Edicion 3
Árador, Tierras de la Aurora
Finalizada · 19-03-2006
Nestnwelath, Ciudad De Los Varna Rámar
2006:11:04:20:18:26
Bohr Daedth
No existe un camino al que pueda llamarse agradable para llegar a Nestnwelath. Sí hay senderos entre las laderas pedregosas y los montes. En el viaje cruzaremos un valle, que hace las veces de oasis para la región, habiendo dejado atrás aquel, la pendiente se hace más grave y las temperaturas disminuyen precipitadamente.
Desde cierta distancia ya puede divisarse una construcción saliente de la cima con una llamativa forma de vaso o tazón, que son las murallas de la ciudadela. También se distinguen edificaciones que ascienden como si fueran grandes tallos saliendo de un recipiente. Son torres, en algunas se alcanzan a ver movimientos flameantes, algunos de los toldos que los aéreos ponen aquí y allá.
Al llegar a la montaña donde se asienta y enclava la ciudadela nos encontramos con una amplia superficie mesetaria que la rodea sirviendo de respiro para las monturas y en la que se establecen los comerciantes y los puestos de paso, así como una cierta cantidad de viviendas sencillas. Desde allí se observa la cima, se alcanza a ver el muro inclinado clavarse en la montaña como si hubiese sido puesto entero, por una mano gigante, desde el cielo.
Allí comienza la calle en espiral que llega hasta las puertas de Nestnwelath misma. La ciudad está construida en forma de cono / pirámide que se introduce en la cima de esta montaña. Hacia la superficie brotan las torres por doquier, hacia el interior donde el cono se cierra en los calabozos y tesoros, confluyen los túneles o cavernas, naturales o excavados con las mismas herramientas de los Varna Rámar (no se permitió la intervención arquitectónica de los enanos). Así como hacia arriba se elevan miles de torrecillas, en cada capa de la construcción en cono se ubican distintos estratos. Así en la más cercana al exterior y la más amplia se dispone la ciudadela, con distintos recintos públicos, casas y locales ubicados en tres pisos, en cada uno de los cuales se extienden las galerías concéntricamente.
En el estrato inferior siguiente se halla el sitio de asamblea y reunión, también allí se organiza el ejercito y las armerías. A continuación, descendiendo tenemos en el estrato medio, las salas reales donde habita la corte y los principales nobles. Más allá donde la construcción se angosta, existe el recinto ritual, para las cuestiones propias de esta subcasta de los ramalie. Es desde allí hacia el interior donde nacen las cuevas que se pierden en lo subterráneo de la cordillera. En los últimos estratos de la pirámide invertida se hallan los guardianes más poderosos, protegiendo en un sitio los tesoros y secretos, así como más allá el oscuro calabozo.
Hacia el exterior podrán verse algunos ramalie caminando por los capiteles de las torres, y saltando de una a otra, a veces grandes alturas. Ellos en particular aman la altura y el aire, así que sentir el viento y dejarse caer hacia el breve vacío, es para ellos un gusto y un hábito. Los ramalie no poseen alas verdaderas pero tienen la habilidad de cruzar extensiones de aire con destreza, velocidad y control. No es extraño tampoco ver artefactos planeadores que permiten a los más aptos y imprescindibles desplazarse a mayor velocidad todavía. En las torres, algunas de las cuales llegan hasta lo profundo, existen tanto espacios abiertos, establecimientos y residencias. Las torres usan fuertes y móviles toldos en lugar de techos, para no quedar completamente desunidos del cielo.
Aquí habitan los Varna Rámar, la mayoría de los hombres ramalië.
Bohr Daedth
Desde las terrazas de las torres las nubes se veían cercanas. Eran claramente nubes de tormenta. Y el viento fuerte que se agitaba lo dejaba claro...
Bohr caminaba por las cornisas, atravesando uno y otro edificio. Los capiteles no eran problema para los Varna Rámar, o mas mundanamente, Varnalië, el equilibrio se contaba entre sus aptitudes. Esto a Bohr le causaba una sensación de preeminencia, en realidad cualquier cosa que Bohr hiciera lo hacía sentirse sobresaliente, aunque caminar por cornisas era algo que no todos hiciesen todos los días...
