Laitaine permanecía en las casas de curación tras las heridas percibidas en la última batalla que aconteció en Niryarion, puerto de la Alianza, y en la que una estaca la atravesó…Pero algo extraño ocurrió su cuerpo dejó de responder a la elfa y de una extraña oscuridad se empezó a impregnar, Narairë observaba como un aura maligna la iba envolviendo y en busca de ayuda marchó ante el inminente cambió que estaba sufriendo su amiga. Pero era tarde para cuando la reina llegó con ayuda de curanderos de famoso nombre la elfa se había recuperado lo suficiente como para valerse por si misma y partir a su nuevo hogar…
El manto de estampado estelar envolvía mis cinco sentidos, me protegía contra la luz del sol que ahora me producía un gran desasosiego y cuyos penetrantes rayos de luz quemaban mi delicada piel creando ampollas que no desearía ni al peor de mis enemigos.
Mi esencia pasaba de ser pura y fulgente a ser oscura y malvada. La atracción que hasta el momento había sentido por la oscuridad ahora no era solo misterio y curiosidad, ahora ésta me arrastraba hasta sus estancias para rodearme con sus alentadores juicios y doparme con sus venenosas verdades, que aun siendo venenosas me hacían sentir poderosa y dictaminadora de que era justo y que no.
A pesar de que la maldición había condenado a ser nómada a mi alma en los inmensos abismos del tiempo y lo atemporal…no estaba dispuesta a pasar el resto de mi vida yo sola en este mundo de tinieblas hasta que encontrase a alguien que compartiese mi camino, por ello, he decidido quien será mi mejor aliado en la búsqueda de la auténtica verdad…lo poco que queda de mi antigua esencia se opone pero toda resistencia que ofrezca es nula…
[Laitaine esboza una sonrisa maléfica]
Ja,ja,ja ahora no estaré sola…digamos que la sangre llama a la sangre…ja,ja,ja… Algo me dice que condenar a errar también el alma de mi querido hermana no está bien pero mi oscuro corazón lo ansía…juntos obtendremos el poder necesario…si bien se algo de buena tinta es que si Fëathoron está junto a mí yo soy más poderosa y él también…la sangre llama a la sangre decía la abuela cuando los hermanos fuimos separados…
He de pensar meticulosamente como llevar a cabo esto…mi futuro pende de un hilo. Fëathoron se encuentra de camino a tierras de la Alianza y si mis cálculos son correctos ahora estará atravesando el bosque…ahí no se esperará la sorpresa…
Laitaine se encontraba en una oscura cueva oculta tras unas cataratas a su vez escondidas en las profundidades del bosque...antes de partir la elfa se desprendió de su vestimenta y tomo un vestido negro el cual era de mangas alargadas acabadas en pico, poseía un escote muy marcado y la tela que recogía sus senos era de un color negro terciopelo cuyos bordes eran de encaje. El vestido se ceñía al torso de la elfa marcando así sus curvas y cuerpo de forma llamativa. La parte de arriba del vestido caía en pico y por debajo de éste bajaban las telas cuya apariencia era como sedas finas rasgadas y arañadas que colgaban hasta el suelo guardando los pies de la elfa en el interior de éste. El vestido estaba hecho con telas negras azabache, tan negras que en la cueva en la que la dama Númeniel se encontraba parasitaba la luz poco a poco…
La elfa tomó unos tarros que contenían algunos pigmentos y comenzó a mezclar hasta que obtuvo la mezcla de colores que quería. Pintó sus labios y la sombra de sus ojos con negro, sonrió maliciosamente y antes de partir tomó un cayado en cuyo extremo superior se encontraba un circonio enorme completamente negro, y se marchó de sus estancias.
Laitaine con paso veloz y constante encontró un puente que comunicaba dos orillas del río Sirfalle y esperó allí a que su hermano apareciera.
Fëathoron acaba de ser liberado de prestar servicio a la dama Delissë Yestariel y las ganas de regresar con los suyos eran gigantescas. Iba caminando recordando todo lo que en Nurn había vivido y aprendido y también intentó pensar en el porque del motivo de que mientras buscaba a Delissë para entregarla las cartas en el templo sintió una gran congregación de poder…pero obviamente aquello estaba fuera del alcance de las manos de un simple elfo.
Fue entonces cuando su caballo fue derribado y el en un ágil movimiento cayó de pie y aguzó sus sentidos para buscar al responsable del que lanzó el ataque pero nadie había allí…o al menos Naur no conseguía vislumbrar la posición del agresor.
Cuando Fëathoron se disponía a ver las heridas causadas a su corcel e intentar ayudarlo notó que algo o alguien se abalanzaba por su espalda, dio un giro y contempló con horror la escena…
Laitaine con un vestido negro de encaje y escote marcado cuyas mangas acababan en pico, una cara pálida y maquillada de negro y lanzando contra el un ataque con un callado, que tenía una gran gema negra resplandeciente que parecía devorar los rayos de luz, sin piedad alguna…
-¡Laitaine! ¿Qué haces?.- gritó el elfo al la vez que logró esquivar el golpe que efectuó su hermana.
