
Historias, leyendas y batallas en las tierras olvidadas de Arda.
Edicion 3
Árador, Tierras de la Aurora
Finalizada · 19-03-2006
Gimbur

Raza: Enano
Otros nombres: Alas Cobrizas (Título que ostentan todos los reyes de los Russan Ramar)
Armas o poderes: Armas: Martillo de guerra “Lombeleg” (Eco Poderoso)
Vida: 0%
Descripcion
Gimbur es un enano fornido, aún para las cuentas de estos seres. En su rostro, sigue los estándares de su raza, su abundante barba y su melena blanca hacen que sus rasgos apenas sean perceptibles, destacando entre ellos su gran nariz aplanada y las profundas cuencas de sus brillantes ojos negros. Su tez es ligeramente blanquecina, debido a la falta de luz natural que suele haber en las moradas de los enanos. Gimbur siempre viste de armadura como corresponde al rey de los Russan Ramar. La suya es de mithril, pero no brilla, pues los maestros herreros de Felekgathol la han teñido de azul oscuro y le han incorporado incrustaciones simulando el color de las Montañas de Cobre. En la batalla Gimbur porta Lombeleg, el Martillo del Eco Poderoso, un arma ancestral de gran poder forjada hace milenios para Glinhar, el padre de los Russan Ramar.
Gimbur es hosco de carácter, incluso puede parecer duro para los que no le conocen, sin embargo, la lealtad y el honor son sus dos mayores cualidades, para las cuales toma como inspiración el águila. Y la sed de sangre y la furia incontrolada cuando esgrime el martillo la tercera, sin duda extraída del vampiro.
Historia
Gimbur, hijo de Drainbur es el actual rey de los Russan Rámar. Se convirtió en rey a los 80 años, una edad corta para que un enano se siente en el trono. Su padre, un rey especialmente querido por su pueblo, murió víctima de un veneno maligno causado por una flecha lanzada por una banda de orcos de Morgoth que huían de Beleriand tras la Guerra de la Cólera.
Mientras agonizaba en su lecho, Drainbur profetizó que su hijo sería el Rey que habría de traer gloria a los Russan Rámar, el primero que conocería un reinado de continuas guerras y que, junto al resto de los Ramalië, debería luchar por el águila y el vampiro.
Las primeras decisiones de Gimbur al acceder al trono estuvieron influenciadas por las palabras de su padre. Así, el enano, obsesionado con la guerra mandó fortificar la entrada este de Felekgathol y ampliar las salas de entrenamiento para que todos los varones del clan recibieran instrucción militar si es que no la poseían ya. En sus primeras reuniones con Lyshion, Erestor y Naredhel les expuso la idea de construir torres defensivas por todo el territorio del clan y de dotar a los ejércitos del clan de una nueva unidad de combate: los carruajes de guerra. Los hermanos Noldor, que ya habían vivido numerosas batallas, le dieron la idea a Gimbur y sus ingenieros de construir un artefacto llamado ariete que había visto en las guerras de Beleriand. Con el tiempo la admiración que sentía por Erestor en el arte de la guerra, crecía dentro de Gimbur, hasta el punto de que una pequeña dotación de batidores y arqueros elfos comandada por Erestor, se incorporó al ejército enano; y eran el temor de sus enemigos en batalla.
En los trabajos de fortificación los enanos trabajaron estrechamente con los elfos, algo que durante el reinado de Gimbur sucedería a menudo. Gimbur fomentó entre sus súbditos el amor por las artesanías más puramente enanas. Las técnicas de construcción de los Russan Rámar evolucionaron notablemente. Había un cuerpo de ingenieros compuesto por las mentes más agudas de Felekgathol que no paraban de inventar y probar nuevos artilugios para la guerra y el transporte. Las forjas subterraneas de la ciudad humearon como no lo hacían desde antaño, en tiempos de Glinhar. El maestro herrero y jefe de la Guardia del Rey, Brolin, descendía directamente del afamado Dalin, que había forjado Lombeleg para Glinhar y que pasaba por ser el más famoso herrero enano tras Telchar de Nogrod y Gamil Zirak el Viejo...
Y entonces llegó la hora que el padre de Gimbur le había profetizado. Pero para sorpresa de los Ramalie, el enemigo les era muy conocido; pues los Varna Rámar, antiguos miembros del clan, volvieron a entablar su rencorosa y ancestral lucha con los Yarëar Rámar, en los pocos días que duró la guerra, ningún enano de Felekgathol empuñó una sola arma en defensa de sus amigos elfos, pues Gimbur entendía que un poder mayor obraba en esa guerra, era voluntad de águila y vampiro que los Varna y los Yarëar dirimiesen sus diferencias sin interferencia alguna.
Y así ocurrió lo que en otro lugar se relata, de como Heren Fanyarëa volvió a ser un clan compuesto por tres razas: Yarëar, Varna y Russan. Y ahora el círculo estaba nuevamente completo, la contienda por la supremacía en Arador iba a comenzar...