Los pensamientos se amontonamaban en su cabeza, y como siempre, seguían amontonados. Sabía que la Sacerdotisa había llamado por él, no entendía todavía bien para qué. Sabía que los alrededores del Earmítya se estaban poniendo turbulentos. Sabía que Laito Rawein, el pequeño heredero, era un asunto pendiente que resolver de una manera u otra. Pero en realidad no había conclusiones ni análisis. Solo un revoltijo de asuntos del cual, obviamente, saldría algo incierto.
Bohr llevaba el pelo atado, una capa de plumas de aguila que le llegaba hasta los pies, y calzaba una especie de sandalias que sostenían el pie como si garras se entremetieran en cada dedo, pero se movía con destreza. En la distancia creyó ver un relámpago. Se soltó el pelo y su melena se revolvió en su cara. Fue trotando \"torres arriba\" y luego se encaramó a una pequeña columna de iluminación, por la que ascendió. Quitó el cuero de un estandarte que colgaba a media altura, y ascendió más. En ese momento, su movimiento hizo que el fárol se apagase. Bohr lo ignoró.
Juntó el cuero con sus plumas, debajo estaba casi desnudo, y lo extendió a sus espaldas, acomodándose dentro. Desde donde se hallaba podía verse la negrura de la noche cayendo sobre las laderas de Sorontarma y más allá. Sus ojos se aguzaron sumergiendose en esa oscuridad... Dio un salto y desapareció en caida libre hacia allí... al parecer fue en picada hacia abajo.
Hallen
En una enorme biblioteca llena de libros antiguos, de historias de los dias pasados recuerdos cubiertos de polvo y de sabiduria, se encontraba Hallen doncella de Nestnwelath, sentada ojeando algunos de los enormes libros tratando de sobrellevar la tediosa soledad a la que habia estado sometida desde la partida de su padre y su hermano, sin embargo poco lograban las antiguas historias apaciguar esa soledad que estaba acompañada por la inevitable preocupacion por la suerte de sus familiares, finalmente ya dandose por vencida cierra el libro y se levanta, camina hacia la puerta de la biblioteca, cerrandola detras de ella con un golpe para permitirse escuchar algun ruido que se perdiera entre los enormes corredores del palacio, suspira y se encamina hacia su habitacion y se recuesta en su cama poniendo una almohada sobre su cara ahoga un grito de desespero, la pone a un lado y se dispone a salir.
Bueno.....tal vez una caminata me calme.
se pone una capa color cafe oscuro y sale del palacio se siente mejor al respirar aire fresco, solo se dedico a caminar por distintos lugares nunca le apetece ir a los salones reales le aburre tener que tratar con los nobles de la ciudad, camina y camina sin rumbo sumida en sus pensamientos practicamente ignora a los habitantes que hacen reverencias al verla pasar finalmente se sienta en un muro y observa las actividades de las gentes que por ahi pasan, se quita la capucha y empieza a desatar su largo cabello negro que estaba recogido en una trenza se lo peina un poco con los dedos y mira hacia el horizonte que ahora dibuja un rojo atardecer.
otro dia esta apunto de terminar y aun no hay noticias de ellos
baja la mirada pensativa y apoya su cabeza en el muro sumiendose de nuevo en sus pensamientos.
Hallen
Muchos dias y noches habian ya pasado, la desesperacion se estaba empezando a apoderar de Hallen sin noticias de lo que podia estar ocurriendo con su padre y su hermano, los peores pensamientos pasaban ahora por su mente sin encontrar sosiego en la terrible soledad a la que estaba sometida estos pensamientos se nterrumpieron ante el ruido de laguien que tocaba la puerta de su habitacion una joven sirviente quien entro timidamente
su majestad...vino un mensajero un elfo, dice que trae algo para usted.
Hallen se levanta sobresaltada y mira a la joven sirviente..
bien..bien..hazlo pasar al salon lo recibire alli..
la sirviente asiente y sale de la habitacion...Hallen se prepara y se dirige al salon estaba algo extrañada en que el mensajero fuera un elfo..solo deseaba que nada grave estuviera ocurriendo al llegar al sitio el elfo mensajero se sorprende un poco al ver a Hallen ya que Nenstwelath es una ciudad con fama de tener gentes salvajes y Hallen presenta un semblante mas delicado casi elfico muy extraño entre las mujeres de su raza el mensajero disimula su sorpresa y hace una reverencia.
milady Hallen..la reina Naredhel le envia este mensaje.
