Edicion 2
Haldanóri, Las Tierras Ocultas
Finalizada · 08-09-2004
Historia Conjunta De Haldanóri - Resumen
2005:08:08:14:03:02
Delisse Yestariel
Hola a todos!!!
Abro esta historia a fin de llevar en ella la información concerniente acerca de esta historia conjunta. Se anotarán resumenes de sucesos acaecidos en varios lugares de Haldanóri, a fin de que nadie se pierda nada de lo que va pasando.
También vamos a poner un listado de los personajes que intervendran en la historia, en cuanto recibamos la confirmación por parte de todos los Clanes.
Listado de personajes:
Concilio de Nan-Tasarion
- Manveru (Thirian)
- Ian Jeckyl (Thauld)
- Sibila Raísa (Sibila)
- Hecil (percebal)
- Thorjil (peregrinoscuro)
- Earondur (cudesas)
Alianza de Eithel Glîn
- Legolaragorn
- Telimektar
- Malenril
- Muineth
- Haradriel
- Feandra
Tercano Nuruva
- Sildorl (Sauron_)
- Arian (Arimiliel)
- Endien (nicol)
- Gwyllion (arantxa)
Valle del Ingenio
- Jarvis
- Gorathion
- Gaurwaith
- Rotshul
-Aredhel Telemnar
- Ântleïntzar Altariel
- Árawen Tindomë
Orden del Telpe
- Glaurung
- Exelder
- Isilmeriele
- Yureawen
- Ariul
Señores de Nurn
- Seregruin
- Carlita
- Neume
- Seshat
- Elfo_Negro
- Delissë
Recordaros que todavía estais a tiempo de apuntaros, y hay varios clanes que todavía no han opinado del tema... Si quieren, cuanto antes mejor :P
Y también estamos redactando una pequeña introducción acerca de la Historia, para que todos sepamos de qué va.
A algunos de los personajes de los Clanes se les darán misiones concretas, que sólo ellos deberán conocer, a espaldas de los demás personajes. Otros tendrán una función más visible.
Los personajes de los Seres Oscuros están integrados en los Clanes de origen a fin de evitar suspicacias en torno a los foros privados, pero se han creado estos nicks diferentes para no mezclar unas cosas con otras.
Listado de Personajes Oscuros (provisional):
Nárosaura - Elemento Fuego (nick raudhol)
Nénnura - Elemento Agua (nick Balkis)
Vistafairea - Elemento Aire (nick Iorethil)
Unduméondo - Elemento Tierra (nick Hengest)
Espero que lo pasemos bien con la historia, cualquier duda ya sabeis donde estamos ;)
[Editado por Indil el 06-08-2005 02:04]
[Editado por Indil el 06-08-2005 14:45]
Delisse Yestariel
Cuenta la leyenda que en la segunda mitad del siglo XXXIII de la Segunda Edad del Sol, desaparecido el poder de Sauron el Cruel, Creador de Anillos, Daño de Númenorë; llegaron del este Sombras de Viejos Tiempos cargadas de maldad. Espíritus angélicos caídos en el más negro Abismo del Dolor y el Sufrimiento.
Por suerte en aquella época todo era diferente, los Pueblos aunque divididos aún eran depositarios de un gran poder y aún hoy cantamos las hazañas de aquellos, ahora míticos, clanes: la Orden de Telpe, seres libres del yugo del Tiempo; los Señores de Nurn, oscuros y poderosos al igual que los habitantes de Telpe; Tercano Nuruva, caballeros y damas de incorruptible firmeza; Concilio de Nan-Tasarion, defensores de un modo de vida al estilo Númenoreano; Valle del Ingenio, lugar de encuentro de la sabiduría y el progreso; y la Alianza de Eithel-Glîn, nobles damas y caballeros dispuestos a luchar contra cualquier oscuridad.
Muchas batallas tuvieron lugar entre ellos y grandes rencores los separaban, mas fueron capaces de librarse de todo su odio y forjar un Juramento de Sangre que los unió en la más sangrienta y espectacular guerra que hubo y habrá jamás en estas tierras.
Una guerra que los enfrentó a lo más oscuro de Arda y que ponía en mortal peligro al resto de las tierras libres desde la hermosa Númenor al lejano Rhûn.
Fuego, Aire, Agua y Tierra luchan ahora para acrecentar su poder y para atraer la Gran Maldad de regreso a su Trono de Hierro, nada les importa la vida de Haldanóri.
Muchos documentos fueron perdidos y olvidados, pero los de la Gran Guerra se conservan con sumo cuidado en lo que antaño fueran las seis capitales de Haldanóri.
