin. Además, incrementada por su capa de invisibilidad proporcionada por el material especial del que está hecho, la hace imposible de detectar.
Aunque pocos conocen una diminuta vía de escape distinta a esa ruta. En la edificación de la torre, los constructores se encontraron con un pequeño problema: Al tratarse de una isla se corría el peligro de que al extraer la tierra para realizar los subniveles toparan con algún acceso al mar. Cuanto más hondo cavaban, mayor era el riesgo. Cuando empezaron a notar que el terreno era más húmedo de lo normal decidieron detenerse ahí y construir un pequeño conducto de salida por si se filtraba el agua en algún momento. El estrecho túnel protege a la torre frente a la subida del nivel del mar conduciéndolo, dado el caso, hasta el acantilado más oriental del territorio desde donde se puede divisar el gran islote reinante.
Rodeada de árboles, en el centro del valle, la imponente torre descansa. Pero no es de estructura débil como parece indicar su nombre, sino todo lo contrario. Está construida con materiales de gran resistencia frente a ataques, vientos o cualquier otro fenómeno. El aspecto de cristal se consiguió dotándola de un baño de un material especial extraído de las más profundas cuevas de las montañas por los expertos enanos allá a finales de la primera edad. La última veta existente. De ahí consiguiose su preciada invisibilidad.
Dentro se puede encontrar la siguiente distribución:
- Dos niveles superiores guardan las salas privadas de los veinte, así como las salas comunes en las que debatir y tomar decisiones de extrema importancia. De acceso totalmente restringido.
- Tres niveles medios en donde se hallan, a parte de la entrada a la torre, la biblioteca, despensas, y un largo etcétera de estancias.
- Cuatro subniveles llenos de laboratorios y despachos donde los maestros y sus discípulos pasan las horas estudiando y creando nuevos ingenios. De acceso también restringido.
- Y el último escalón subterraneo. Los amplios sotanos dotados con los mejores espacios para dar cobijo en el caso de que fuera necesario a todo aquel que lo necesitase. Incluso a todos los habitantes de la isla, llegado el caso de un sitio masivo.
Pero, ¿Cómo controlar quien entra o quien sale de dichas estancias prohibidas?
En un comienzo, 20 amuletos principales fueron creados en cuyo interior una piedra preciosa específica aparecía incrustada. Fueron entregadas a cada uno de los miembros con poder para tomar decisiones y velar por la seguridad de los habitantes del valle del ingenio, los veinte.
A lo largo de la torre, diversos recintos poseen en lo alto de la puerta una piedra. Son las zonas prohibidas. Únicamente el portador del amuleto con la correspondiente piedra podrá tener acceso a dicha habitación.
Pero existen también algunas en las que el tipo de piedra es difícil de determinar, como si su aspecto fuera multicolor. Son las salas comunes en las que cualquiera de los 20 amuletos abre la puerta.
Sin embargo, la necesidad de que otras personas accedieran a algunas de las estancias prohibidas, como por ejemplo los discípulos aventajados de los maestros, dio lugar a la creación de 40 nuevos amuletos. De carácter secundario, solamente dan acceso a las zonas privadas puesto que las comunes, como ya se ha indicado, son de uso exclusivo para los veinte.
Tras esto y volviendo al aspecto exterior, hay cierto detalle que merece la pena comentar... y observar:
En lo más alto de la más alta torre, la escultura de un dragón, vigilante sobre el valle y únicamente visible por los portadores de los amuletos, reina en honor al hecho que impulsó a los sabios a encontrar un lugar en el que establecerse para estudiar más profundamente lo conocido... y lo desconocido.
[Editado por nuRBiL el 04-06-2005 15:01]