Hallen toma la carta se sienta y abre el sobre rompiendo el sello, lee cuidadosamente cada linea una expresion de preocupacion se dibuja en su rostro al terminar de leer la carta..se levanta y se dirige al elfo.
lsi quieres puedes quedarte esta noche aqui para reponer energias y regresar a tu ciudad
el elfo hace una reverencia y niega con la cabeza..
milady es muy amable pero hay otro asunto que me reclama con urgencia y debo partir en el menor tiempo posible.
Hallen llama a la joven sirviente
el señor elfo debe partir dale proviciones y todo lo que necesite para iniciar de nuevo su viaje
la muchacha asiente y se dirige al mensajero..
por aqui milord..
el mensajero hace una nueva reverencia..
muchas gracias milady le agradezco su generosidad
con esto el mensajero y la muchacha se retiran y Hallen queda sola....mira la carta de nuevo y sale al patio en donde descansan los soldados del palacio se dirige a uno de ellos quien al verla hace una profunda reverencia..
necesito que busques al capitan Fauks dile que vaya al salon del palacio
el soldado asiente y Hallen se retira de nuevo hacia el salon estaba nerviosa y eso lo demostraba en su forma de hablar caminando de un extremo a otro espera inpaciente al capitan quien despues de un momento entra en el salon..
milady solicito mi presencia??
Hallen asiente.
la reina Nardehel me envio un mensaje solicitando refuerzos.....debemos partir hacia Sornorusë, usted capitan debe reunir a la mejor tropa de la ciudad debemos partir cuanto antes.
Fauks se queda pensativo mirando a la doncella.
la tropa puede ser reunida desde mañana con todos los preparativos estariamos partiendo hacia la ciudad en dos dias..
Hallen sigue con su caminata y niega con la cabeza.
debemos estar alla..mañana a mas tardar capitan..
pero su majestad es imposible no hay tiempo....tendriamos que tomarnos la noche entera preparando todo y partir al amanecer
Hallen clava una severa mirada en el capitan dandole a entender la desicion que habia tomado Fauks hace una reverencia no muy contento..
todo estara liso al amanecer su majestad
Fauks se retira maldiciendo entre dientes y Hallen se dirige de nuevo a su habitacion a prepararse para el improvisado viaje....
Hallen
De vuelta en la ciudad congelada de Nentswelath, Hallen habia regresado del bosque acompañada por el siempre leal capitan Fauks, la joven se sentia contenta de regresar a su pais pero al mismo tiempo estaba algo triste ya que sabia que esto significaba un nuevo encierro en el frio palacio de su padre, fue una oportunidad unica el haber podido salir y conocer un poco mas del mundo, su padre.........Hallen amaba a su padre pero sentia la necesidad de reprocharle su sobreproteccion, cada vez que pensaba en esto la consecuencia mas triste de esa sobreproteccion invadia la mente de la princesa, su prima, esa jovencita que fue entregada al rey elfo Vilwë, Hallen era una niña en ese tiempo la imagen de su prima vestida de novia con la mirada baja del brazo de su nuevo señor fue la ultima, pues no tuvo la oportunidad de verla de nuevo, solo volvio a saber de ella el dia en que se les habia dado la terrible noticia de su supuesto suicidio, este pensamiento le llenaba siempre los ojos de lagrimas, Hallen daria todo por una oportunidad para hablar de nuevo con su fallecida prima, preguntarle tantas cosas: ¿que sentiste el dia en que fuiste el precio fijado para la paz?, ¿fuiste feliz?, ¿desdichada?, ¿llegaste a amar a ese ser antiguo y sabio al que fuiste entregada?, ¿en verdad te quitaste la vida?, ¿me perdonaras algun dia?, pero la pregunta que constantemente se hacia era si hubiera compartio el mismo destino de su prima de haber sido ella la entregada al rey elfo.
Nestnwelath se erguia palidamente frente a ellos mientras que el capitan Fauks se sentia impotente y ridiculo al no poder quitar su mirada de la distraida princesa.
[Editado por IleineUndomiel el 07-08-2006 02:18]
Hallen
Mi señora Hallen necesita algo mas?
-necesito saber como esta la ciudad capitan....
