Luthan
Luthan sintió un golpe en el estómago, no sabía que estaba pasando, todo parecía estar girando, cerró los ojos por unos cuantos segundos, o eso pensó él, el tiempo pareció detenerse, pero esta aparentemente calma fue detenida por un dolor punzante en la boca del estómago; él se puso de pie pero al momento de pararse Luthan abrió los ojos y observó horrorizado como sangre salía de su armadura abollada, las delgadas gotas de sangre salían de una abertura en la armadura y bajaban lentamente por el metal, dejando un rastro rojo a sus pies.
Luthan miraba su cuerpo quebrado mientras trataba de recordar lo ocurrido, las imágenes se empezaban a juntar en su mente, la batalla, lo que había pasado en los últimos minutos de repente, la imagen del troll golpeándolo con un mazo vino a su mente, fue en ese momento cuando comprendió que seguía en la batalla, miró a su alrededor y solo vio destrucción y muerte, todo parecía estar girando, algunos de sus compañeros le gritaban, pero era inútil, el no podía entender lo que le decían , veía como sus bocas se movían lentamente, pero ningún sonido salía de su voz, el dolor en el estómago se volvió desgarrador súbitamente , la herida sacaba chorros de sangre ahora, la vista se le empezó a nublar , se preguntó si la sangre dejaría de salir en un momento, su vista se nubló del todo y en ese momento su cabeza choco con el suelo.
Sintió que su cuerpo se iba a otro lugar , todo el dolor había desaparecido , un cielo azul apareció lentamente, las nubes se mantenían estéticas; a Luthan le pareció ver águilas a lo lejos, cuatro águilas comenzaron a bajar en círculos, un lamento se oía a lo lejos, las águilas seguían bajando , el lamento se convirtió en gritos, las águilas siguieron su descenso , una joven gritaba su nombre..... Las cuatro águilas cayeron muertas mientras la joven gritaba el nombre de Luthan una última vez.... Todo era un sueño.
-Luthan resiste- le gritaba una joven soldada al cuerpo de Luthan
- tenemos que llevarlo las casas de curación ahora, ha perdido mucha sangre y se golpeó en la cabeza - Dijo un soldado a la joven- - No sé cuanto tiempo va a aguantar- agregó.
El soldado hizo un rápido vendaje alrededor de la herida mientras la doncella le revisaba el golpe en la cabeza
- esto servirá- dijo la joven, apretando un pañuelo alrededor de la cabeza ensangrentada de Luthan.
-Soldado.... Llévalo con el curador...- gritó la joven.
-Espere.... no sabemos donde se encuentra el curador en este momento , las carpas de los sanadores están vacías en este momento y no podemos esperar, llévelo a la aldea mas cercana, está a menos de dos horas no debe de tardar mucho, lléveselo, ¡Ahora!-grito la joven doncella
-Suerte- dijo en el oído de Luthan, este pareció contestar el gesto con un intento de sonrisa, pero después hizo un gesto de dolor.
Las sombras se extendían en la mente de Luthan, el cielo azul había desaparecido , nubes oscuras se alzaban en su lugar , las águilas yacían frías e inertes sobre el suelo , él escuchó una hermosa voz le decía que tuviera suerte, Luthan volteó para ver quien le hablaba, era una hermosa doncella, sus cabellos eran castaños, sus ojos eran hermosos y parecían guardar una luz dentro de si mismos , él nunca había visto un ser tan hermoso, intento alcanzarla con su brazo pero el dolor era demasiado, la joven le sonreía a Luthan, él hizo lo mismo hasta que el dolor desgarrador se lo impidió, algo lo jalo por la espalda, Luthan lucho, no quería alejarse de la doncella pero esta parecía alejarse mas y mas , todo se volvió sombras de nuevo.
Un jinete galopaba rápidamente, este llevaba a un hombre consigo, el hombre parecía cansado y estaba cubierto de sangre, el jinete aceleró el paso, una doncella le había indicado que llevara al herido a las casas de curación , parecía importante, ya llevaba cerca de dos horas cabalgando, el jinete aceleró el paso todavía mas. El hombre herido murmuró un nombre en voz baja pero el jinete no lo escucho porque se perdió con el sonido del viento pasando sobre sus cabezas .
- Aguante señor, ya hemos llegado a las casas de curación- dijo el jinete al hombre, este no dio señales de respuesta.
Luthan se encontraba en un sueño extraño, el cuerpo le dolía se sentía como un saco de patatas en una carreta, tambaleándose de un lado a otro, imágenes circulaban por su mente de manera al azar , hasta que una imagen llego a su mente , era la misma doncella Luthan trató de mantener la imagen en su mente, el contaste tambaleo que sentía se detuvo y sintió que descansaba en una verde colina, todo se nublo de nuevo.
El curandero observaba las heridas de Luthan mientras machacaba unas hojas de athelas en agua hirviendo , el jinete que había a traído a Luthan a las casas de curación observaba atónito, como quien sabe que vendrán malas noticias pero no se atreve a preguntar cuales son.
-La herida en el pecho es profunda, pero sanará con el tiempo- dijo el curandero con voz débil, el jinete suspiró aliviado - pero, el golpe en la cabeza es el que me preocupa, este tipo de heridas no pueden ser curadas fácilmente, depende mucho de la persona, por ahora solo podemos esperar, pero ahora es vital que reciba todo mi cuidado, ha perdido mucha sangre, no sé como sigue vivo a estas alturas.
-¿En que puedo ayudarlo?- dijo el Jinete, pero justo cuando el curandero iba a contestarle un sonido los interrumpió.
