Ya era media mañana y mi cuerpo aun estaba resentido por las heridas causadas tras la caída sabía que mi recuperación era lenta pero continua, mi única preocupación poder salir de nuevo de las casas de curación para retomar mi vida.
Entre tanto me dediqué escribir algunos versos de lo cual salió:
Cómo el guardián que custodia el averno
mi amor es eterno.
Cómo el sol que brilla y da calor
tu amor me arropa con amor.
¡Pero ahora! cayendo estoy al foso del dolor
un abismos oscuro de pasión y terror
al que me arrastre sin piedad
junto a la realidad
de otro amor.
No esperaba de ti tan cruel castigo
que con hastío me arrastró al vacío.
No esperaba más que tu comprensión
en cambio solo poseo tu animadversión.
Cuan cruel es la vida junto a ti, querida.
Cuan cruel es mi vida sin ti, querida.
Quimeras de analogía recorrían mi sangre, vida mía.
Quimeras de lo que fue y no será
Quimeras de lo que es y no fue
atisban el corazón de este pobre hombre
navegante cuyo único rumbo
es el que marca tu merced.
Egoísta destino que me apartó de tu camino
Venganza cruel que acabó con mi fe
Golpe mordaz que atacó mi realidad
diluyéndola en una cruda y fría maldad.
Ando entre sombras perdido y no encuentro mi destino
emociones que van y vienen y que son capricho
de alguien que se perdió en su camino…
A pesar de todo el elfo seguía perdido en sus recuerdos y emociones, su vida no conseguía cobrar sentido y no había luz alguna que iluminase su camino. El mundo le cerraba sus puertas y el sol le negaba su calor, la luz lunar huía ante su mirada y sus ojos castigados con llorar estaban al contemplar las estrellas...
No obstante los cuidados que allí estaba recibiendo eran los mejores y eso apoyaba mi recuperación la cual no estaba ya muy lejos, aunque aún tenía que reposar un poco más pues tenía alguna fractura y algunas contusiones que se tenían que seguir vigilando.
Me entretenía mirando por la ventana. Me encantaba observar el revoloteo de los pajarillos y escuchar el místico cántico del viento cuando este se introducía por las ventanas de mi habitación. Encontré también recreación en el canto y en la interpretación…
Una horrible sensación de soledad me invadía, nacía en mis pies y recorría sin piedad cada parte de mi ser, me abrumaba tal emoción que al no poder controlar, rompía en lágrimas y que no cesaban hasta que mi cuerpo de cansancio perdía la noción…
Empezaba a temer mi muerte…la pena había encontrado una nueva víctima a la que destrozar, alimentándose de mi ser…Ya no podía parar el proceso era prácticamente irreversible.
Yo apenas tenía un amigo al que llamarle como tal…no tenía confianza con nadie que no fuese Laitaine y ahora ella y yo estábamos separados…mi vida no tenía con quien hablar…nadie acudía a mi desesperado grito de dolor que desgarraba como si de cuchillas afiladas se tratasen cualquier emoción que me causase sentirme rodeado de amor…
Si algún lujo quería tener en mi estancia en las salas de curación era una habitación muy luminosa y a ser posible que toda esta luz durante el día fuese natural.
Aunque mi cuerpo estuviese allí tumbado reposando de mis graves contusiones, mi mente era capaz de dejar mi cuerpo y volar junto con el viento…
Me encantaba cuando la enfermera me acomoda en una silla y me dejaba frente a la ventana…el olor a aire fresco…que transportaba el olor que emanaba de los bosques me embriagaba…a su vez era como una droga…me transmitía una gran paz…
Al día siguiente la joven enfermera humana se acercó para realizarme los ejercicios necesarios, para que mis músculos y articulaciones no quedasen atrofiados tras su escaso uso en mi recuperación. Un sentimiento de inutilidad me rodeaba al mismo tiempo que el miedo a una invalidez permanente…sobre todo miedo a no poder volver a caminar, a valerse por si solo, a poder ir a la compra sin ayuda, correr campo y bosque dejando todo atrás o bailar y danzar…la cara de preocupación del elfo hizo que la muchacha intentase darle tema de conversación para que éste no se viniese abajo:
-¿Qué tal os encontráis hoy señor?
-Bien hermosa dama. No obstante las ganas de echar a correr crecen
-Bueno aun le falta recuperarse más para poder correr.
-Si jeje pero la paciencia me ha abandonado…jajaja
-He recibido noticias de su hermana.
-¿De verdad?
-No de mentira…jajaja…es broma. Su hermana se encuentra perfectamente está preocupada por vuestro estado, sin embargo quiso venir a veros pero tenía unos asuntos muy importantes que demorarían su visita…pronto vendrá…
-De acuerdo, gracias. Imagina lo mal que me empezaba a sentir pues nadie se acordaba de este elfo inválido, ni su reina, Narairë, ni su mejor amigo, Malenril, ni si quiera su hermana…al fin noticias jejeje.
Pasaron unos días y nada nuevo ocurrió. Era mediodía y me disponía a tomar la comida que la enfermera me había dejó: unas hojas con relleno de una pasta…su aspecto las hacia poco apetecibles… ¡que asco!...fue lo primero que pensé
Me se dispuso a comer sacando fuerzas y apetito de donde no lo había, fue entonces cuando irrumpieron en la habitación Narairë, Malenril y Laitaine…y con ellos un olor que me hacía la boca agua…
Malenril se fue a la ventana y allí se quedó. Laitaine y Narairë fueron con Fëathoron…
-Hermana mira que comida más asquerosa…
-Es comida no te quejes…- respondió Narairë esbozando una sonrisa mientras miraba a Laitaine
-Hermana….-dije buscando la compasión de mi hermanita…
-Jejeje anda hermano no me pongas esos ojitos…pero bueno da gracias a que tienes una hermana maravillosa que se acuerda de ti…y que te ha traído comida de la buena…
-Jajaja ya la había olisqueado al entrar vosotros…jejeje ¿qué es?
