La Guerra de los Clanes

Historia Por Puntos. Alianza. Hacia Las Estrellas

Terminada
Escrito el 10-01-2006 22:00 #1

Sintió un golpe en la cabeza y todo se convirtió en oscuridad.

Despertó sobresaltado y lo primero que vio fueron las estrellas que aun brillaban en el cielo; soldados que no eran los suyos lo vigilaban con gran recelo, estaba sentado sobre sus talones.El hombre sintió una cuerda que apretaba cruelmente sus muñecas, la tierra mojada bajo su cuerpo, era el principal indicio de que había llovido, el agua de lluvia mezclada con la sangre que emanaba del golpe en la cabeza y con el sudor de su cuerpo agotado por haber luchado largo tiempo, fue entonces que Meneldil cayo en la cuenta de que había sido capturado.

Escucho claramente a un soldado que llamaba a su general, un hombre imponente con un yelmo resplandeciente, aun a la luz de las estrellas, que declaraba un alto status jerárquico.Se acerco lentamente a el, tomo el rostro del prisionero entre sus manos y lo obligo verlo a los ojos, sin embargo Meneldil bajo la cabeza avergonzado; era débil y lo sabia perfectamente, pero el deseo de gobernar y la ansia de poder era mas grande, recordó a su sobrino el primogénito de Artaher, el era el verdadero heredero al trono de su hermano, pero Meneldil con sus propias artimañas logro subir al trono como sucesor de su hermano y segundo hijo de Aranwë . Pensó también en su esposa una mujer fuerte que podía sacar adelante al reino…Dejo estos pensamientos a un lado el general le estaba hablando.

-Limpien sus heridas, un rey no puede presentarse en este estado ante su enemigo.- lo miro con lastima.- es una pena que el majestuoso reino de Aranwë haya caído en tus miserables manos. El general dio media vuelta y se fue caminando.

Vinieron entonces los curanderos, le lavaron la herida con ungüentos medicinales, le pusieron una venda para que le dejara de sangrar.Cuando terminaron lo obligaron a levantarse, le sacudieron la tierra, le acomodaron la cota de malla, el yelmo con el escudo de su reino y por ultimo la corona que estaba levemente manchada por la sangre y el lodo. La caminata se reanudo y lo obligaron a caminar atrás del general que guiaba al ejército magistralmente…

Perdió la cuenta de los días que llevaban caminando, solo se detenían a descansar un poco y en esos breves momentos Meneldil posaba su mirada en las estrellas y se negaba a recibir alimento y agua de sus captores, tenia su orgullo aunque fuera frente a los solados que eran inferiores a el. Por fin cuando ya se había desesperado, llegaron a su destino, al reino de la torre centellante.

Entraron en la ciudad lentamente y desde lejos pudo observar la gran torre, era majestuosa, como si estuviera dentro del mismo cosmos.Se le vino a la memoria las palabras de su padre, cuando les contaba a el y a su hermanos de como había conquistado aquel reino.

-“Definitivamente son inferiores a nosotros.- Aranwë tomo a una niña en brazos, mientras miraba a sus otros hijos.- pero recuerden hijos míos, no deben subestimarlos, porque ellos tienen algo que nosotros no.

-¿Que puede ser eso padre?.- le pregunto Meneldil, que no tendría mas de 15 años.

-Una gran torre, en donde pueden ver y tocar las estrellas.- le contesto su padre, que se levanto seguido por todos su hijos.- ellos están mas cerca del cosmos que nosotros, son los habitantes de las estrellas…”

¡Cuanta razón tenia su padre!, estaban mas cerca del cielo que ningún otro y ahora ellos eran muy superiores al pueblo de los bosques. Estaba sumido en estos pensamientos cuando un soldado le indico que habían llegado a la plaza principal, enfrente se encontraba un templo y a su lado algunas estatuas. Meneldil diviso entonces a la gente de su pueblo que lo miraba con asombro, su rey había sido capturado por los mas débiles, bajaron la cabeza avergonzados al igual que el prisionero; la gente de la torre estaba alegre, se oyeron los trompetas y las danzas de celebración dieron comienzo.

De nuevo lo obligaron a caminar, mientras que la gente de los bosques mas que avergonzada se unió a la procesión del prisionero; ¿Qué había hecho el, para merecer tal castigo por parte de sus dioses?.De nuevo tuvo recuerdos de su pasado y las palabras de su madre cuando ascendía al trono le zumbaron en los oídos.

-“¡Tu tiempo no ha llegado todavía! Y ¡cuando un hombre esta fuera de su tiempo, los dioses los destruyen!

¡Cuánto le habían dolido esas palabras!. Sin embrago ahora lo comprendía todo, subió los peldaños y se encontró frente a frente con el señor de aquel reino, el guardia lo obligo a arrodillarse ante el señory este lo hizo a un lado, el rey de nombre Minastan comenzó a hablarle a su pueblo.

-Este día será recordado por muchos.- hizo una señal y varios hombres parecieron cargando dos estelas, una redonda y otro cuadrada donde estaba representado Meneldil de rodillas y a sus lados la historia de cómo había sido prisionero.- Este día hemos dejado de ser los subyugados del pueblo de los bosques, hoy comienza un nuevo y frondoso ciclo para todos nosotros.- aparecieron dos sirvientes cargando con todos los símbolos jerárquicos de un rey, pero en vez de estar hechos de plata y mithril, estos estaba hechos de cuerda y telas de las mas pobres.

Entonces Minastan se inclino sobre Meneldil, le arranco el yelmo de plata, la cota de malla hecha por los enanos y por ultimo la majestuosa corona, que tenia dos fabulosas piedras verdes representando a Yavanna, después tomo uno a uno los símbolos hechos de tela y cuerda y se las fue poniendo lentamente, Meneldil alcanzo a sentir la humillación mas grande de todas, no solo para el, sino para todo su pueblo.

Se oyeron los gritos de alegría de la gente, las danzas alcanzaron su máximo estupor, los cantos se alzaron por lo alto y las trompetas llamaron por ultima vez al ave majestuosa, señora de los vientos y del cosmos, el rey de los bosques bajo la cabeza humillado hasta lo mas profundo de su ser, para no volver a levantarla nunca mas, hasta la noche de su muerte, en la que vio por ultima vez las estrellas, antes de sentir la daga de la muerte en su corazón…

Haradriel despertó sobresaltada, con su mano izquierda toco el punto exacto donde se encontraba el corazón, como si sintiera el dolor de aquel extraño prisionero, miro hacia la ventana, estaba abierta y un viento fuerte entraba a la habitación, se levanto y camino hacia ella, alzo la mirada hacia las estrellas, el viento seguía golpeándola suavemente, seguramente aquel sueño era producto de los aires, que muchas veces le contaba historias lejanas, de héroes que nunca existieron o que simplemente aun no les ha llegado el tiempo para saber de ellos, la muchacha sonrió y cerro la ventana, para después acostarse de nuevo y sumergirse en el mundo de los sueños.

(Escrito por Tari)

Escrito el 12-01-2006 13:20 #2

Los Valar conceden 210 monedas para Alianza por la historia de Tari.

Historia finalizada.