La Guerra de los Clanes

Historias, leyendas y batallas en las tierras olvidadas de Arda.

Edicion 3

Árador, Tierras de la Aurora

Finalizada · 19-03-2006

Featarya

Raza: Elfo Noldo

Otros nombres: Caladan

Armas o poderes: Tiene el poder de crear cuerpos de luz, con mucho esfuerzo, y creo una espada de Luz que encandila a cualquiera que no sea ni Elfo ni Ainur. Tiene un gran poder de la mente, incluso puede elevarse un poco, pero requiere una concentración muy grande

Vida: 100%

Descripcion

Es un Elfo alto, no es corpulento, pero si muy ágil y veloz. Sus ojos son profundos y cambian de color según la luz que le este alumbrando.

Es muy Sabio y astuto, gentil pero justo, de fuerte conciencia y corazón.

Usa una capa de terciopelo azul oscuro y casi siempre va encapuchado, lleva su arco en la espalda y una espada de Luz en la cintura, que la lleva vestida en metal, a lo que parecería una espada común para no lastimar a los hombres y enanos, pero la desnuda cuando hay peligro, ya que su Luz es una tortura para los orcos y cualquier criatura de Morgoth.

Historia

Caladan era un Elfo Noldo nacido en Valinor, que a diferencia de la mayoría de sus hermanos, no quiso irse a la Tierra Media en busca de los Simarils y prefiero quedarse en sus tierras.

Meditaba mucho y empezó a crear cuerpos de Luz, así fue que creo una espada con la intención de no hacer daño, sino de alejar las sombras de los cuerpos de los demás, pero esa luz era tan fuerte que a los hombres a los enanos pueden lastimar porque no están acostumbrados a tanta Luz como los Elfos, y a los orcos los mataría con solo tocarlos, por lo que solo serviría a los de su raza para curar. Con mucho esfuerzo pudo crear cuatro cuerpos de cada elemento, agua, fuego, aire y tierra, eran invisibles en la mayoría de los casos y no tenían forma estable, a veces eran guerreros, otras veces doncellas, otras veces jinetes y incluso bestias. Pero eran reales, eran cuerpos entéricos (no existen en el plano físico, pero son reales), siempre estaban a su alrededor a unos 5 metros uno en cada esquina formando un cuadrado al rededor de Caladan, y cada vez que él aumentaba sus conocimientos estos espíritus se acercaban mas a él.

También creo un libro demasiado extraño, porque no tenía hojas, si no que tenía luz y solo podía ser leída por los Elfos y no por el ojo común, en ese libro estaban los conocimientos de Caladan y sus experiencias. Vivió y aprendió mucho en Valinor pero en su corazón sentía que le faltaba mucho por aprender y muchas cosas que hacer, y sintió que eso lo conseguiría en la Tierra Media, por eso pidió permiso a los Valar para ir allá para ayudar a sus hermanos, y así marcho al Este. Llevó consigo su espada, vestida en un metal para no lastimar a los hombres, pero revelando su verdadera esencia cuando sea necesario. También se llevo un arco que le regalaron sus familiares. Fue con una capa de terciopelo azul oscuro y ropa ligera y muy elegante de bajo, siempre viajando desapercibido envuelto en la capa, pero cuando se presentaba hacia alguien importante se echaba la capa para atrás mostrando con orgullo su grandeza, pero no usaba armadura. Y por supuesto llevo su libro para escribir sus experiencias en la Tierra Media.

Llegó a la Tierra Media y estuvo en muchas guerras. Aprendió rápido el arte de la batalla y pronto fue capitán de una compañía muy poderosa de elfos. En la última batalla en la que calló Beleriand el junto a algunos para poder salvarse. Una compañía logró huir pero los perseguían una banda de orcos. En ese momento Caladan se quedo para enfrentar a los orcos, desenvaino su espada y la desnudo de su metal y la luz resplandeció como una estrella y los orcos escaparon de su luz, pero pronto vendrían con más fuerzas. Se adentro a un bosque y encontró así a varios elfos hombres y enanos que vagaban por el desconcierto de la batalla. Así Caladan guió una compañía de diferentes razas donde supieron a enfrentar sus diferencias y comprendieron que su única salvación era colaborar uno con otro.

Y así fueron un gran grupo donde aprendieron cosas de verdad esenciales para la vida, pero una noche unos orcos encontraron su campamento. Se prepararon para defenderse pero eran demasiados, Caladan les ordeno que corran y poco a poco los árboles del bosque los fueron separando. Caladan empezó a dispararles flechas hasta que no le quedaban más y se detuvo a enfrentarlos. Escucho los gritos de sus compañeros. Le arruinaron la vida, lo dejaron solo, y por primera vez Caladan sintió el odio, siempre le tuvo piedad a los orcos porque conocía sus origen, y los mataba para liberarlos de la maldad que tenían sus cuerpos, pero ahora lo habían lastimado, desenvaino su espada, volvía a sacarle el disfraz del acero y comenzó a atacarlos. Los cuatro espíritus que él había creado se mostraron como feroces guerreros que cada vez estaban más cerca de Caladan. Esa compañía de orcos murió, pero el desconocía que había pasado con sus amigos y los demás orcos. En ese momento Caladan comenzó a llorar, algo nuevo para él, saco su libro, lo abrió y comenzó a escribir:

[I]Dolor, nunca lo había sentido, me duelen los brazos, las piernas, estoy cansado, exhausto, estoy mareado, mi respiración se agita, mi pecho retumba, es la primera vez que siento esto. Nunca lo sentí en Valinor, me siento raro, los poros de mi piel están grandes y duros, siento que el aire me clava sus espinas en mi cuerpo, ¡tengo frío!, rara sensación, nunca lo había sentido. Tengo heridas que me arden. Estoy triste, siempre fui solitario, pero ahora me siento solo. Extraño a mis amigos, los quería, y quiero saber como están. Esto no lo conocí en Valinor, el dolor, esto vine aprender a la Tierra Media, y sus habitantes viven constantemente en dolor, no se quieren separar de él, pero yo no lo quiero vivir mas, ya lo conozco y lo rechazo. Desde ahora no voy a volver a sufrir, las heridas no me van a doler y mi Alma no se va a dañar, va a ser fuerte y nada me la va a destruir. Desde ahora me llamó Featarya.[/I]

Durante escribía esto los espíritus cada vez se acercaban más y más, hasta que los cuatro se unieron con él, una Luz blanca brilló en su cuerpo y dijo:

[I]Esta llama siempre brillará en mi corazón.[/I]

Y la luz poco a poco se apagó.

Featarya se levanto en busca de un nuevo destino y nuevos conocimientos. Sus pasos lo llevaron al este, y ahí encontró una tierra que lo inquieto, Arador, y comenzó a explorar aquella tierra, hasta que escucho un música que lo guiaba. Sin saberlo, Featarya se encontraría en ese lugar su destino.

(La historia de Featarya continua en "Ost In Alassëa Êsde, La Ciudad Del Feliz Descanso")