-Alguien toca la puerta, me pregunto ¿quién será a esta hora?- dijo el curandero al jinete pero mientras tanto seguían tocando la puerta de una manera casi desesperada.
-Ya voy, ya voy ,no hay porque exagerar,¿ Quién es y qué desea? ¿Se puede saber?- dijo el curandero abriendo la ventanilla de la puerta.
- Mi nombre es Aerin de la Alianza Eithel-Glîn he venido a buscar alguien- contestó la voz de una joven.
- Y ¿Quién es ese que busca?- dijo el curandero
-Su nombre es Luthan , mande a un jinete con él hace poco tiempo, ¿Ya está aquí?- contestó Aerin algo preocupada.
-Será mejor que me acompañe señora, por aquí- dijo el curandero abriendo la puerta, la doncella entró junto con el curandero y se encontró con el jinete.
-Soldado, veo que ya está aquí- dijo Aerin al jinete
- Si señora he hecho como me ha ordenado-
-Me alegró ,¿Cómo está Luthan?-
-Me temo que mal señora, el golpe que se dio en la cabeza es serio, talvez no pasé la noche, ya es un milagro que aya sobrevivido tanto- contestó el curandero, se podía notar preocupación en el rostro de Aerin.
-Soldado puede regresar a su debida compañía, yo me encargaré de Luthan desde ahora, gracias- dijo Aerin al soldado.
- Gracias a usted señora, será mejor que parta enseguida, tengo asuntos pendientes- dijo el jinete.
- Pues no demore mas soldado, adiós por ahora-
-Adiós señora- contestó el jinete, quien se marchó enseguida algo apurado.
Después de eso el curandero y Aerin centraron su atención en Luthan quien no parecía mejorar.
-Con esto debería mejorar- dijo el curandero después de limpiar las heridas de Luthan con un poco de Athelas- Lo mejor que podemos hacer es esperar-
-Eso no me tranquiliza en absoluto- dijo Aerin mirando el rostro de Luthan
-Parece que le tiene mucho afecto¿ de donde lo conoce?- dijo el curandero
-Viví en su aldea durante muchos años, lo conozco desde pequeño, éramos amigos... Hasta que unos orcos atacaron nuestra aldea, después de eso no lo volví a ver, Oí noticias de él y vine a la Alianza, pero desde que llegue no he tenido el valor de hablarle , todavía me pregunto porque vine.
- talvez fue el destino- contestó el curandero
-talvez, pero talvez fue otra cosa.-
- el tiempo se ha pasado muy rápido, ya casi anochece, le puedo buscar un lugar donde pasar la noche, hay una buena posada a pocas calles de aquí- dijo el curandero
-No gracias esta noche me quedaré aquí si no le molesta- contestó Aerin
- En lo absoluto señora, puede quedarse si así lo quiere, yo debo de irme , hasta los curanderos deben de dormir-añadió el curandero, quien subió las escaleras hacia su habitación, Aerin se quedó junto al cuerpo inmóvil de Luthan hasta la mañana siguiente.
-Buenos días señora-dijo el curandero
-Buenos días-
-¿Porqué no duerme un poco?, yo me encargare de Luthan.-
-No gracias, me temo que no puedo dormir- señaló Aerin
Luthan seguía inconciente incapaz de despertar , las heridas le dolían, pero el dolor se había calmado últimamente, excepto en la cabeza en donde el dolor seguía siendo punzante, intento ponerse de pie, pero su cuerpo no respondía a ninguna orden, intento abrir los ojos, pero estos se mantuvieron cerrados , intento alzar la mano, pero la sintió tan pesada e inerte como una roca, lo único que podía hacer era escuchar , antes había escuchado varias voces, de las cuales una le parecía extrañamente familiar, era la voz de una mujer.
-Aerin ¿por qué no descansas ? Te hará bien, yo me encargare de Luthan- dijo la voz de un hombre.
- No se preocupe , no tengo sueño en absoluto- contestó la voz de mujer
¿Aerin?, ese nombre le resultaba familiar a Luthan, intentó recordar a una mujer llamada Aerin, pero lo único que recordaba era una antigua amiga de su aldea, ¿y si era ella la mujer?, no podía ser, el la hubiera visto o hubiera escuchado noticias de ella, en ese momento la imagen de la doncella que lo envió a las casas de curación y la de Aerin se juntaron.
-Ella es la doncella, que me ayudó en la batalla, no lo puedo creer,¿Cómo es que jamás la vi?- pensó Luthan para sí mismo
-Debo ponerme de pie, debo saber si es Aerin en realidad-
-Pero que maravilla, el señor Luthan está despertando- dijo el curandero
-Luthan soy Aerin, ¿me recuerdas? de tu aldea -preguntó Aerin a Luthan
- Por supuesto , como olvidarte a ti-
- ¿Cómo te sientes?- dijo Aerin abrazando a Luthan, este la besó en la mejilla
-Bien creo, la cabeza me duele un poco- contestó Luthan
- No se ponga de pie señor, debe descansar- replicó el curandero al ver a Luthan hacer un intento de pararse.
-Pero yo estoy bien, no necesito descansar-
-No sea terco, así nunca va a mejorar, mejor los dejo solos parece que tienen mucho de que hablar- dijo el curandero mientras se retiraba de la habitación.
Luthan y Aerin hablaron toda la tarde, hasta ya muy entrada la noche, diez días permaneció Luthan en las casas de curación, pero ninguno de los diez días se sintió mal por ello , se sentía incluso feliz de encontrarse de nuevo con Aerin, a quien ahora amaba mucho.
Y así pasó el tiempo hasta que salió de las casas de curación, pero esta vez el no cabalgaba sólo , una doncella de cabellos castaños lo acompañaba.