Minas Nilme 26 de Thrimidge año 1027 de la Cuarta Edad
Beregond Carangollo, Escriba Real de Haldanóri
Delisse Yestariel
La lejana isla de Valle del Ingenio ha sufrido un repentino ataque esta noche, así como las tierras de Telpe y Nan-Tasarion. La noche ha protegido a los saqueadores ocultos, y curiosamente, todos los ataques se han llevado a cabo en las Bibliotecas, si bien en ninguno de ellos han conseguido encontrar lo que buscaban.
Delisse Yestariel
Distintas investigaciones se estan llevando a cabo en Valle del Ingenio y en Nan Tasarion, mientras que en las tierras de Telpe, quizás absorvidos por la guerra, nadie parece haberse dado cuenta del asalto a su Biblioteca.
Nárosaura
El Orodruin saludó su paso con una llamarada en medio de la noche, los Fuegos de las Fraguas del Sammath Naur reconocían a uno de sus principales artífices.
Mucho tiempo hacía que Urustur, Señor de la Caldera, había marchado al Norte. Primero en Ost-in-Edhil, llevando muchos y peligrosos secretos a los Eldar renegados, en compañía del bendito Annatar; luego, creando prodigios en las estancias enaniles de las Colinas de Hierro (tras una breve y fructífera estancia en Khazad Dûm), una vez que la Guerra con los Eldar acabó y Eregion fue desvastada.
Pero ahora, a través de los vírgenes prados de lo que algún día sería Ithilien, el Señor de las Fraguas del Mundo Antiguo regresaba al Sur, donde una vez y para siempre había puesto su corazón: el llamado del viento era ineludible, y la empresa que le había sido propuesta, todo lo ambiciosa que un Espíritu de su envergadura podía esperar.
Mientras Sauron se divertía, por aquellos días, embaucando a los poderosos e ingenuos Númenóreanos; cuatro Poderes antiguos traían entre manos un Destino mucho más poderoso, que habría de cumplirse para acabar con aquella Edad del Mundo.
*******
El Corcel de Almarën sólo detuvo su galopar al alcanzar las profundidades de un boscoso valle solitario, umbroso mojón que marcaba la espectral apertura de las Ephel Dúath, y la puerta de entrada a la adormecida Mordor.
Cesó el chipear de las inigualables herraduras, y Nárosaura Urdurómba se apeó. El silencio y la oscuridad del frondoso valle eran absolutos. Sólo cuando sus magias hicieron relumbrar un fantasmágorico fuego amarillento, las pupilas inmortales advirtieron la helada palidez del rostro de Nénnura, esperándolo allí -en la nada.
Nénnura
Aguas cristalinas resonaban con ecos lejanos en las paredes de roca. Había encontrado un rincón cercano a una cascada de agua caliente, calentada por los fuegos de lava que bullían bajo ella, y había elegido ese lugar, pues estar cerca de las aguas la llenaba de energía.
Lejos quedaban ahora los días en que brillara su luz en las corrientes de agua de Arda... Todo había cambiado ahora, y su corazón había quedado helado como el mísmisimo Helcaraxë. Aguas atrapadas en un hielo eterno y cruel.
Pero el viento había traido un mensaje para ella, sobre el rumor de las olas, y el correr de los ríos, y había acudido a la llamada. Una nueva misión, la más elevada de todas, se esperaba de ella. Y ahora sólo le quedaba esperar...
Alzó la mirada cuando sintió una nueva presencia. Un fulgor rojizo iluminó la negra roca, y el agua de la cascada comenzó a elevar su temperatura. Sus ojos azules contemplaron a aquél ser oscuro que recordaba en el despertar del tiempo. Y deslizó su mano hasta tocar el agua, deslizándola suavemente por la superficie, hasta que esta se volvió helada como su corazón.
- Habéis tardado, Señor del Fuego. Os esperaba antes.
Nárosaura
Urustur desnudó con la mirada a su antigua compañera Nénnura. Tal vez no se vieran desde la caída de Udûn, pero el encuentro de sus naturalezas violentamente opuestas no dejarían nunca de afectarle en muy extraño modo.
-Me detuve en Khazad Dûm -dice Narosaur, como única excusa-. No tendremos casi tiempo hasta que se aparezcan nuestros compañeros.
La penumbra oscilaba entre los troncos de los viejos arrayanes, y bailaban los ígneos destellos sobre las rocas, mientras Urustur continuaba su imponente caminata en torno a Nénnura. Una vez más, el silencio había caído sobre el profundo valle... pero seres de su clase no precisaban las palabras de los Hijos de Ilúvatar.
El Corcel de Fuego permanecía inmóvil, casi indiferente a la indecidible tensión de los elementos que se disputaban el recargado entorno.
