
Historias, leyendas y batallas en las tierras olvidadas de Arda.
Edicion 3
Árador, Tierras de la Aurora
Finalizada · 19-03-2006
Narquelië

Raza: Atani
Otros nombres: Elenoriën y Quariel la doncella cuervo
Armas o poderes: Usa dos espadas de media curva, una tiene el mango blanco( Aurë, la espada luz) y la otra negro(Dûr,la espada oscura), también lleva una daga entre sus ropas.
Vida: 100%
Descripcion
Quariel es un mujer que ronda los treinta años, es alta(aprox. 1.75), sus cabellos son del color de la noche y sus ojos son grises, como el mar que ha muerto,es delgada y se mueve habilmente en la batalla, sus facciones son de una mujer delicada, aunque sus ojos revelan otra cosa: fuerza, destreza y un corazón duro, alimentado por su constante deseo de poder.
Su vestimenta de guerra es de color rojo, si se mira de lejos, se notara un vestido de gran vuelo, pero si se mira más de cerca se notara que el vestido no es mas que un patalon de mangas anchas, que le permiten moverse mejor. No usa yelmo pues para ella significa un insulto a sus habilidades. Sus espadas esta postradas a los lados y su daga esta escondida entre las ropas.La doncella cuervo hace honor a su nombre, pues los cuervos la siguen y hacen lo que ella les ordene.
Tiene un caracter fuerte, no le gustan las banalidades y a menudo prefiere estar sola admirando la belleza del mundo y del conocimiento que pueda llegar a obtener.Tiene una predileccion por todas la artes(cosa que heredo de su pueblo), siempre y cuando no se utilicen para ruines y bajos objetivos.No le gusta convivir con los elfos, a los que cree inferiores por estar atados a sus cuerpos para siempre.Sin embargo, si su interes lo requiere esta dispuesta a convivir con cualquier raza.Asi pues es una mujer letrada, considerada entre los caballeros y damas de la orden del lirio negro como una erudita.
Cuando no se encuentra en el campo de batalla viste de colores sobrios, que aluden al otoño e invierno, luce un conjunto de joyas bañadas en oro, regalo de su padre.
Historia
Tomo aquel libro con sumo cuidado, no era suyo y tampoco lo había pedido prestado; pero hacia tiempo que su curiosidad le estaba matando y necesitaba saber que era lo que contenían aquellas paginas, lo abrió y comenzó a leer muy lentamente como si la vida se le fuera a escapar entre las letras.
Historia de los descendientes del sol y la formación de los cuatro vientos.
Cuando el sol surco por vez primera el cielo y su luz ilumino el mundo, lo hombres abrieron los ojos y se maravillaron ante la belleza del mismo, pero se atormentaron ante la sombra de Melkor.
Entonces al mirar hacia el norte se encontraron con una luz extraña, una luz que parecía bailar en los cielos, se acercaba mas rápidamente a ellos, pero aquel extraño fenómeno no les asusto al contrario les trajo esperanza, la luz se poso en el lago y al rato una mujer de extraordinaria belleza se presento ante ellos.
No dijo nunca palabra, tampoco dijo su nombre ni quien la había mandando, se acerco a ellos y con la mirada les indico que hicieran un círculo y se sentaran, los hombres le obedecieron, después la mujer saco una flauta y comenzó a tocar y al escucharla a los Atani se les presento una visión:
Las tierras de Aman, los prados siempre verdes, la magnificencia de unos seres fuera de su comprensión y que poco después llamarían Dioses, las aguas cristalinas sin macula y los elfos, unas criaturas hermosas dotadas de gracia y sabiduría; la visión cambio y les mostró las tierras allá en el norte donde Melian ejercía su poder, miraron las estrellas como las miraban los Sindar antes del sol y la luna. Pero entonces apareció otra cosa muy diferente, un futuro no muy lejano donde muchos de ellos morían y sus espíritus viajaba a un lugar que la mujer desconocía, se asustaron en un principio, sin embargo aquella muerte no significaba un fin, porque después vieron mas vida, niños jugando en tierras libres de oscuridad y entendieron que su estancia en la tierra podía ser corta, no así su historia que permanecería gravada en la memoria de los que seguían y así serian inmortales.
La música termino, la extraña mujer los miro durante un momento, les daba dos opciones viajar al oeste y vivir entre aquellos que habían nacido a la luz de Aman, la otra opción era quedarse ahí en Hildorien y vivir junto a ella, así se harían mas prudentes y sabios. El grupo se dividió entonces en dos, el primero viajo al oeste y mucho tiempo después los elfos les llamaron los Edain que en lengua elfica significa “los segundos”; los que se quedaron se llamaron así mismo Noliënar, los descendientes(o pueblo) del sol.
