Espero Elriol, que tengas una buena excusa para interrumpirme mientras fijo la ruta de navegación -dijo el capitán-
Em…, Señor, mire… los marineros… murmuran acerca de nuestros pasajeros, el viaje se hace largo y sus desaires y costumbres no son bien vistas a bordo. Gruñen palabras en un idioma desconocido cuando pasamos a su lado, nos miran por el rabillo del ojo, cuando no vomitan por la cubierta se quedan dormidos en cualquier lugar, no se lavan… Os ruego que escuchéis nuestras quejas, comprendemos que debemos respetar la promesa que hicimos al elfo en tierra firme, pero…
¡¡¡ Basta ya Elriol ¡¡¡, no tortures más mis oídos con tus quejas, eres un hombre de mar, un fornido marinero de Númenor como los que estamos aquí, hemos superado tempestades peores que esta. ¿Acaso no crees que no me ofende ver como allá donde voy piso figuritas de madera, de todas las formas y tamaños? ¿crees que me gusta ver el barco de mi padre lleno de grabados, tallas e innumerables labrados desde los remos hasta los mástiles?… ¡! crees que no aguanto al ver como condimentan las gaviotas que atrapan en cubierta con el oilosse ¡¡ -con un golpe seco la tensión generada llega al punto en que decrece-.Solo pido tiempo, calma…¡¡calma¡¡, ve y haz acallar los rumores¡¡. Pero, -dijo sosegandose de repente-si he llegado tan lejos en mis viajes a sido gracias a mi renombrada paciencia y mi temple seguro… gracias, puedes retirarte
Si mi señor, me arrepiento de mi debilidad. Supongo que el oro y los favores que pagan sus amigos, merecerán todas las desventuras que nos han surgido a lo largo del viaje. Me pongo en vuestro lugar, ¡oh ! sabio comandante, surcador de olas, tu que unes las tierras mas lejanas bajo el viento en las velas. ¡Ea! y que no se diga que los marineros de Numenor no aguantan las duras pruebas de Ulmo
Pero la aparente tranquilidad del comandante no duraría mucho, las finas ironías se materializan cuando Elriol recordó, -bajo el creciente enrojecimiento de su interlocutor- como la noche anterior, Nülk y los suyos, intentaron arreglar la madera carcomida de la mujer que había sido labrada en el mascarón de proa, con tan mala fortuna que una cincelada hizo parar a la cabeza de la estatua al mar.
Asimismo, Elriol siguió comentando como los enanos consiguieron, no sin muchas y ridículas argucias, rescatarla. Se dice que mas bien parecía querer quedarse en los brazos de Ulmo que volver a manos de Nülk, tal vez sospechando que su propio peso iba a doblar la punta de hierro, que la uniría de nuevo a su antiguo cuerpo.
Así, la estatua quedó con la cabeza ladeada, apoyada sobre su hombro derecho, con lo que el barco fue mundialmente conocido como la \"sirenita cuellirota\", en vez de por su antiguo nombre \"Uinién\"
Antes de marcharme, señor, no quería irme sin comunicarle que los huraños y silvestres invitados, han mudado su habitual forma de ser, no se si emborrachados con el caro licor que traía para vender a los habitantes del Valle del Ingenio -dijo Elriol tras quedarse parado fingiendo recordar… y le convidan a comer el asado que han realizado a partir de sus palomas mensajeras. ¡Ah se me olvidaba1 -parando antes de salir por la puerta,-Por ultimo le recuerdan que lleve sus instrumentos musicales y su pipa de fumar al salón de proa, en lo que viene se han tomado la libertad ellos mismos, a modo de fino detalle, de coger la hierba que guardaba en el camarote
[Editado por gorathion el 28-02-2005 17:54]
[Editado por gorathion el 28-02-2005 18:00]