El viento pareció detenido su fluir súbitamente.
¿Qué debemos esperar de Vistafairea? oyó Nénnura el tono atribulado en su mente.
Undumeondo
Unduméondo se desplazaba impertérrito atendiendo a la llamada recibida. Una llamada esperada desde el principio de Arda cuando los Poderes se aposentaron en su propia creación.
Un cosquilleo interno iba creciendo durante los últimos tiempos. Las señales largo tiempo esperadas se iban sucediendo con la celeridad con la que un ser inmortal ve transcurrir el tiempo.
El desplazamiento se producía de forma rápida. A los ojos del resto de criaturas vivientes parecía que un pequeño tornado arrasaba el paso de este maia oscuro.
La llegada al punto de reunión se iba a producir de forma inminente. Dos formas se encontraban intercambiando opiniones después de varias edades sin verse.
- ¡Saludos, viejos amigos… por lo que veo no llego tarde… falta un miembro de nuestra sociedad!
Vistafairea
Un aire cálido y agradable comenzó a soplar en el lugar de reunión de los tres Poderes. Una melodiosa voz les regalaba los oídos cuando de pronto Ella apareció.
La hermosa y esbelta figura de Vistafairea no había cambiado en nada desde los Días Antiguos como corresponde a los de su raza.
-Gracias por acudir a mi llamada tan pronto - la Dama del Aire saludó cortesmente a sus tres compañeros-. Mucho tiempo ha pasado desde nuestro último encuentro y este sería un buen momento para contarnos lo que hemos vivido aquí en Arda... pero no os hecho venir para eso, mi llamada ha sido para algo más urgente e importante.
Como bien sabréis, Annatar el Aborrecido ha descuidado su Trono... nunca ha estado a la altura del Maestro, pero en estos días incluso se ha humillado ante esos enfermizos Dunedain. Ha llegado el momento de traer de vuelta a la Oscuridad para que vuelva a ocupar su Trono como Señor de Arda.
Largo tiempo he convivido con los Poderes y he conseguido aprender a abrir las Puertas, pero antes... -Vistafairea hizo una pausa y miró al firmamento- antes debemos cerrar los ojos que nos observan. Para ello necesito vuestra ayuda, oh Poderosos entre los Poderes de los Elementos.
Antaño hicimos un juramento de lealtad al Maestro, es hora de cumplirlo.
Yo ya he comenzado, sombras están escudriñando los rincones del Mundo, en especial a aquel continente conocido como Haldanóri.
Nénnura
El sólo nombre le traía recuerdos lejanos, en los que en forma de lluvia viajaba cual sombra de muerte llevada por jinetes alados de Vistafairea. Ciudades enteras arrasaron a su paso, una junto a la otra, agua y viento, tornado, tifón, huracán...
Él paseaba ante ella, y su mirada era de fuego líquido. Siriël se estremeció, como siempre le sucedía ante él, aún en los tiempos en que ambos sólo eran de agua y fuego. Pero antes de que pudiera responder, la presencia del Señor de la Tierra se hizo patente, despertando el eco de las piedras que llamaban a Su Señor.
- Saludos, Unduméondo, Señor de la Forja Eterna. Acabamos de reencontrarnos en el tiempo, y no os habéis demorado.
Los negros cabellos de Siriël se agitaron al viento, como una capa más de la noche. Y entonces llegó ella, la Dama del Aire de Muerte. Vistafairea.
Y mientras el silencio se prolongaba en la noche, sus mentes recibieron el mensaje de ella... Y su propuesta. Y el corazón de Siriël brilló un instante en el regocijo, pues aquél era el momento que tantó había ansiado.
\"La búsqueda ha empezado\", respondió ella, \"y creo que cada uno de nosotros ya sabe en su corazón lo que ha de buscar. Grandes males asolarán esta tierra, si no encontramos lo que deseamos. Pero será una árdua labor. La faz de Arda ha cambiado, y aquello que se escondió, puede haber cambiado de lugar... Es preciso recorrer cada rincón de estas tierras, e interrogar incluso a quien sea necesario.\"
Nárosaura
Así que la Hora del Final había llegado.
Vistafairea había encontrado el modo de liberar al Maestro del Exilio de los Valar, y traerlo de regreso a los Círculos del Mundo.
A Urustur Nárosaura no le agradaba el modo despectivo en que la Dama del Viento de la Muerte se refería a su compañero Gorthaur, pero sin dudas esta empresa era mucho más alta e importante que aquella que Sauron llevaba a cabo en Númenorë, entre los despreciables Segundos Nacidos.