Fue así que los descendientes del sol aprendieron del mundo gracias al conocimiento de la mujer; perfeccionaron las artes de la guerra y la caza, pero les dieron otro nombre: las artes de la luz, pues cazaban por necesidad y cuando eran parte de una batalla, sus movimientos eran mas ágiles y sus espadas no parecían atacar, si no interpretar una danza con el adversario. Las artes entre ellos fueron demasiado importantes, hasta que en un punto alcanzaron un especie de estupor en la que el espíritu lograba viajar mas allá del cuerpo, las mujeres fueron más diestras en este campo, así que fueron ellas las que otorgaban estos dones a las niñas y solo a ellas.
Entonces los Noliënar decidieron crear cuatro casas, las casas de los cuatro vientos: el viento gris, en donde las artes de la danza y el canto evocaban a las aves como símbolos de su poder sobre los cielos, el viento brillante donde se evocaban a las estrellas y al sol, esta era la mas importante y las mujeres de esta casa gobernaban sobre los Noliënar; el viento menguante que evocaba al movimiento nocturno y al reinado de la luz de la luna y por ultimo el viento rojo, que evocaba a las artes de la caza y la guerra…
Paro su lectura, faltaban hojas en el libro, tal vez unas cuatro o cinco, en la pagina siguiente se encontró con otro relato diferente, con la historia de alguien que creía conocer.
Historia de la heredera gris sobre la casa brillante.
En el otoño de aquel año, nació por fin el fruto de la unión entre la casa brillante y gris, fue una niña y por lo tanto heredera legitima al trono de los Noliënar; entre aquel pueblo se acostumbraba a que los niños recibieran dos nombres: uno dado por la madre y otro por el padre, cuando el niño tenia edad se nombraba como sintiera el espíritu y este nombre era tomado por los descendientes del sol y así se le conocía hasta su bien aventurada muerte.
Pues bien su madre le llamo Elenoriën, corazón de estrella, así haría honor a su casa otorgándole el nombre de la primera de sus señoras. Su padre por otro lado le llamo Narquelië el fuego menguante pues había nacido en la época en la que los Noliënar ya eran muy pocos y sus artes menguaban como mengua el sol al atardecer.
Desde que tuvo memoria la niña opto por el segundo nombre y muchos de entre su pueblo la conocieron así. Pronto aprendió la artes de la luz y se hizo muy diestra con las espadas, su conocimiento siempre estuvo fuera de lo común y en su corazón Narquelië prefería mil veces la casa gris(a la que pertenecía su padre), que la casa de su madre, sin embargo estaba escrito que ella pertenecía a la casa brillante y por lo tanto tendría que aprender los cantos a las estrellas y al sol.
Narquelië fue mas asusta, pues mientras su madre le enseñaba las artes de su casa, ella a escondidas perfeccionaba la danza de las aves y tenia cierta predilección por los cuervos y aprendió de ellos y pronto aquellas aves estuvieron a su servicio secretamente, iban y venían si ella se los pedía con el espíritu. Y fue de las pocas cosas que le quedaron ya mucho después de que se separara de los suyos.
Durante mucho tiempo Narquelië guardo sus deseo muy profundamente, pero sabia que llegado el momento ella tomaría posesión de lo que le pertenecía y cuando eso sucediera muchas de las cosas cambiarían
.
Sucedió por aquel entonces que un muchacho la enamoro y ella termino por obsesionarse con el, sus cuervos le vigilaban constantemente, Narquelië no hacia mas que soñar con su profundo amor; sin embargo aquel muchacho poco amor sentía por ella, a la joven se le rompió el corazón y cuando derramo esas lagrimas se prometió no volver a conocer a ningún hombre, a partir de ahí su corazón comenzó a endurecerse.
Un día mientras practicaban con las espadas, ella se vengo causándole una herida a el en su hombro. La mujer que hacia mucho tiempo le había tomado como aprendiz le dijo acercándose a ella.
-Espero que la herida que le has causado a este muchacho sea accidental.- ella mintió, asintiendo levemente, ayudo a que el joven se levantara.- Debes recordar que nosotros no hacemos guerra y que al manejar las espadas y combatir con alguien, no luchamos para destruirlo, llevamos acabo una especie de arte, es a través del contacto de sus espadas que pueden hacer la paz con su contrincante, nunca mates si no es necesario pues nosotros no tenemos el derecho de quitarle la vida a un hijo de Eru; ¿te ha quedado claro?
.-si señora.- respondió Narquelië, la mujer sonrió y se fue caminando, pero sabia ya que el corazón de su discípula estaba corrompiéndose, presintió así que los descendientes del sol no podían estar exentos del mal y que muy pronto desaparecerían de la tierra como desaparecen las palabras cuanto se elevan con el viento.
