La Guerra de los Clanes

Eryn-Dînen \"Bosque Silencioso\"

Escribiéndose...
Escrito el 13-10-2004 03:54 #1

Eryn-Dînen \"Bosque Silencioso\"

Al oeste de Harna-Dîn un denso bosque se extiende hasta tocar las fronteras de la Orden de Telpe. La gran altura de sus árboles habla por sí misma de la antigüedad del bosque. A simple vista, da la impresión de que, entre un sinnúmero de enormes árboles de distintos tipos y edades, no hay más vida que la de las hojas verdes en primavera. La ausencia de sonidos es muy notoria, por eso los iniciados y pobladores de Telpe le llaman Eryn-Dînen.

Pero sí hay vida, varias especies de animales habitan entre los árboles, animales como lobos, venados insectos de todo tipo hacen del Eryn-Dînen su hogar. Pueden verse enormes serpientes reptando entre los árboles, o simios de extraña expresión que se desplazan con lianas por entre las ramas; ardillas que comen aceleradamente alguna semilla encontrada en el follaje; manadas de lobos grises, grandes y terribles. Pero el bosque permanece en silencio.

La franja exterior del bosque está colmada de hermosos sauces llorones que con sus ramitas grises le dan un toque misterioso, una gruesa fila de estos árboles se levanta imponente como si de soldados se tratase. Un suave pasto colmado de flores y hierbas de hermosos e intensos colores sirven de base para los sauces del Eryn-Dînen. Un ambiente gris rodea a los árboles.

Pero al interior, los sauces desaparecen para dar paso a unos majestuosos árboles de gran altura, de ramas de un verde tan intenso que resultan cegadoras, unos enormes cipreses reposan sus gruesas raíces sobre el suelo acuoso, unos pocos estanques son su fuente de vida, y ellos rodean de forma exquisita una gran Biblioteca y el Templo de Harna-Dîn.

Dentro, la vida es casi normal, todo acontece como en cualquier otro bosque, pero el Eryn-Dînen parece alimentarse de los sonidos. Cualquier ruido propio del bosque, sus habitantes o quienes transitan por él se apaga de inmediato, como si muriera o no existiera. Pero esos sonidos son escuchados. Sólo los iniciados saben cómo y en dónde, pero a través de un artificio mágico que sólo ellos conocen, se enteran de cada latido del bosque, de cada pisada, de cada ser que muere o nace… lo escuchan todo.

A medida que se interna más en el bosque éste se hace más hermoso, más verde, más luminoso… pero más mortal. Luego, se aleja hacia las tierras de Nurn y pierde esa magia de atraer, como por un encantamiento a cuanta persona pasa por sus confines, y le conduce como en un sueño, a una muerte segura. Porque así es el bosque de Harna-Dîn… un imán de muerte. Un hechizo de belleza a los ojos y a los corazones, para engañarlos y hacerles caer en las redes de una maldad sin límites que vive y reina entre los antiguos árboles.

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En Eryn-Dînen se encuentra el ejército llamado Rimbe-a-Sornëlie. El ejército de las águilas.

Capitán: Hwesta Delwen

Comandante: Ríanna Mordúlin

Personajes en el ejército: Morniëwén y Loth-Loss

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[Editado por Iriel el 06-11-2004 22:48]

Escrito el 13-10-2004 03:57 #2

Harma-i-Nóm

Harma-i-Nóm, el Tesoro de la Sabiduría, se encuentra en las cercanías de Eryn-Dînen. A los ojos de los escasos viajeros de esas tierras se presenta como una gran mansión muy antigua a la que los numerosos años no han podido tocar. Por fuera es de un color dorado pálido, que imita a la gran Osto Telemna, y que resalta por sobre la vegetación del Bosque Silencioso. Es un edificio no muy alto pero su gran torre central le da un aspecto imponente y magnífico.

Un camino levemente marcado, apenas se distingue de la hierba lleva hacia Harma-i-Nóm. La puerta es de madera lisa, muy pesada y con dos grandes manijas de plata para que los visitantes anuncien su llegada.

Por dentro, la gran Biblioteca de Harna-Dîn, está recubierta de estanterías de madera muy trabajada, de un color marrón muy intenso, como lustrado en todo momento. No existen paredes en aquel enorme salón, sólo existen libros. Libros pequeños, grandes, antiguos y no tanto.

