En la zona sur de la isla y rodeando a Ostauriath, el asentamiento de compañías, se extiende el frondoso Bosque de la Sabiduría.
De gran extensión, es un lugar tranquilo, pacífico, sin apenas sonidos, tan solo el de los animales y el viento filtrándose por entre las ramas de los árboles. Aunque de vez en cuando el equilibrio se perturba con el paso de los soldados o los chasquidos de las espadas al chocar en los entrenamientos de los mismos.
Obviando este hecho, el resto es paz. Pequeños manantiales de agua pura se descubren en las rocas, flores de espléndidos aromas otorgan al lugar de una magia espectacular, llenando el espacio de polen haciéndolo más mágico aún si cabe.
Lágrimas de rocío reflejan los rayos de sol profiriendo al lugar de destellos de color.
Perfecta combinación de tonalidades:
-Amarillo, naranja, rosa muestran la armonía, el calor, la dulzura.
-Verde, azul, marrón expresan la vida, la calma, la nobleza.
Infinidad de encanto rodeando cualquier cobijo, cualquier rincón.
Tan lleno de quietud que incluso los más sabios, aquellos que necesitan de meditar, pasan las horas paseando por sus senderos invisibles, de ahí que sea llamado el Bosque de la Sabiduría. Es como si al entrar quedaras hechizado, como si un manto de serenidad te envolviera y te llevara a un mundo nuevo y mágico. Incluso se ha llegado a especular que las hadas lo habitan y que son ellas las que con su magia hacen volar tu imaginación más allá para dotarte con nuevos conocimientos e ingenio.
