Capítulo 3: \"La locura del marino\"
Zarparón una mañana clara de invierno,pero un viento frio soplaba desde el este, agitando las olas, convulsionando el medio en el cual miles de seres subsisten, provocando un alboroto cuyos ecos se repetían hasta las reconditas estancias de Ulmonan.
- Izen las velas!- dijo el capitán
- Izen las velas!- repitió su subordinado
- Timonel! 80 grados a babor- daba ordenes con la naturalidad que le era propia, y los dotes de liderazgo que ya adquiridos en su piel, salían a relucir en situaciones así.
Los tripulantes estaban inquietos, la mar se agitaba de manera inusual, y el viento no desempeñaba un papel menor en esta historia, este marcará nuestro relato.
En su camarote veía el cielo turbulento,y sentía el oscilar del barco como consecuencia del viento, aquel tórrido viento que no cesaba, pese a que la noche avanzaba tortuosa y aquel sonido no lo dejaba en paz...
Arveleg daba vueltas y vueltas buscando una posición que le permitiera conciliar el sueño, pero aquel sonido...
Lo llamaba con una sigilosidad rigurosa tan sólo que él podía oír aquel llamado, que lo trastornaría incitandolo a cometer los actos más atroces que la mente humana puede concebir.Pero no se dejo influenciar, al menos por esta vez.
Esa noche fue espantosa, pero se resistió, en la mente esa minúscula parte que denominamos sentido común impidió que cometiera lo que interpretaba en el viento.
Pasó el día presa de la paranoía, pensando que él no era el único quien había captado el mensaje.
Ya fuera por algún artificio maligno o por voluntad de Eru, el viento prosiguió, por días, pero al segundo día, prestó oídos con especial atención e hizo, lo que la voz del cielo imperaba. La luna se tiñó de rojo junto a la noche.
- Asesinato!!!, muerte, traición- el ruido del tumulto en la cubierta lo despertó abruptamente.
Sentía un pesar en la cabeza, aunque no sabía bien porque, no recordaba lo sucedido en la noche anterior, sólo veía imágenes confusas, no comprendió sino hasta que se miró las manos.
Hematomas, como cuando alguien aprieta las manos muy fuertemente, pero quien sea que haya sido, estaba muy desesperado, por que eran extremos, salió a toda prisa y se encontró con la batahola en la cubierta.
Cuando se acerco, atisbó lo que se pensaba, Eltahir con el rostro desfigurado, el cuello morado y las manos crispadas.
-Quién ha sido?!, debe ser arrojado en alta mar, sin contemplaciones...
Escapó en la penumbra, e imagenes cruzaban raudas por su mente, oyó:
-La traición está donde menos se espera,
en los ojos del navío aguarda la muerte,
mas tu has de impedirlo...
Pero no supo interpretar estas palabras correctamente y eso desembocó en lo sucedido...
Una persona con expresión perdida, espada en mano y una antorcha en la otra, salió del camarote y se dirigió a cubierta, parecía desquiciado, la gente se le acercaba, ya adivinaban lo sucedido con Eltahir y estaban dispuestos a cumplir con la palabra de echarlo por la borda a cualquier costo, pero no sería tan fácil.
Cegó a todos en una maniobra espectacular, mató a todos lo que se le acercaron, era el más diestro con la espada de la tripulación y también el más ágil, excepto el capitán, quién escapó junto a un subordinado en uno de los botes.
Luego tomó un bote e incendiando las velas, dejó morir a todos los que habían sido heridos por él en cubierta y lo último que vió fue el barco en la distancia hundiéndose. Cuenta la historia que luego, atormentado por fantasmas invisibles en sus pesadillas, se suicidó.
El capitán y el subordinado no soportaron el temor, y se fueron encerrando en sí mismos, sus familias los pusieron a cargo de un grupo de elfos y curanderos de hombres; uno de los elfos que lo cuidaba llegó hasta aquí contandonos esto, que era lo que ambos murmuraban en sueños.
[Editado por Arimiliel el 30-04-2005 05:52]