En el centro de la sala hay una hermosa escalera de caracol de madera tallada y una alfombra roja suaviza el paso por ella. La escalera conecta las tres plantas de la Biblioteca. Pero sólo la curadora regente, Hwesta Delwen, puede acceder al tercer nivel. Allí se encuentran libros secretos que sólo los iniciados en la Orden conocen. Es su sala de lectura personal a la que unos pocos afortunados pueden entrar: consta de varios sillones de color escarlata, muchos estantes repletos de libros y una gran chimenea que gobierna el ambiente.

Alrededor de la escalera, en el primer nivel, se encuentran varias mesas redondas y varios sillones tapizados en terciopelo de color escarlata. Cerca de allí, en círculo, hay filas de estanterías repletas de libros.

En el segundo nivel, en medio de los libros, hay cuatro grandes ventanales. Desde el alba iluminan la sala de forma cálida, pero luego del crepúsculo unas pesadas cortinas de terciopelo escarlata los cubren. En ese momento es cuando Hwesta Delwen desciende del tercer nivel a morar por las largas filas de libros encendiendo cuidadosamente numerosas velas para los visitantes nocturnos.

La Biblioteca Harma-i-Nóm está abierta para todo aquel que sólo busque el Tesoro de la Sabiduría.

Escrito el 22-10-2004 17:03 #3

\"Meril-morn\"

En lo más profundo de Eryn-Dînen se haya enclavada entre marañas de vegetación, la vieja casa de piedra de Loth Loss.

La morada habitada por Loth-Loss es una casona de planta rectangular comprendida en dos plantas. Meril-morn no comprende una gran extensión sin embargo es suficientemente amplia como para vivir en ella con holgura.

Confeccionada en grisáceos y anchos bloques de piedra. Tiene aspecto antiguo, y desolador, pues en el aire que deambula por la zona apenas se atisba un ápice de alegría, parece haber permanecido allí enclavada durante siglos, olvidada por el mundo. Pese a ello en su interior se conserva en perfecto estado. Por sus paredes se encarama, casi cubriendo la superficie en su totalidad, la espesa y verde hiedra. Su techo esta confeccionado con espeso y frondoso musgo en el que destaca la amplia chimenea de piedra tallada, que representa un dragón de cuya boca emana humo permanentemente,ya que Loth-Loss jamás cesa de confeccionar todo tipo de ungüentos y pociones que luego vende en Barad-Avatel.

El interior de la casa, es rústico no obstante la muchacha lo tiene sinuosamente decorado, pues no rechaza nunca algún lujo del que pueda proveerse. Tanto es así que por ejemplo su lecho tiene los cabeceros en una simple madera tallada de pino y sin embargo sus sabanas y dosel están confeccionados en seda y terciopelo.

La planta primera, esta dedicada en exclusiva a estancias en las que Loth-Loss se dedica a sus labores y trabajos, estas son:

La amplia cocina, donde la joven suele pasar la mayor parte del día, en la que destaca un inmenso hogar de mármol gris en donde siempre hierve ruidosa una gran olla, la cocina está comunicada mediante una redonda puerta de madera de nogal, tallada con siniestros motivos, al huerto de donde recoge sus ingredientes mágicos.

La alacena, habitación próxima a la cocina, carece de ventanas pues la mayoría de los elementos que esconden precisan de la oscuridad para mantenerse, es muy surtida, sus paredes están cubiertas de grandes estantes excavados en la piedra, donde guarda los productos que utiliza para sus hechizos y donde almacena las pociones confeccionadas una vez terminadas.

Un pasillo comunica la cocina y la alacena con la entrada principal de la casa, al fondo del pasillo en la parte opuesta a ambas estancias existe una pequeña habitación a modo de armería donde repara y cuida sus armas, cuyo aspecto se asemeja más a un pequeño y rústico taller que a una armería propiamente dicha.

Por último se haya una curiosa habitación a modo de despacho lleno de manuscritos y recetas confeccionados y recopilados durante siglos. Esta es de las habitaciones más amplias de la casa, en ella destaca la hermosa chimenea de mármol blanco en la que sobresalen los relieves delicadamente confeccionados con motivos elficos, en el interior del hogar arde constantemente un misterioso fuego, la estancia esta decorada de una manera muy suntuosa, con ricos muebles y delicados objetos de valor.