Los vientos siempre cambian su dirección y a los Noliënar les llegaron rumores sobre la guerra de los hijos de Eru contra Melkor y de como un marinero se había hecho a la mar en busca del perdón de los Valar y de la mujer convertida en ave con una estrella en el pecho. Los descendientes del sol entendieron que debían reunirse con sus hermanos los Edain y que su destino pronto seria cumplido.
Narquelië contaba ya con la edad para pronunciar su nombre, mas no lo hizo exponiendo a la guerra como pretexto, dijo que una vez que terminara la batalla elegiría su nombre. Su madre estuvo de acuerdo pero sospechaba ya que no lo vería y que la guerra le quitaría la luz a mucha de su gente.
Los eventos de la guerra de la cólera se cuentan en otra parte, los Noliënar ayudaron a los Edain, pero sufrieron demasiadas bajas, así pues regresaron apesadumbrados a sus tierras y cuando llegaron Narquelië subió al trono y se nombro así misma como Quariel la doncella cuervo y los descendientes del sol se sorprendieron porque la guerra le había cambiado el rostro a su reina y ella no deseaba estar atada aquellos dogmas, así que pronuncio a su hermano Melenor como rey de los Noliënar aun cuando iba en contra de sus tradiciones, la mujer se entristeció porque vio el principio del fin de los hombres a los que tanto había amado, partió poco después y ya jamás se le volvió a ver entre los segundos.
Quariel nunca olvido el nombre su padre y muy a menudo prefería que la nombraran como Narquelië. A la doncella cuervo la conocieron aquellos que quisieron opacar su conocimiento, aquellos que se le interpusieron en el camino.
Entonces Narquelië partió dejando a su pueblo atrás y presintiendo que adelante se encontraba su único y verdadero destino.
El relato termino, el muchacho iba a colocar el libro en su lugar cuando un papel cayo de este, lo abrió lentamente, era un carta, comenzó a leerla.
Mí querida reina:
Hace ya 3 años que te separaste de nosotros, no te hemos olvidado y aun ruego que algún día regreses y nos salves del olvido, tu hermano nos ha llevado poco a poco a la ruina, hace apenas dos meses que fuimos atacados por los Haradrim, ganamos la batalla, pero no se cuando tiempo aguantaremos estando así tan débiles. Me han llegado noticias de ti Quariel y no me han gustado en absoluto, aun cuando se que esos actos los has hecho por beneficio propio, a ti aun te queda la bondad y no has abandonado nuestros dogmas, estás tan atada a ellos que nunca pudiste repudiarlos. Manda a tus cuervos y enterate por ti misma de lo que pasa en tu tierra natal, salva a los pocos que crees aun tienen los dones de los antiguos, escóndelos y mantelos a salvo de la corrupción del mundo, eso es lo único que te pido. Después de que te rompieron el corazón nuca te fijaste en algún hombre y yo siempre te tuve en mis pensamientos por eso te mando esta carta, corresponderás a mis sentimientos no lo se, solamente quiero que no nos olvides a nosotros los Noliënar. Te mando un libro, con la historia de nuestro pueblo y la tuya propia, tal vez así se te ablande el corazón y regreses.
La carta no tenía remitente, el muchacho suspiro triste y la guardo el libro para colocarlo después en su lugar, cuando salio al patio se la encontró practicando con las espadas. Ahora comprendía todo, Quariel no era una guerrera, era una artista y sus movimientos ágiles y veloces no eran para causar dolor, interpretaban una danza que no podía explicar, pero sabia que ella en concepto practicaba otra cosa. De repente ella volteo a verlo.
-¿terminaste ya?- el joven le miro sorprendido- hace dos horas estabas muy entretenido con un libro que solo me pertenece a mi; debería rebanarte la cabeza por meterte en asuntos que no te importan.- Narquelië alzo su vista orgullosa. Volteo y se dispuso a seguir con lo que había interrumpido.
-El el fondo usted aun tiene algo de bondad.-ella volteo y miro al joven.- la carta de aquel caballero lo dice, nunca pudo separarse de sus dogmas, aun ahora, suele tener piedad con aquellos que cree inocentes y cuando mata parece que no lo disfruta en absoluto.
La mujer sonrió por un momento.
-Tal vez aun tenga bondad en mi corazón, pero es una muy diferente a la que tu conoces.- suspiro y agrego después.- Existen muchos tipos de bondad, aprende de ellas y elige la que mejor te parezca, ahora vete y no le digas a nadie lo que leíste, si no me encargare de que te castiguen de la forma mas dolorosa conocida en el mundo.
El muchacho asintió y salio corriendo, mientras dejaba a una dama muy desconcertada.