
Historias, leyendas y batallas en las tierras olvidadas de Arda.
Edicion 3
Árador, Tierras de la Aurora
Finalizada · 19-03-2006
Apacen

Raza: Humano
Otros nombres: Lenverth
Armas o poderes: Bara blanca de sauce.
Cuchillo ceremonial.
Incapacidades: cegera
Vida: 100%
Descripcion
De cabellos rojos como el fuego. Ciego por causas del ataque de un oso.
De Complexion normal, 1,80 de altura y aproximadamente unos 26 años de edad.
De caracter amable y hospitalario, desprende un alo de tranquilidad y serenidad. Todo aquel se acerca a el siente en paz y tranquilo.
Atormentado por el don de la visiones, suele volcarse de manera desmesurada en ellas, y suele perder un poco el buen juicio cuando las terpreta.
Tiene una loba como lazarillo llamada Naulë, que siempre le acompaña.
Su papel en el Helkelen lara, es el de consejero y enlace entre los exiliados y las gentes del frio.
Historia
Lenverth nación en la zona más occidental de las tierras que se conocen como Helkelen Lára. Al sur del Aeglos (Cuerno de hielo), en las planicies de Tindomedore (las Tierras del amanacer). En el poblado de Loregard.
Como cualquiera de los muchachos de las tribus que habitan estas tierras, fue criado y educado siguiendo las tradiciones y costumbres de sus antepasados, respentando el fragil equilibrio que devian mantener con la naturaleza para garantizar su supervivenvia. Cuando tuvo la edad suficiente (a los 12), comenzo su adistramiento como cazador, que se prolongaria durante varios años, aprendiendo el arte de la caza, pesca y el mugging (arte del trineo). A los 16 recibio a Naulë, una loba, para que la criara y entrenara.
Tras llegar a la madurez tuvo que superar como todos los jovenes la prueba del cazador; adentrarse en la terribles tierras del Aeglos y volver con la piel de un oso. Lenventh preparao sus armas, los viveres y el trineo con los perros, al frente de los cuales pondria a su fiel compañera Naulë.
Se adentro en el Aeglos y siguio el rastro de un gran Ear (Oso blanco), la persecución se prolongo durante días. En medio de una gran tormenta de nieve, el Ear sorprendio a Lenverth y a sus perros. Durante la pelea Lenverth perdio la visión, y fue gracias a la intervención de Naulë que puedo acabar con el Ear y así reclamar su trofeo.
Tras tres semanas reaparecio en el poblado, protegido por las pieles del gran Ear como prueba de su valia como cazador. Pero sin vista fue relegado a la mas baja escala social, ahora se había convertido en un carga para el poblado.
Gracias a la influencia de su abuelo, Lenverth paso a estar bajo la protección del consejo, en su mayoria formado por antiguos jefes y los hombres más ancianos de la tribu. Con ellos aprendio los secretos de las antiguas tradiciones, las canciones e historias de su gente. El arte de la diplomacia, la negociación, a comprender los motivos e intenciones de las personas.
No seria hasta la llegada de uno de los shamanes, que Lenverth descubriria su don, hasta aquel momento dormido, pero latente en extraños sueños o visiones, que nunca llegaba a comprender o exponer por miedo a ser expulsado del grupo. Tras participar en uno de los rituales de primavera, para pedir a la madre naturaleza su bendición, Lenverth entro en contacto con el mundo de los espiritus y su don le fue rebelado. Fue bendecido con el don de la premonición. Aun así este es un don caprichoso, que aparece de improvisto, y siempre envuelto en un alo de misterio y multiples interpretaciones.
Lenverth jugo un papel importante y activo en la unificación de los distintos clanes tras la llegada de los exiliados, gracias a las habilidades que adquirio de los ancianos y su don pudo convencer a los orgullosos jefes, de la oscuridad que se acercaba y de la necesidad de unirse bajo un mismo estandarte. Paso a convertirse en el enlace de la tribus de Tindomedore y la nueva alianza recien formada, adoptando el nombre de Apacen.