La puerta principal de la casa, es un inmenso portón de madera de roble tallada, en la que se ve claramente la efigie de un dragón cuyos ojos confeccionado en piedras rojas brillan extrañamente, cuyas escamas engastadas y realizadas en nácar brillan a la luz del sol y la luna, en la boca de este sustenta una rica aldaba de oro.

Dicha puerta da a un pequeño recibidor, cuyas gruesas paredes están recubiertas con finos y complicados tapices, el suelo de mármol negro esta recubierto por una espesa y suave alfombra roja de doble nudo ribeteada con hilo de oro. Este recibidor comunica directamente con el pasillo y en una de sus paredes próxima al nacimiento del pasillo se encuentra un espejo oval enmarcado entre extrañas serpientes de lengua viperina que muestra a la elfa a todo aquel que ose acercarse hasta su morada.

Al fondo de la entrada destaca la gran escalinata de caracol, confeccionada en madera de ébano y cuyo pasamano tallado en plata, representa una cobra enroscada. El cual comunica las dos plantas que comprenden la vivienda, esta escalera sólo permite el ascenso a la dueña, cualquier extraño que ose subir por ella, se dará de bruces con el suelo al desaparecer los peldaños y ser sustituidos por una resbaladiza rampa.

La planta segunda esta dedicada únicamente a las dependencia privadas de la la elfa. Estancias privadas se comprenden en tres habitaciones:

Al subir por las escaleras tan sólo se encontrará un pequeño distribuidor, cuyas paredes están recubiertas en su totalidad por espejos sin marco alguno unidos entre si. La única luz del día que penetra en esa estancia pasa por un tragaluz con forma de estrella magníficamente acristalado que hay en el techo. Aparentemente no se encuentran puertas en el distribuidor y sólo Loth-Loss sabe la ubicación exacta de esta y el contra hechizo para penetrar en ella.

Esta puerta secreta da a los aposentos de la elfa, concretamente nada más traspasar el umbral se haya el tocador, se trata de una pequeña estancia, luminosa, en la cual solo se encuentra un delicado tocador de madera con un inmenso espejo, todos los utensilios que se encuentran sobre el, están confeccionados en cristal.

Por una puerta disimulada por una cortina de seda violeta, se accede al dormitorio, cuyo interior esta cuidadosamente decorado, sedas y terciopelos en tonos morados y negros recubren la estancia, de suelo en mármol negro, la cama con dosel es la que domina el centro de la habitación y los muebles en su mayoría de madera están cubiertos por ostentosos objetos. Amplios ventanales cubiertos de hermosas vidrieras dan luz a la habitación. Una puerta acristalada da acceso a un pequeño cuarto realizado en mármol blanco en el que destaca una sencilla tina del mismo mármol, y que está iluminado únicamente por una ventana pequeña y circular.

Por la casa y alrededores ronda libremente su gata Undóme, que aparece y desaparece cuando menos se espera. Undóme es una gata persa de delicado pelaje blanco y profundos ojos azules, que brillan de manera especial. De cuyo cuello pende una cinta de terciopelo rojo que sustenta cascabel de oro que lleva tallado su nombre, el cual en ocasiones sirve para delatar su localización. Undóme rechaza a todos los extraños y sólo se deja coger y acariciar por su dueña.

En el terreno que rodea la casa existe una hilera de grandes setos que hacen las veces de muro, delimitando el fin del terreno de la finca con el bosque que la rodea.

En ese terreno, se encuentra en el lado de poniente bajo la sombra de un inmenso roble, una cabaña de madera que tiene la función de establo y cobertizo, donde Loth-Loss cuida y guarda a su caballo Morne, hermoso corcel de pelaje negro y de ojos rojos flambeantes, que solo se deja montar por la elfa que lo adiestró.

Al lado izquierdo de Meril-morn, próxima a la puerta que da acceso a la cocina, se encuentra un pequeño huerto; en el que la joven cultiva sus propias plantas mágicas y de producción comestible, bordeándolo se encuentra un cuidado y armonioso jardín, plagado en su totalidad por rosas negras y rojas que nunca mueren.

En su terreno mana un manantial de aguas claras y limpias (que tienen la propiedad de hacer crecer más deprisa a todas aquellas plantas que reciben el limpio líquido) con las que riega el huerto y el jardín, y donde acuden las bestias del bosque a saciar su sed.

Al lado derecho se encuentra la siniestra pajarera de oro tallado en donde se halla Lumbo el cuervo de pico de plata, mensajero y ojos en las alturas de la hechicera, esta inmensa jaula dorada se haya franqueada por una inmensa rosaleda, que expande su delicioso aroma por toda la finca.

