Ered Formen
Al norte del Reino de Angrost se levantan tenebrosas y poderosas las Ered Formen, las Montañas del Norte. Sus cuatro cumbres, siempre cubiertas de una gruesa capa de nieve, apuntan al cielo desafiantes y peligrosas para aquellos que osan subirlas. Estas cumbres fueron nombradas por los Sindar en representación de los cuatro elementos del mundo. De sur a norte son: Dôr-Til (Pico de la Tierra), Nár-Til (Pico del Fuego), Nén-Til (Pico del Agua) y Sûl-Til (Pico del Viento)
Casi tan altas y bellas como las Pelóri en Aman, protegen, por el norte, las tierras de Angrost, formando un gran cinturón que se desplaza muchas leguas al noreste.
No se conoce de nadie que haya intentado atravesar tales cumbres y haya vuelto. Ese es el motivo por el que nadie conoce que secretos guardan en su interior estas asombrosas montañas.
Tan solo hay dos Pasos para atravesarlas: el Paso de Fuego, que corre por debajo de Nár-Til y no es más que una cueva que se alarga recorriendo todo el ancho de la montaña. Y el Paso Gris, una garganta de no más de dos metros de anchura que se entreteje entre Dôr-Til y Nár-Til. Se le llama así porque la roca desnuda posada en las paredes de la garganta posee un deprimente tono de gris oscuro, con el cual nubla la vista de todo aquel que pase por allí.