-¡Cállate y no me des mas trabajo del necesario! Vas a venir conmigo por las malas…ya que por las buenas no has querido….-un sonrisa malvada se dibujaba en el rostro de Númeniel.
-¿Pero qué dices? ¿Qué te pasa?.-el elfo no entendía nada…
-Nada malo, ¿y a ti?...ja ja ja ja ja.- le contestó su hermana.
Fëathoron cogió su sol naciente y comenzó a esquivar los ataques frenéticos de su hermana hasta que esta lo arrinconó contra un árbol y asestó un gran golpe que al pararlo Fëathoron este fue empotrado bruscamente contra un árbol dejándolo inconsciente.
-Hay que ver lo pesado que te pones…con lo fácil que hubiera sido que no me hubieses esquivado…pensaba dejarte de una forma u otra inconsciente…aunque no te preocupes hermano mío no te voy a hacer daño, sabes que no sería capaz…ja ja solo tienes que verlo por ti mismo ja ja ja ja ja ja ja ja …en fin vamos a mi nueva casa tenemos que empezar los preparativos para tu llegada a mi lado…la oscuridad nos espera a ambos.-
Laitaine tomó a su hermano por los pelos y le llevó arrastrando hasta la cueva, al llegar le encarceló y espero a que se levantara…entre tanto ella preparó el altar para la ceremonia.
Mientras tanto antes de que despertara Númeniel le tumbó sobre una losa de piedra que hacía de altar y le dejó en ropa interior y le marco la frente con un poco de sus sangre. La sorpresa vino cuando Fëathoron despertó, el panorama le dejó en un estado de shock no podía creer todo cuanto veía…su herma ahora era un esbirro de la oscuridad y su débil luz se estaba apagando completamente…Laitaine estaba siendo arrastrada a un abismo sin fondo…
La losa fría hacía que la piel del elfo estuviese como la de una gallina y su vello erizado, Laitaine se acercó y sonriendo tomó una daga ceremonial. Laitaine debía ser muy cuidadosa con cada paso o ninguno de los dos lo contarían…Se quedó unos segundos dubitativa algo crecía con fuerza…era el amor fraternal que la verdadera Laitaine sentía por el elfo que afloraba e impedía ésta llevar a cabo sus maléficos planes de condenar el alma de su hermano a vagar junto a ella, aunque para la elfa si compartían esa condena más que eso sería una juerga.
De nuevo las sombras tomaron el control y la oscuridad penetró una vez más en su corazón…
Fëathoron pensó para si mismo: [k]Ahora si que está completamente perdida…[/k]
-Ja ja ja ja ja ¿Qué dices? ¿Yo perdida? Nunca estuve mas encontrada hermanito y ahora yo te voy a ayudar a encontrar tu camino…verás como es agradable…
-Laitaine ¡Deja mi mente! ¿Qué piensas hacer?
-Oh…no dejo tu mente porque básicamente no me da la gana…¡No vuelvas a gritarme! (Laitaine abofetea a su hermano con ira propinándole mas de 7 bofetadas) ¡Ay! Perdona…si es que no se me controlar…Ven que te doy un besito…ja ja pero ¿cómo vas a venir si estas atado? Ja ja ja …
-Lait…¡Agh!
De repente Fëathoron sentía muy dolorido su cuerpo, su espalda le escocía y dolía como si la tuviese en carne viva…y su cabeza le estallaba…Laitaine observaba con gusto la expresión de inocencia de su hermano.
-Tuve que traerte por los pelos por eso se te despellejó la espalda y te duele la cabeza pero verás como pronto no hay dolor…
Laitaine se abalanzó sobre el elfo le abrió la boca le sacó la lengua pellizcándola con un guante de madera estriada para que no se escurriese de sus manos y con la daga ceremonial le hizo un corte, instantáneamente ella alzó un brazo y gritó:
¡Que hoy sea el día!¡La sangre llama a la sangre!¡Mi gran señora de la Oscuridad os abro la puerta de su alma acabad con ella y desterradla al mundo de la maldad!
Inmediatamente Laitaine se cortó su lengua y se acercó a su hermano y en un beso la fusión de sangres se dio…
Laitaine bebió la sangre de su hermano con ansia y éste no tuvo otro remedio beber la sangre de su hermana para no ahogarse.
Ahora en el cuerpo de Fëathoron las sombras combatían con su luz interna…sus ojos se tornaron grises como la ceniza y su rostro palideció, al momento la herida de su boca empezó a cicatrizar…
Laitaine que se había desmallado durante el rito se puso en pié y contempló como su hermano era devorado por ella y ella era devorada por él…la sangre de Fëathoron en su cuerpo intentaba luchar contra la oscuridad que esta portaba pero era mucho más poderosa de lo que el elfo podía soportar al final sucumbió…
Fëathoron se incorporó, ya no estaba atado a la losa y su espalda no tenía ni un rasguño…
Un instante después Laitaine le observaba impaciente, el elfo se giró y una sonrisa maligna se dibujó y Laitaine le respondió con gesto de picaresco y de satisfacción.
¿Habría perdido ya Fëathoron su batalla? ¿Qué sería ahora de los hermanos?...Solo el tiempo lo dirá…
[Editado por laitaine_numeniel el 19-12-2005 23:33]