La parte posterior de la casa esta bordeada por una arboleda enebros, en cuyos espinosos nidos, habitan todo tipo de aves nocturnas, engarzada entre los enebros, se alza escondida una pequeña torre de piedra negra, antiguo bastión vigía que Loth-Loss utiliza como un siniestro palomar donde alimenta a sus aves y enseña a volar a sus poyuelos recién salidos del cascarón, a la parte superior de la torre se accede mediante una estrecha escalera de piedra de pequeños peldaños que dificultan la ascensión.

Meril-morn tiene un difícil acceso, pues la espesa vegetación que la rodea no permite encontrar el sendero que de con ella. Para mayor dificultad una espesa bruma gris cubre la zona, haciendo que se extravié cualquier intruso que por allí se tope. Sólo los miembros del clan saben su enclave exacto y pueden siempre que quieran acudir sin que Loth-Loss los hechice.

Escrito el 28-11-2004 00:41 #4

Mbär-Eressëa

En los márgenes exteriores de Eryn-Dînen, en el sitio más silencioso de este callado bosque, se alza el hogar de Ríanna Mordúlin. Lugar en el que los recuerdos, pesares y melancolías toman vida y formas.

Para llegar a él, se debe atravesar el bosque de sauces y seguir, sin desviarse ni detenerse a Mbár-Eressëa. La casa solitaria está enclavada en el medio de los altos arboles y constituye lo que para los elfos grises es un flet o talan.

A simple vista parece un ambiente bastante austero pero es, sin embargo, un espectáculo para quienes no están acostumbrados a ver maravillas del mundo antiguo. Consta de 3 alcobas, separadas entre sí por grande lienzos que muestran gran parte de la historia de Arda y que la elfa confecciona por si misma.

Se tiene acceso a Mbár-Eressëa, por medio de una escalera hecha de hithlain, resistente e indestructible. Pero no todos pueden encontrar esta escalera y subir así a la morada de Lomëurthwen... pues un artificio la guarda de todo aquel que no pertenezca a la Orden y aún más, de todo aquel a cual la dueña no haya dado su aprobación.

Mbár-Eressëa, recibe su nombre debido a que sólo Ríanna habita en ella. Pero junto a la elfa, habitan también los recuerdos de años ya olvidados...de aquellos años que se vivieron en dicha y que nunca más regresarían.

Como se mencionó, el talan tiene 3 alcobas que reciben los nombres de Sambë-Yárea, Sambë-Sí y Sambé-Arin:

En Yárea, la primera de éstas, están guardados todos aquellos recuerdos que evocan su pasado...Su hogar en Nargothrond y su amado Nardûr. Aquí Ríanna pasa gran parte del tiempo evocando los felices momentos de los años que compartió con su esposo. También se guardan aquí los recuerdos de su partida del Reino Bendecido, en pos de las huestes de Fingolfin. Mas cuando Ríanna descansa aquí, el odio y las ansias de muerte crecen en su corazón por las injusticias cometidas.

Sí, la del centro, es la más espaciosa pues es donde Ríanna vive y comparte los recuerdos en la Hermandad de Plata. Aquí es donde medita y donde recibe a sus compañeros. Todos los secretos de la Orden de Telpe se encuentran en esta habitación, mas sólo aquellos que pertenecen a la Orden pueden verlos, pues su sangre está mezclada en aquellos recuerdos.

Finalmente la tercera de las habitaciones, Arin, es la más pequeña. Siempre está sumida en la oscuridad más absoluta, pues oscuros hechos sobre el posible futuro de Arda se encuentran en ella. Los ojos que están preparados para observar los próximos aconteceres pueden ver el alzamiento de un nuevo señor oscuro...un deseado objeto de poder...y una gran guerra. Pero nada se sabe de esto, y sólo es parte del futuro que podría ser. Muy pocos han entrado en esta habitación y Ríanna no gusta mayormente de ella.

Este es el hogar de Ríanna en Eryn-Dînen, lugar que se mantendrá en secreto hasta el fin de los días de la Hermandad de Plata o hasta que las Haldanóri caigan en el profundo sopor del olvido y las hazañas del Ruiseñor Oscuro sean ecos de un pasado remoto y desconocido.

