La Guerra de los Clanes

Historias, leyendas y batallas en las tierras olvidadas de Arda.

Edicion 2

Haldanóri, Las Tierras Ocultas

Finalizada · 08-09-2004

Historia Por Puntos. Valle. Veterano.

2005:10:19:12:11:56

Yandros

El estruendo producido por aquella jarra de cerveza chocando contra el suelo de la taberna hizo que mis pensamientos que permanecían flotando, suspendidos sobre una nube de recuerdos volviesen a fijarse en aquel maldito lugar, ese antro apenas iluminado por unos candelabros oxidados que colgaban de mala manera desde una viga en techo.

El lugar estaba casi vacío, era ya muy tarde y aquello estaba en el punto mas oscuro y sucio de toda Ciudad Dragon, solo el tabernero- que permanecía casi dormido apoyado sobre la barra- un borracho enfrente mía que no paraba de hablar con su mano y un tipo medio neurótico que no paraba de mirar para todos lados como si en cualquier instante alguien se fuese a abalanzar sobre el permanecían allí sentados en sendas mesas, sin fijarse como su vida pasaba ante ellos....¿para que? No eran mas que despojos, deshechos que la sociedad había dejado postrados ante un vaso de alcohol para olvidar su lamentable existencia, y el mundo continuaba, si alguno de esos lastimosos se desplomaba allí mismo a nadie le importaría ni afectaría lo mas mínimo....solo quizás, al tabernero quien desde luego era el único que debería encargarse desechar sus malolientes cuerpos a cualquier rincón mas cercano.

Y yo..... yo no estaba lejos de sentirme como ellos, posiblemente había estado sentado durante mas de cinco horas en esa raquítica silla, haciendo como que miraba tras los cristales de la ventana como las gotas de lluvia repicaban contra el cristal pero realmente inmerso en algún pensamiento que lograse esbozarme una sonrisa en vez de aquella amarga y pésima cerveza.

Caso raro fue el de aquella noche, mientras yo terminaba de emborracharme entraron con gran jaleo tres jovencísimos soldados del ejercito del Valle, su aparición levantó la mirada de los pocos que permanecíamos allí; gritaban, cantaban e incluso bailaban, sus caras irradiaban felicidad y orgullo, pidieron una gran ronda de cervezas y comida, luego se sentaron y siguieron dando jaleo todo el rato.

Mientras se hablaban entre carcajadas yo puede escuchar algo sobre campañas, batallas y que todo iba bien..... Era grato saber que el Valle seguía luciendo con respeto su gran ejercito, yo sabia que los tratados de paz se rompieron hace ya mucho tiempo, pero tenia la confianza de que nuestro ejercito saldría victorioso como en tantas otras ocasiones

Así que, emocionado y decidido a entablar algo de conversación esa noche me coloque al lado de aquellos jovenzuelos y sin que nadie me preguntara comencé diciendo:

- A si que las cosas van bien en el frente enemigo??

Los muchachos callaron, sus rostros cambiaron completamente y con gesto de desaprobación me contestaron:

-¿ Y a ti quien te ha dado vela en este entierro viejo?

......Viejo.....yo...viejo....sentí una punzada de dolor en mi pecho....pero sin descuidar les conteste rapidamente...

-Pensaba que hoy en día el baluarte de nuestro ejercito había sido educado en mejores modales.

-¿Y tu que sabrás de ejercito- comenzó a gritar uno de ellos- mirate, viejo, borracho y con un parche en el ojo, desde luego hay veces que siento asco por la gente por la que vamos a morir tan lejos de casa .

Mi orgullo había caído ante mis pies con un gran estruendo, pero casi sin pensarlo conteste melancólicamente:

- Yo a veces siento haber luchado y sangrado para que ahora los seguidores de mi generación se subleven contra aquellos que murieron por defender su libertad.

-Tu? Venga anciano, váyase a casa¡¡¡ Si de verdad alguien como tu ha podido servir al ejercito yo deserto- Los tres rieron fuertemente.

Yo no tuve nada mas que decir, solo quería volver a refugiarme en mi soledad donde nadie podía penetrar parar herir ya mas mi alma; así que me di media vuelta y pidiendo otra jarra me senté en mi mesa.....

Pasaron un par de horas, los mismos seguíamos en la taberna, los jóvenes soldados ya borrachos se dedicaban a competir en pulsos; y yo cansado y aturdido decidí marcharme a dormir, quería olvidarme del mundo unos instantes mas y cobijarme en el sueño, así que, pagué y salí de allí.

Dentro de poco amanecería, los primeros mercaderes ya paseaban por la calle, yo sentí un gran malestar en el estomago, así que corriendo me dirigí hacia un callejón próximo y allí vomite sin ningún tipo de complejos. Me sentía como nuevo, solo quería dormir, así que me limpie un poco y me dispuse para marchar, pero antes de darme la vuelta comencé a escuchar unas risas, los soldados de la taberna, que ahora estaban completamente borrachos se acercaban a mi, no paraban de reírse....los tres me acorralaron y sin mediar palabra comenzaron a golpearme cruelmente..........

