La Península de los Desaparecidos tomaba su nombre por la cantidad de vidas que se habían perdido en ella. La parte occidental tenía unos acantilados suaves, pero en su lado oriental, la geografía cambiaba dando paso a los acantilados más escarpados y peligrosos que se pudieran contemplar. El mar parecía contagiado de una furia terrible y sacudía los barcos con ímpetu, haciéndoles encallar y estrellarse contra las rocas.
Es en esta costa inhóspita donde se encontraba el segundo puerto, Grishûrz Faal, Orilla Sangrienta. Este puerto, más pequeño que el de Túrelonde era el puerto militar de Nurn. Llamado así por que su mar era rojo debido a la cantidad de cobre que hay por la zona, era el puerto de guerra mas logrado hasta ahora, debido a la gran capacidad de armamento que tenía. Sus negras torres de vigilancia estaban hechas en piedra negra llenas con figuras de orcos y trolls. Las naves de guerra estaban hechas de madera negra parecidas a las de Umbar pero más grandes, y tenían más capacidad para orcos y trolls. Además de eso incorporaban catapultas dentro de ellas en las que se lanzaban piedras llenas de aceite con fuego para demoler los barcos. Cada una tenia su capitán y sus patrones que eran marineros experimentados. Estos rangos los tenían principalmente los Hombres.
El puerto estaba lleno de pequeñas fortalezas donde entrenaban los orcos y los hombres que convivían con ellos y se entrenaban duramente, siempre preparados para la guerra y dispuestos a dar su vida por los Señores de Nurn. En ella había muchos herreros, preparando lanzaderas para los barcos y reforzando los cascos de los barcos con hierro que los hiciera indestructibles. Creando armaduras y espadas, todas de buena calidad para la próxima guerra. En los puertos había catapultas gigantes para los barcos que intentaran penetrar y arqueros provistos de arcos largos cuyas flechas alcanzaban grandes distancias.
[Editado por Indil el 09-10-2004 22:29]
