Se abrió la puerta de la posada y entró un hombre anciano cubierto por una capa vieja y roída por los innumerables viajes que había realizado con ella, al fondo de la taberna había un grupo de niños y jóvenes que miraban al viejo con cara de ilusión y expectación.
El hombre se fue a la barra y pidió una pinta. Se sentó en frente de los niños. Era un alegre día de primavera y el sol en su cenit resplandecía en el cielo, alegrando la vista de la posada:
-Otra vez nos vemos, supongo que deseando oír nuevas aventuras de nuestro héroe preferido -dijo el viejo alegremente.
Los niños respondieron con un \"sí\" al unísono y se acomodaron para oír un relato durante horas.
-Hoy les voy a contar cuando nuestro Dardenin se enamoró de una preciosa elfa.
\"Paseaba Dardenin por los puertos de la bella ciudad de Eglarest y como las lágrimas de los grandes árboles cuando se mezclan pasó una bella elfa delante de él, sus ojos eran marrones como la madera de tejo cuando se talla y su pelo negro como la mas oscura caverna de Melkor, pero lo que más le impresionó fue su figura, esbelta, noble, llena de sabiduría.
Se quedó anonadado y petrificado ante tanta belleza, cuando quiso reaccionar habían pasado horas desde su encuentro; fue corriendo a su casa para preguntarle a su madre si la conocía, mas cuál fue su sorpresa al saber que a su madre se la habían presentado ayer, la joven elfa se llamaba Elbirde, Manto Oscuro, en honor a su pelo, y se acababa de mudar a la ciudad.
Al cabo de los días y ya perdidas las esperanzas de encontrarla de nuevo, recibió una carta de Elbirde invitándole a una fiesta organizada por el padre de ésta y con la finalidad de encontrarle un esposo. Creyendo que solo él había recibido la carta saltó de la alegría y fue corriendo a la casa de su costurero para que le hiciese el mejor traje jamás visto.
Pasaron los días y, al fin, el gran día llegó, la fiesta se organizaba en un gran edificio junto a la muralla exterior donde el tráfico de carruajes era menor, bajó de su transporte y vio centenares de apuestos elfos jóvenes entrando al edificio, esa sorpresa le desanimó mucho ya que creía que solo le habían invitado a él.
Entró en el gran edificio y junto a la escalera que se erguía frente la puerta y encima de la pista, se encontraba la bella Elbirde, sus ojos se clavaron en los ojos marrones de ella y durante una milésima la mirada le fue devuelta, pero en ese momento empezó a hablar el padre de Elbirde, un elfo hermoso, alto y bastante robusto, con diversas cicatrices causadas por las luchas y conquistas realizadas pero con una voz que hasta a los mismísimos Valar les hace competencia:
-Bienvenidos seais a mi hogar jóvenes elfos, el motivo que os trae aquí ya lo sabéis, pero lo que no sabéis es que esta fiesta no es normal, es una prueba de reclutamiento -tras decir estas palabras se abrieron unas puertas laterales y los cientos de mayordomos empezaron a entregar armas a los aspirantes-. La primera prueba consiste en traer una cabeza de troll, los 50 primeros que me la traigan pasaran a la siguiente prueba, ahora id a buscar a los trolls.
Un enjambre de jóvenes elfos se peleaban por salir primero por la puerta para poder conseguir lo antes posible esa cabeza, Dardenin era uno de ellos y cuando consiguió salir, se encaminó al carruaje y cogió un caballo, sabía que no muy lejos de allí había un bosque en el que solían habitar trolls.
Al cabo de unas horas lleguó al bosque y desenvainando la espada mientras bajaba del caballo empezó a rastrear el terreno en busca de huellas de trolls. Las encontró y las siguió hasta que se topó con dos trolls comiendo alrededor de una hoguera, si actuaba con sigilo sería pan comido.
Saltó encima de uno de ellos al tiempo que clavaba la espada en el cuello del otro, cayó hacia atrás por el repentino salto del troll en el que se había montado y milagrosamente pudo esquivar el golpe que estaba destinado a aplastarle contra el suelo. Se levantó y se preparó para defenderse del troll que aún seguía en pie, el troll le asestó un puñetazo que no pudo esquivar y que le mandó contra un árbol dejándole casi indefenso; pero el troll cometió un error creyendo que Dardenin estaba indefenso y queriéndo susurrar unas últimas palabras en el oído del elfo, le atravesó la garganta con la espada, le cortó la cabeza y montándose en el caballo se dirigió hacia la ciudad.
Llegó a la puerta del edificio donde un elfo estaba recogiendo los nombres de los jóvenes que ya habían llegado con la cabeza del troll, entró en el edificio y ya había una veintena de elfos de pie admirando la belleza de Elbirde con su precioso vestido verde y su gran joya, Ambirdirnen, que entregaría a aquel que le correspondiese su corazón.
