En la ciudad costera de Telda Minya, situada en el mismo puerto, los cansados viajeros pueden visitar el edificio correspondiente a la posada del Concilio Nan-Tasarion. Se trata de una construcción rectangular en roca y madera que consta de dos plantas cuya entrada se encuentra dando a la calle principal de la ciudad portuaria.
Dicha puerta da paso a la taberna, una sala de madera muy amplia en cuyo lateral izquierdo encontramos la barra, que hace las veces de recepción y detrás de la cual están las cocinas. Éstas constan de tres grandes planchas, un horno de pan y cuatro fogones, además de numerosos estantes y cajones donde están guardados alimentos y utensilios.
De frente a la entrada de la taberna encontramos un gran portón que comunica con los jardines internos del edificio. A cada lado del portón encontramos 1 puerta. La situada a la izquierda se correspondiente con el almacén donde están guardados los barriles de bebida, las reservas de comida y demás objetos necesarios para el mantenimiento de la taberna y la posada. La puerta de la derecha da entrada a los amplios aseos, que para peculiaridad del local, son unisex.
A la derecha de la entrada se encuentra una gran chimenea que siempre podrá encontrarse llameando en las frías noches de invierno. Al lado de esta, una corta escalera de caracol sube hacia la segunda planta del local donde se encuentra la posada. El centro de la taberna está ocupado por completo, con mesas y sillas suficientes para albergar a un alto número de personas.
La planta superior está compuesta por hay un pasillo abalconado, que le da toda la vuelta al edificio por la parte interior, viendo así, desde todas las partes de él, el jardin de la planta de abajo. Cada lado del rectángulo que forma dicho pasillo consta de 3 habitaciones, que hacen un total de 12 estancias, de las cuales 4 poseen cama de matrimonio y las demás dos camas de tamaño normal. Cada estancia consta además, de aseo individual, brasero, un amplio armario, mesa de noche, escritorio y silla. Todas poseen además un gran ventanal que da a la ciudad y las estancias del ala sur, incluso al mar.
El jardín central destaca por la preciosa fuente de aguas cristalinas que se alza en su centro. A la sombra de árboles, los visitantes pueden sentarse a disfrutar del dulce canto de los pájaros mientras saborean las comidas y bebidas típicas del lugar, pues el jardín posee un conjunto de 6 largas mesas de madera con sus respectivas sillas, a fin de disfrutar del aire libre. Los muros que delimitan el jardín poseen 3 puertas por cada lado, las cuales dan acceso a salas de estar o de reunión. Estas están aclimatadas con una chimenea y 5 sillones alrededor de una mesita baja depositada sobre una gran alfombra. Estas estancias están ideadas para reuniones privadas o simplemente para alejarse del bullicio de la taberna en las frías tardes de invierno.
Del buen funcionamiento del lugar se encargan dos miembros del concilio, Sibila Raísa e Isiloth Elenmíre, las cuales hacen las veces de taberneras y posaderas del lugar.