Escrito el 03-08-2005 02:40 #5

Sombras oscuras aprovecharon la noche cerrada que se cernía sobre Haldanóri. Cinco figuras embozadas, aprovechando el descanso merecido de los habitantes de aquellas tierras, penetraron en la ciudad de las Opeletaurë en busca de la Biblioteca de la ciudad.

Una vez llegaron hasta ella, se adentraron a través de las ventanas, y pasaron las largas horas de la noche pasaron en la búsqueda incesante de algo que no había manera de encontrar. Echando abajo libros antiguos, y antiguos pergaminos, tirando por los suelos todo el saber tan bien catalogado hasta entonces. Pero no aparecía. Aquello que buscaban no aparecía...

Cerca del amanecer, antes de que los primeros rayos del sol vinieran a deshacer la oscuridad de la noche, las cinco figuras embozadas escaparon de allí. En el suelo, en un rincón junto a un montón de libros amontonados y desgarrados, una capa oscura con una insignia visible. Un distintivo de los Señores de Nurn.

Escrito el 06-08-2005 02:51 #6

Había transcurrido cierto tiempo ya desde la inesperada partida de Hwesta Delwen hacia algún lugar alejado de Harna Dîn. Nunca nadie supo que había sido de ella. Mucho se comenta ahora de su reticencia a aceptar la desaparición de la caída Tarilúme, y su recelo –no en vano- hacia la nueva Reina Mornaew. Y con la ausencia de Hwesta, la multitud de libros y documentos que se guardaban en Harma-i-Nóm se descuidaron, y la hiedra cubría las paredes de la biblioteca y el Eryn-Dînen envolvía el lugar en un silencio penetrante.

Acostumbraba a haber un guardia vigilando la entrada, pues había libros de cierto valor allí guardados. De vez en cuando algún estudioso de la misma aldea de Opeletaurë o procedente de alguna otra ciudad Telpeniana que buscara algún tipo de información se pasaba pos allí. Pero en aquellos tiempos de conflictos a lo largo y ancho de las Haldanóri, en que la guerra llegaba hasta las mismas puertas de las casas, muy pocos gastaban su tiempo escudriñando libros sobre tiempo pasados, o repletos de mitos y leyendas.

*****

Aquella mañana, aprovechando el cese de las batallas en la espesura del bosque, un joven telpeniano decidió acercarse a la biblioteca como solía hacer en tiempo de paz.

Sorteando los altos matorrales y apartando las ramas a la altura de su rostro, Yelion, pues así se llamaba, alcanzó la entrada de Harma-i-Nóm. Y grande fue su sobresalto al encontrarse al guarda tirado frente a sus pies. Miró nervioso a su alrededor pero no vio a nadie ni notó ninguna presencia. Se arrodilló al aproximarse a la cabeza del hombre que yacía en el suelo, notó su respiración. Parecía que lo hubieran dormido, o dejado inconsciente.

Atemorizado, el joven se puso en pie y dio un ligero empujón a la puerta entreabierta. Sus ojos se abrieron como platos al contemplar el caos que allí reinaba. Todo estaba revuelto, algunas mesas patas arriba, cajones abiertos y un par de lámparas rotas; pocos libros quedaban aún colocados en sus correspondientes estantes y algunos tenían las hojas desgarradas o las portadas No se podía dar un paso sin tropezar con algo fuera de su lugar. Por suerte, ninguna lámpara ardiendo se había volcado y todo aquello se podría reponer. Yelion no avanzó demasiado, pero indagó con la mirada hasta donde esta le permitió; y en un rincón repleto de libros amontonados divisó una capa negra con algo bordado.

Se acercó y reconoció al instante aquel emblema. Resultaba extraño hallar un distintivo de Nurn cuando hacía días que sus tropas se habían replegado. ¿Qué estarían buscando?. El joven marchó con presteza a hacia la ciudad, pues debía alertar a las autoridades locales.

[Editado por Yureawen el 06-08-2005 03:03]

Escrito el 06-08-2005 16:33 #7

Las autoridades de Opeletaurë fueron informadas del extraño suceso acaecido en la biblioteca. Mientras el joven describía el estado en el que se encontraba el lugar, una cálida brisa proveniente de la cercana Tierra de las Sombras comenzaba a soplar y poco a poco aumentaba su fuerza.

Cuando se disponían a partir hacia el lugar de los hechos, un vendaval de increíble fuerza azotaba las tierras de Telpe. Aún así siguieron su camino hacia la biblioteca.