-Nada que tú debas o puedas comer…-respondió Malenril
-Malenril no estaba de acuerdo con traerte comida porque dijo que si te la traíamos te la comerías y te mal acostumbrarías a los cuidados especiales.- dijo Narairë
Laitaine salió de la sala y entró con un baúl que abrió y contenía:
En el baúl habían unos rollitos hechos con una masa dura como si fuese una torta pero muy fina y por dentro rellenos de carne picada, repollo, lechuga zanahoria, etc. y a su vez bañados en una salsa de una tonalidad naranja que Laitaine solía llamar “Agridu” (era la composición de lo que ella llamaba salsa agridulce), albóndigas en salsa de verduras.
Otra de las cosas curiosas eran unas cosas redondas cuya masa era pan horneado y por encima una base de tomate y queso y luego encima un montón de pedacitos de jamón, atún, las había de todos los ingredientes lo menos llevaron 6 cosas de esas redondas que olían que mmm…
También había bolitas de arroz cocido, una gran fuente llena de patatas fritas y con alitas de pollo frito, un montón de tarros con salsas diferentes, pan recién horneado.
Otra comida curiosa era una especie te envoltura modo de venda como un tubo gordo y largo relleno de carne picada y empapado por una salsa blanca que Laita fabricaba principalmente con harina, leche y huevo…ella la llamaba “Chamel”, 4 tortas rellenas de jamón y queso, también llevó una cosa viscosa que ella dijo que era para el postre y era de color rojo y que si le dabas un golpe temblaba era muy gracioso ver como se tambaleaba y un poco de bollería de crema y chocolate y una cesta llena de cerezas…
-Hermano nos vamos a poner que vamos a estallar aquí hoy…jajajaja
-Y que lo digas Laita- respondió Narairë la cual no apartaba la vista de la Lasaña
-Por un día nos saltaremos tu dieta…-comentó Laitaine
-Luego le dará …-contestó Malenril
-Anda vente aquí que tus tripas te lo piden a gritos Malenril.- dijo Laitaine
-Te lo ordeno como tu reina- impuso la bella Narairë
-Bueno si es una orden, jaja- sonrió y los tres se quedaron boquiabiertos.
Me ayudaron a incorporarme entre los tres, a pesar de que me opuse pues no quería que tuviesen que cargar conmigo…, y lo pusieron en una silla y montaron un picnic. Sin embargo yo aun podía moverme bien y solo podía manejar más o menos sin dolor el brazo derecho lo cual hizo que en mas de una ocasión pringase al pobre Malenril de salsa y comida ya que se sentó a mi derecha y mi brazo a veces me fallaba…reconozco que alguna vez se me cayó a posta jajajajaja.
Los cuatro comieron, bebieron, rieron y hablaron como hacía tiempo que no lo hacían.
Lo más gracioso fue cuando una de esas cosas redondas de jamón y atún quedaba sobre la mesa y ninguno se atrevía comerla, cuando yo fui a preguntar quien quería la última cosilla de esas que la llamó la cosa de la vergüenza, Malenril la había cogido y ya estaba en su mundo tan feliz degustando la comida…una mirada de Narairë, Laitaine y mía hacia el elfo en plan de “te vamos a asesinar Malen”…hizo que éste se atragantase al bajar de su mundo de fantasía de forma tan inminente…
Al final acabó compartiendo. Era normal con Laitaine y yo que no tenemos fondo en el estómago si alguien nos quita un preciado trozo de comida puede pagarlo muy caro…
Jajaja es broma no os penséis que yo y mi hermana somos así
Yo me se sentía muy feliz de tener a sus dos amigos y a su hermana con él.
Pues hay momentos en los que a pesar de que muestro una gran fortaleza, no es más que lo que muestro tras muchos sentimientos y caretas de falsa realidad, emociones y preocupaciones encabezaban mis pensamientos haciendo de mi un elfo que aísla con facilidad mis emociones, hasta tal punto que puedo llegar a ser odioso, sin que los demás se percaten de de lo que en realidad siento…
Ese día la felicidad inundó completamente mis ojos pardos los cuales brillaban de alegría.
Unos días más debería pasar allí para poder estar recuperado y poder volver a las andadas y a ver a mi hermana y a mis amigos.
Yo sentía la llamada de las tierras de la Alianza y eso me hacía que cada día sintiese más ganas de salir a sus bosques a correr y disfrutar la vida que me quedase ya que ésta podía ser muy larga o muy corta…
Estos ratos agradables son los que nos hacen revalorar lo que tenemos y aunque cuando tenemos momentos bajos y nos sentimos solos y débiles ante la imparcialidad del destino deberíamos creer en estas personas que nos hacen superar con facilidad los obstáculos…
Por eso yo Fëathoron en esta carta relato como fue una de mis curaciones y se la enviaré a esas tres personas que ese día me supieron curar sin necesidad de hacerme tomar ningún tipo de medicamento. Y sobre todo doy gracias a mi hermana por existir. El “Gwador” siempre estará ahí…
Fëathoron…