“ La lucha estaba siendo encarnizada, los soldados del Valle del Ingenio combatían contra los feroces soldados de Nurn, la contienda ya alcazaba las veinticuatro horas y la noche oscurecía por segunda vez aquella matanza. Aquel soldado de claros y lisos cabellos combatía sin temor al servicio de la compañía segunda del Valle, estaba muy cansado, pero no podía permitirse bajar la guardia ni un segundo, o si no, su muerte seria segura. En un momento de la batalla un general mando la orden de que la brigada de aquel soldado se dirigiese al bosque donde deberían cortar una emboscada de caballería que intentaba hacer brecha por el flanco izquierdo. Dada la orden el soldado fue con sus compañeros, pero allí no encontró mas que muerte, su brigada había sido aniquilada en completo silencio por los letales caballeros de Nurn, unos pocos consiguieron sobrevivir y volver al campo de batalla, pero aquel soldado cayó inconsciente, aun así su presencia pasó desapercibida y pudo salvar la vida, la batalla había terminado, solo quedaba ya un reguero de sangre con miles de muertos. El soldado camino sin rumbo durante un largo tiempo, y cuando sus fuerzas volvieron a flaquear encontró en mitad de un claro iluminada por la luna llena, el cuerpo de una chica que vestía una armadura empapada de sangre, el corrió para ver si seguía con vida, así era, su pulso era normal, no era el caso de su respiración que permanecía lenta y apagada. El soldado comenzó a cerrar la herida que tenia en el costado aquella muchacha, pero cuando le quito la armadura vio en su pálida piel tatuado el estandarte de los señores de Nurn, aquella visión le aterrorizó, hasta que volvió a mirar a la chica y encontró serenidad en su rostro, era la criatura mas bella que había visto nunca y se prometió a asimismo que no consentiría que muriese ante el.....Tres días pasaron desde que acabó la batalla, el soldado del Valle y la guerrera de Nurn, habían convivido todo ese tiempo juntos y dejando a un lado sus diferencias no pudieron remediar enamorarse , pero a pesar de que aquellos habían sido los días mas bellos de sus vidas, sabían que llegado el momento tendrían que tomar caminos diferentes y ese día llegó cuando una avanzadilla del Valle estaba peinando la zona en una revisión, la vida de la chica peligraba de manera alarmante así que el sin pensarlo la ayudó a escapar por un sendero que le conduciría hasta un puerto de pescadores amigos suyos, de ahí partiría cruzando el mar para no volver nunca.....y así lo hizo, como recuerdo, ambos se intercambiaron sus colgantes, después se besaron intensamente y nunca mas se volvieron a ver.”

Cuando recuperé la conciencia, todavía permanecía en aquel callejón, todo mi cuerpo estaba lleno de sangre, sentía como si todos mis huesos estuvieran rotos, pero lo que mas temía era una punzada de dolor en el pecho, una de mis costillas estaba rota y posiblemente había perforado el pulmón, yo no podía hacer nada, no podía moverme, pronto oí pasos; era el tabernero, que al verme corrió hacia mi y pidió ayuda, pero la ayuda se retrasaba, así que mi única compañía en aquellos comentos de dolor era aquel señor frente al que tantas veces me había embriagado y con el que nunca había hablado. Pensado que mi momento había llegado, entregue una carta que siempre llevaba conmigo al tabernero, en ella había una condecoración que me fue otorgada en la famosa batalla de “las lagrimas de sangre” contra Nurn y una carta con mis sentimientos mas profundos, su destinatario: una bella muchacha que ahora tendría cincuenta años y que vivía en Narmelos.

Pero me equivoqué, aquel no fue mi final, algún maldito consiguió salvarme la vida, ahora permanezco de pie sobre una base de madera y con una soga atada al cuello, permanecí un mes en calabozo, donde un viejo amigo me contó que aquella mujer ya se había casado hacia muchos años y que incluso tenia cuatro hijos; el correo era mandado por el ejercito y era obvio que esa carta fuese interceptada si tenia destino Nurn.....jamás llegó a su destinataria... mientras permanezco inmerso en mis pensamientos un eco retumba en mi voz gritando : “¡¡¡¡Por motivo de alta traición a la corona y al estado mayor del Valle del Ingenio se le despoja de todas sus condecoraciones y se le condena a la pena de muerte!!!”

Comienza a llover, es extraña esta sensación, me siento muy lejos de aquella plaza, siento como si mi mente estuviera aun en aquel bosque, ante aquel rayo de luna que ilumina tan hermoso rostro....mi corazón se estremece... oigo como la cuerda comienza a caer.... viejo....solo....¿Qué va a cambiar?.... Nada....nadie llorará por mi, y lo único que siento es que yo ya no tengo tiempo para hacerlo.

[Editado por Rotshul el 30-08-2005 17:06]

Delisse Yestariel

Los Valar otorgan 240 monedas a la historia de Valle del Ingenio.