A mitad de camino se encontraron con una joven y hermosa muchacha tendida semiinconsciente en un borde de la senda, iba vestida con los colores de la Orden de Plata y entre murmullos se podía entender:

\"Cinco Sombras... hielan el alma... Nurn ya viene\"

Escrito el 08-08-2005 02:26 #8

En Osto Telemna la agitación por los últimos sucesos había generado gran expectación, En la ciudad se comentaban leyendas y rumores sobre el oscuro tiempo venidero e incluso por un momento, el fantasma de la guerra dejo de ser el principal agobio para sus inquietados habitantes. No obstante la reaparición del medioelfo en la ciudadela y la inusual reunión del llamado “circulo de la estrella de plata” en la torre maestra, no fueron un aliciente para acallar la inquietud general, sobre todo cuando llego la noticia de un terremoto en Nikkea Isra, el mar y la niebla en la isla de repente resultaban mas ominosos ante tales circunstancias….

Sin embargo en el torre de observación en la ciudadela, sede de estudios iniciáticos de la orden, un ambiente de expectación muy diferente, daba gestación a un singular debate. Para cuando el Exelder el medio elfo arribo al recinto, encontró un grupo de ancianos hombres en su mayoría y algunos elfos de profundo aspecto que discutían en torno a una mesa oval, donde esparcidos en desorden se encontraban numerosos pergaminos. Fue el maestre de la torre quien dio la bienvenida al hermano.

-Mi señor, desde hace tres días cuando conocimos las nuevas sobre lo acaecido hemos volcado el estudio tratado de hilvanar algo concreto sobre el ataque a la biblioteca y los fantasmas que al parecer rodean ciertas ciudades de la orden, aunque fuera de las especulaciones mas fantásticas no hemos obtenido éxito…. Sabemos por otro lado que el único ejemplar ausente al momento del ataque había sido enviado por la hermana Hwesta Delwen antes de su partida, precisamente al portal de hierro aquí mismo en la ciudadela, y presumiblemente usted… sería quien lo tiene

-Así es Lothar –replicó el medio elfo- sin embargo tal libro no contiene ningún significado de valor.... aun…. El objetivo del supuesto saqueo es aun un enigma, todo apunta hacia Nurn, la misma reina considera que quizá una traición pueda ocultarse detrás, aunque en esta ocasión no estoy completamente de seguro de esto….. No he venido sin embargo a discutir sobre leyendas, necesito que ustedes traduzcan el noveno capitulo del Libro de los Tiempos, será necesario para ciertos estudios…..

-¿Señor pide usted que se realice una traducción al demente manuscrito del guerrero de plata? –exclamó visiblemente sorprendido, y en un tono mas bien temeroso el maestre-

-Así es, el pasado a menudo ofrece las respuestas al futuro, es en mi esta una convicción fuerte y estoy dispuesta a seguirla hasta le final… Además quiero que prepares todo en la ciudad para la eventual llegada de algún hermano de la orden, yo bajaré a las estancias del portal de hierro, y pase lo que pase no quiero interrupciones…. Solo envía este mensaje a la reina Mornaew –exclamó Exelder mientras entregaba un sobre con el sello de Osto Telemna- Haz que llegue lo antes posible –concluyó-

Dicho esto el medio elfo partió dejando atrás a la atónita audiencia, mientras en el fondo las campanas de la ciudadela resonaban con estrépito, al parecer alguien arribaba a la isla… y mientras el maestre aun rumiaba en su interior la orden recibida

-El libro de los tiempos…. ¿acaso pueden ofrecer respuestas los extravagantes relatos y disertaciones de aquel espíritu corrompido? –pensó para sí el maestre, mientras bajaba apresuradamente a las estancias de la torre.

Escrito el 19-08-2005 13:37 #9

Una figura encapuchada recorre la senda que lleva hasta Harma-i-Nóm su paso era lento y cada cierto tiempo su cabeza giraba a un lado y al otro observándolo todo a su alrededor aunque ahora sabía que estaba seguro en estas tierras que recientemente le habían acogido, se mostraba inseguro como si esperase una emboscada, una manía adquirida muchos años atrás que más de una vez le había salvado la vida.