Tras un rato el mayordomo anunció que ya habían entrado los cincuenta elfos que habían pasado la primera prueba y el padre de Elbirde habló:
-Mi enhorabuena a los que han podido pasar la primera prueba, la prueba física, ahora explicaré la segunda prueba, que será la de la sabiduría. Consistirá en responder preguntas que mis mayordomos os harán y quienes respondan más preguntas correctamente pasarán a la última y definitiva prueba.
En la sala se empezaron a escuchar comentarios de los otros aspirantes tales como: \"Yo soy el más culto y seguro que responderé correctamente a todas las preguntas\" o \"Yo llevo 300 años preparándome para momentos como este, seguro que gano\".
Dardenin por su parte les dio sus felicitaciones por haber superado la primera prueba y deseando suerte para que ganasen los mejores; los nervios le nublaban la mente y no se le ocurrió otra cosa. Tras empezar a nombrar a los elfos por orden alfabético le tocó el turno y el mayordomo le hizo las preguntas, algo difíciles, pero mas fáciles de lo que pensaba:
-Nombra a los Valar-dijo el mayordomo.
-Manwë, Ulmo, Aulë, Námo, Irmo, Tulkas, Oromë,Varda, Yavanna, Vairë, Estë, Nienna, Nessa y Vána -le contestó y Melkor no fue nombrado ya que no se considera un Valar.
-¿En qué año atravesó Fëanor las inhóspitas tierras de Helcaraxë?
-En 1497 de la Edad de los Árboles.
-¿En qué año fue la Fiesta de la Reunión y quién la convocó?
-La convocó Fingolfin en el año 20 de la Primera Edad del Sol.
[...]
Éstas y otras muchas preguntas le hicieron y con los nervios erró cuatro respuestas, pero pudo pasar a la siguiente prueba, a la que pasaron un total de cinco personas. Se podía considerar bienaventurado porque Eru le estaba protegiendo. A los cinco que quedaban les habló el padre de Elbirde y les dijo:
-Enhorabuena a los finalistas, me sorprende vuestra inteligencia sobre todo la de Ferdan que ha acertado todas las preguntas -Ferdan miró a Elbirde y ésta le correspondió, a Dardenin le entró un cosquilleo extraño por el cuello que al tiempo averiguó que se llamaba envidia-. Ahora empecemos la última y definitiva prueba, la prueba lírica, donde demostraréis lo mucho que amáis a mi hija, tenéis que expresar lo que sentís por mi hija mediante una poesía, empieza tú, Ferdan.
Ferdan recitó una poesía hermosa y con una voz increíblemente bella, los demás también recitaron poesías iguales o más hermosas que la de Ferdan, hasta que le llegó el turno de Dardenin y recitó lo que le salió del corazón:
\"Oh bella Elbirde,
tú eres llena de gracia
bendita tú eres entre todas las elfas
y bendita tu belleza única
que Eru mismo admira al contemplarla.
Tú, que eres negra como la noche
pero reluciente como las lágrimas de los árboles
cuando se funden en un mismo llanto.
Tú, que eres noble como los Valar
pero indomable como el más sabio de los seres
que moran en esta tierra.
Tú, que me robaste el alma
cuando tu cálida mirada se posó en mis fríos ojos
que moran en un triste corazón.
A tí te entrego mi vida,
mi amor y mi corazón.\"
Elbirde y su padre, tras escuchar las poesías pidieron que se esperase porque tenían que pensarlo ya que iba a ser muy difícil elegir entre una de estas poesías. Después de un par de horas de espera volvieron a sus asientos y un mayordomo se colocó delante de los aspirantes y abrió un pergamino y dijo con estas palabras:
-El ganador de la mano de mi hija y la herencia de todos mis bienes es Ferdan.
Tras escuchar este nombre y al contemplar como se acercaba al ser que más amaba Dardenin sintió que algo en su interior estaba pasando, cuando sus labios se tocaron en un delicado y cálido beso se rompió la barrera que cubría sus ojos pero también se rompió su corazón en miles de pedazos y la herida que durante tanto tiempo tuvo le hizo llegar a la conclusión de que nunca más se enamoraría de una elfa aún cuando su belleza fuese superior a la de una Valier porque el manto que cubría sus ojos ya se había quitado y no volvería a entrar en esta enfermedad que se llama enamorarse.\"
Tras contar su relato el viejo terminó de tomar su pinta y después de aclarar las preguntas que los niños hacían se levantó y se dirigió a la puerta y les dijo:
-Hasta la próxima mis jóvenes interlocutores, traeré nuevas aventuras de nuestro héroe favorito- les guiñó un ojo y salió por la puerta.
--Escrito por Narmorne--
