La Guerra de los Clanes

Historias, leyendas y batallas en las tierras olvidadas de Arda.

Edicion 2

Haldanóri, Las Tierras Ocultas

Finalizada · 08-09-2004

Muinost - La Fortaleza Secreta

2004:10:26:00:41:04

Arattalion, El Maia Oscuro

Muinost, La Fortaleza Secreta, se encuentra en un lugar escondido de las Montañas Veladas, las Ered Skalnâ, su acceso es difícil y solo los más valientes y los que mas fuerza de voluntad pueden llegar a dicha fortaleza, pero hay otro camino muy escondido solo conocido por los Señores de Nurn y por Los Caballeros de la Garra Negra, la escolta privada de Arattalion que defendería a cualquier miembro del clan.

La fortaleza estaba echa de la piedra de la Montaña y se encontraba en la cima de ella pues era plana y enfrente de ella se encontraba el campo de durísimo entrenamiento Rakkamor, La Garra Negra. El entrenamiento que se ejerce en dicho campo es casi mortífero si no se tiene agilidad y una capacidad de reflexión rápida ya que hay muchas maquinas que, cuando los Señores de Nurn entrenan en ella y los Caballeros de La Garra Negra, están en movimiento, y otra cosa que hay que tener en cuenta es que el entrenamiento se hace con nieve los cuales los movimientos son mas lentos y un simple error de calculo podría ser la Muerte. Hay 20 Caballeros de la Garra Negra, los cuales todos han pasado las pruebas y en su mayoría son Numenoreanos corrompidos por los Señores de Nurn.

Muinost, estaba echa de la roca de las Montañas, esto no quiere decir que estaba excavada en la montaña como los palacios de los enanos, sino que el Material estaba hecho de la montañas, de las entrañas en la que había una roca muy dura, negra y su construcción fue muy dura y costosa Gracias a dicho material la fortaleza si se veía a mas de 50 m se confundía con la montaña. En ella había 40 habitaciones, la mas grande era la de su Señor Arattalion, una Sala de Concilio, por si se encontraban cerca y tuvieran que hacer uno allí. La Sala de Concilio era muy parecida a la de la Fortaleza Morna Sernë, que se hallaba en Narmelost, la Ciudad del Poder de Fuego, capital de Nurn, pero no estaba abierta con ventanales para que pasase la luz ya que al estar en al montaña hacia frío y por lo cual está estaba cerrada con ventanales de oscuro cristal.

También había un laboratorio donde hacían experimentos secretos, de los cuales es mejor ni hablar pues son algo siniestros para los hijos de Eru Ilúvatar, pero solo los de un corazón oscuro podrían ver tales experimentos. Una gran biblioteca redonda, llena de libros antiguos y modernos con muchas cosas que ver sobre las razas de Aman, las bestias, la magia negra, etc., muchos secretos se escondían tras esos libros. Un salón con chimenea donde arriba de ella se encontraba el emblema en grande del clan bordado en una especie de alfombra y también el emblema de la Garra Negra, utilizado por si señor La Garra de la Oscuridad, Arattalion, el Maia Oscuro. Pero en ella se respiraba tranquilidad ya que era para relajarse y estar allí meditando o hablando con tranquilidad, pero también había una gran mesa con 20 asientos todos iguales a los de la Sala de Consejo de palacio en Narmelost. Por ultimo, estaban mazmorras de los sótanos.

A Muinost no era fácil acceder ya que había centinelas en las montañas que mataban a todo oponente a no ser que enseñase el emblema, la medalla de la Garra Negra dada por su Jefe, o por lo cual ser un Señor de Nurn.

[Editado por LordDark el 25-10-2004 12:03]

Arattalion, El Maia Oscuro

Estaba entrenado como de costumbre en la Rakkamor, pero por hoy ya era suficiente. Se alejo a la fortaleza y vio que como salían los Caballeros de la Garra Negra de ella para dar una vuelta de reconocimiento y ver a los soldados de la zona si estaban en sus puestos.

El Comandante Jefe de la Garra negra se paró y dio a los otros la señal para que siguieran pues al parecer quería hablar con La Garra de la Oscuridad para ver si había alguna noticia sobre la cercana guerra que se avecinaba.

Se bajo del caballo e hizo una reverencia a su señor. El Comandante Jefe, Ostoher, garra de plata empezó a hablar:

- Señor, ¿alguna noticia sobre la guerra? Hace mucho tiempo que no vamos a la capital y los caballeros de la Garra Negra necesitan un poco de diversión y estar un poco con las mujeres que hay allí y montárselo a lo grande – una leve sonrisa le salio, pero se le apago viendo que el Maia Oscuro estaba serio como una tumba.

- Ostoher, mañana tenia la sorpresa de llevaros a la ciudad a que los caballeros se diviertan un poco y también por hay asuntos que próximamente nos podrían resultar útiles para dicha guerra y para los Señores de Nurn. La guerra se aproxima pero nadie sabe cuando estallará. Vete y procura que los caballeros hagan bien su trabajo - los dos se miraron y se empezaron a reír por que sabían que si algo fallaba habría sangre derramada por culpa de los centinelas.

Ostoher se monto en el caballo y siguió a sus compañeros mientras que el señor de las Guerras siguió y entró en la fortaleza. Les dijo a las doncellas que preparasen un Bajo caliente. Fue a la Biblioteca, cogió un libro de artes oscuras y empezó a ojearlo hasta que encontró lo que buscaba. Fue al gran salón, se sentó en una gran butaca de cuero y se puso a fumar la mejor hierba que había.

Después de un rato las doncellas le dijeron que el baño estaba listo y se fue a el. Una vez terminado de le trajeron ropas limpias, se las puso y fue al gran salón donde les esperaba Ostoher para comer y hablar un rato con el.

Acordaron que partirían temprano para Narmelost, antes del alba para llegar antes del medio día a la Ciudad. Y así fue partieron antes del alba hacia Narmelost.