Por fin llegó a lugar donde iba, la biblioteca de Harma-i-Nóm, le habían dicho que este era un lugar hermoso y sobre todo tranquilo y silencioso, antes de acercarse más observó con detenimiento el edificio que se le apareció. Era hermoso, sus muros con toques dorados y su torre eran magníficos pero parecía que estaba vacía y nadie lleva tiempo si cuidar de ella, enredaderas cubrían sus muros y en muchas partes el color de estos apenas era visible.

“Si el exterior está así no quiero imaginar como está el interior, aunque espero que alguien lo haya mantenido cuidado”, pensó mientras se acercaba a las puertas.

Un guardia vigilaba la puerta, que parecía algo confuso mirando alrededor como si estuviese esperando a alguien mientras se frotaba la parte de atrás de su cabeza. Subió las escaleras hacia las puertas cuando el guardia le cortó el paso.

-La entrada a la Biblioteca está prohibida en estos momentos –dijo el guardia – y menos aún para los extranjeros.

La figura retiró la capucha de su rostro mostrando así sus facciones, eran jóvenes aunque sus ojos mostraban realmente su edad aunque esto no era raro ya que pertenecía a la raza elfa. Entonces habló su voz era fría:

-Soy Khelekmoth, miembro de la Orden de Plata, ¿Por qué está cerrada la biblioteca? –preguntó. En ese momento un vendaval comenzó.

La fuerza del viento comenzó a mecer las ramas de los árboles, el sonido de ventanas que se abrían y se cerraban sonaban como una marcha fúnebre. La cara del guardia se volvió blanca como la nieve y en un leve susurro dijo: “Las ventanas están abiertas”. Khelekmoth lo miró y le dijo: “Vayamos dentro deprisa”

Ambos hombres entraron en la estancia, el elfo ya comprendió porque la Biblioteca estaba cerrada, alguien había entrado y había revuelto todo esto, no le sorprendió como estaba ya que se lo había imaginado, una fina capa de polvo recubría el suelo y las estanterías. El viento era cada vez más fuerte, les llevó bastante rato cerrar todas la ventanas a eso también se les unió la capa de polvo que levantaban con cada paso que daban, se les metía en los ojos produciendo escozor y les obstruía las fosas nasales.

Después de un arduo trabajo consiguieron cerrar todas las ventanas y volvieron a la puerta de entrada, entre toses y estornudos a la vez que se frotaban los ojos. El elfo echó una mirada al guardia.

-¿Qué demonios ha ocurrido aquí? –preguntó secamente, y entonces un ataque de tos le sobrevino.

-Pues eso mismo, señor, unos demonios, la noche pasada un grupo de guerreros de Nurn, entraron en la biblioteca y la dejaron en ese estado – dijo, el elfo le miró con tono incriminatorio – aunque yo no los vi, me dejaron inconsciente.

-No creo que haya sido un ataca de Nurn, esta Biblioteca lleva mucho tiempo descuidada, y por lo que veo no te has fijado mucho en el suelo, yo solo he visto tres pares de botas, las nuestras y otra más, y para hacer esto se requiere más de un hombre, ha tenido que ser otra persona o cosa. –dijo señalando el suelo- además como te explicas que todas las ventanas estuviesen abiertas.

-Sobre el otro par de botas son de Yelion, el joven que me encontró está mañana....

Entonces una voz entre el vendaval surgió y dijo:

-Si tan buen observador de crees, entonces como puedes explicar esto.

Y una figura apareció llevando una túnica con el emblema de Nurn.

Escrito el 02-11-2005 16:31 #10

La figura entró en la sala y todos pudieron contemplarla claramente, era de tez oscura y poseía unos malvados y pequeños ojos rojos. Nada más traspasar el umbral de la ventana, la figura se lanzó en un fiero ataque contra los que allí estaban.

En mitad de la refriega una frágil y hermosa doncella entró en la sala, iba vestida con los colores de la Orden de Plata y llevaba el cabello agitado por el viento; cogió un candil de una mesa cercana y tras encenderlo se lo lanzó a la figura con el emblema de Nurn, la cual salió huyendo por donde había entrado pero ahora iba envuelto en llamas.

El viento cesó.

Entonces la recién llegada doncella habló a los hombres que la miraban extrañados:

-Mi nombre es Lindísse, fui atacada por estas figuras hace ya varios días en Opeletaurë y pude oir sus conversaciones oscuras.

Nurn ha conseguido un nuevo y terrible poder y viene hacia Telpe... su ataque no se producirá solo aquí, algo también se revuelve en el oeste de estas tierras.

Debo ver a la reina Mornaew.