Para seres como ellos, secretos seguidores de Morgoth desde el principio de los Tiempos, y ya muy habituados a la traición -sea contra quien fuere- elevarse por sobre el Gobierno de la Tierra Media -que hace ya una Edad del Sol llevaba Annatar con mano de hierro- no era un verdadero problema.
Pero ciertamente esta era una empresa riesgosa y delicada: ante la vista del Poder de Taniquetil, debían deshacerse del Guardián de las Puertas de la Noche. Y el único modo de embestir a Vingilot con éxito era con la estrecha colaboración de sus cuatro elevados poderes: Tierra, Agua, Fuego y Aire debían combinarse de modo de hallar la fórmula capaz de deshacerse del maldito Eärendil, Esperanza de Elfos y Hombres.
\"Debemos construir la Nave del Fin del Mundo\" fueron las últimas palabras de Vistafairea.
En Haldanóri acaso encontrarían los elementos necesarios, y muy pronto los Seres Oscuros se reunirían en algún sitio al Sur de Endor.
El asentimiento de los Maiar fue unánime. El Juramento era preciado; y la oportunidad, única. Vistafairea y Nénnura partieron como una tormenta, Narósaura y Undumeondo permanecieron en el sitio aquél, reconcentrados en recordar ciertos elementos del más antiguo pasado del Mundo.
[Editado por raudhol el 05-08-2005 17:28]
Nénnura
La tormenta sacudía Haldanóri en varios puntos diversos de aquellas singulares tierras. En algunos lugares, con especial virulencia. Desde el Norte, llegando como un torrente de agua y viento, rayos y truenos, se instaló en Nurn en plena noche. Aquella noche en la que varios hombres ocultos bajo capas negras atacaron a Árchaon, noble Maia de la Alianza de Eithel Glîn, si bien no lo consiguieron.
Pero aquellos sucesos, más bien fortuitos, pasaron de largo. Y sólo aquellos a los que afectó directamente le prestaron la atención suficiente.
Y la tormenta avanzó en dirección sur, y las tierras del Concilio comenzaron a recibir la que en un principio tomaron como una beneficiosa lluvia, y que después se convirtió en un torrente que inundó campos y ciudades.
Delisse Yestariel
Miembros relevantes del Concilio están llevando a cabo una investigación acerca de los sucesos acaecidos en la Biblioteca de Puertas del Fin, donde se ha encontrado además un escrito firmado por la Reina de la Orden del Telpe.
Y mientras la tormenta se derrama como una ríada sobre las tierras del Concilio de Nan Tasarion, en las lejanas tierras de la Orden del Telpe un joven corre a dar la noticia del saqueo de la Biblioteca de Harna-Dîn, llevando en sus manos una capa bordada con la insignia de los Señores de Nurn.
Undumeondo
Unduméondo decidió que era hora de partir en aras de encontrar el preciado objeto que, por derecho, le pertenecía.
La búsqueda será larga y difícil, pues Arda había cambiado mucho por el transcurso de las largas edades y por la acción de continuas guerras.
La misión no debía demorarse más. El trabajo de buscar en solitario podría alargar y complicar mucho el resultado final, por lo que era indispensable buscar un equipo para tener ojos y oídos en todas partes; cualquier indicio puede ser fundamental.
Nárosaura
Una vez que partió el Señor de los Abismos de Piedra, Nárosaura permaneció solitario y en silencio. Muchas cosas y hechos pasados habían sido recordados en un instante apenas, para una vida mortal.
Concentrado en la misión que le aguardaba, y armándose del valor que la empresa ameritaba, Urustur montó en el Corcel de Fuego y cabalgó raudo, adentrándose en la Tierra de las Sombras.
Algo habría en Sammath Naur, o en Barad Dûr, que les sería de gran utilidad. Y que Sauron no precisaría por le momento, ocupado como estaría en la corte del infame Ar-Pharazôn.
Delisse Yestariel
La Ciudad de Puertas del Fin se encuentra inundada por una enorme tromba de agua, y una extraña mujer ha llegado a la Biblioteca solicitando ayuda para resguardarse de la tormenta.
Así mismo, un fuerte viento comienza a agitar El Bosque del Silencio, mientras lúgubres premoniciones aparecen en el lugar, como el fantasma de una doncella.
En las tierras de Telpe se encuentra así mismo un hombre misterioso, sentado entre los parroquianos de una Taberna, a la par que un pequeño terremoto sacudía a una ciudad costera.
[Editado por gaurwaith el 07-08-2005 12:49]
Delisse Yestariel
Bueno a petición del público hemos puesto unos post en los foros públicos (aquí no esta habilitado el html y era un lío...) con los enlaces para que vayais leyendo la Historia Conjunta, y que así os sea más fácil de seguir.
[Editado por Indil el 08-08-2005 14:28]