La voz de Hallen soanaba notablemente angustiada hacia un tiempo que no se preocupaba por el bienestar general de Nestnwelath y los acontesimientos recientes la habian alejado aun mas, ahora era Fauks quien lidiaba los problemas locales, pero al igual que ella se estaba desentendiendo, en realidad no le agradaba demasiado la tarea y preferia ocuparse de los asuntos del ejercito, la princesa sentia la ausencia de su padre ahora mas que nunca y extrañaba tambien la compañia de un ser querido a su lado.
-mi señora no debe preocuparse, solo algunas crisis menores nada que no se pueda solucionar.
-no capitan necesito que la ciudad este en calma, padre atiende asuntos importantes fuera y muy seguramente debe estar lidiando con Bohr tambien, no puedo recivirlo con crisis menores.
-tal vez si Alsenot pasara mas tiempo ocupandose de la ciudad y menos arreglando los desastres del bastardo, no habrian crisis menores que atormentaran la mente de la princesa.
Los oscuros ojos verdes de la joven se abrieron en todo su esplendor ante tales palabras, Fauks habia revelado su desprecio por el joven principe, un duro golpe para Hallen quien a pesar de todo sentia amor por su hermano y no le agradaba en absoluto que le llamaran bastardo y mucho menos por Fuaks a quien ella consideraba un hombre de honor y fiel siervo de su padre, por su parte el capitan se dio cuenta tarde de su error, aun asi no parecia mostrar signos de arrepentimiento era, despues de todo su pensamiento mas frecuente, y poder decirlo en voz alta era sin duda refrescante para el..
-mi padre, capitan, sabe atender sus asuntos...y creo que esta ciudad es la mayor prueba de ello, y al que usted llama \"bastardo\" podria ser su proximo rey...
-lo siento mi señora, pero no creo que un niñito que no causa mas que problemas pueda ser.......
-mi hermano puede ser lo que quiera capitan!!!!!!!!! el tiene la fuerza y el espiritu, de todos modos lo que el rey quiera hacer en cuanto a su desendencia y a quien nombrara heredero no es su asunto capitan.
-no..mi señora por supuesto que no.....dice Fauks en tono cortante..
-si embargo si no quiere llegar a servir a quien odia entonces deberia ir a una tierra en donde haya un lider que cumpla con sus requisitos.
Hallen da una ultima e indignada mirada a Fauks y le da la espalda para marchar hacia su habitacion, Faulks la mira friamente.
-no...prefiero servir a quien odio......que arriesgarme a no poder servir a quien amo....
Las ultimas palabras de Fauks lograron detener el paso de la joven, pero ella no cedio ante ellas y sin mirarlo continua su camino despues un breve momento, el hombre asesta un fuerte golpe a una de las paredes que deja ver su frustracion.
[Editado por IleineUndomiel el 24-08-2006 04:46]
[Editado por IleineUndomiel el 24-08-2006 04:47]
Hallen
La oscuridad de la noche cubria a la congelada ciudad de Nestnwelath, ya nadie transitaba por las calles, todos habian buscado un refugio para mantenerse a salvo del salvaje frio que azotaba cruelmente a la ciudad, todos menos una figura cubierta por una capa abrigada que caminaba a pasos ligeros pero silenciosos en direccion a la enrome puerta de salida, la figura trataba en lo posible de no llamar la atencion de los soldados que estaban de guardia, estos la miraban curiosos pero finalmente pensaron que podria ser un viajero que habia hecho escala en alguna posada y no hicieron mayor caso.
A medida que la noche avanzaba la misteriosa figura se alejaba mas y mas de Nestnwelath su paso era firme y jamas miraba hacia atras, era evidente que nada sabia de los peligros a los que se enfrentaba al realizar un viaje en medio de la oscuridad que cada vez era mas densa y ya no permitia ver el camino, la figura ya no podia avanzar mas, tanteo en la oscuridad hasta que encontro una formacion de rocas que era casi una cueva y se sento formando una fogata con algunos leños que llevaba consigo, se calento las manos y comio muy poco, medito sobre lo que estaba haciendo, repaso una vez mas sus razones para darse fuerza y seguir adelante, era lo correcto? no lo sabia, aunque suponia que no, pero el deseo de libertad fue mas fuerte que la razon.
la capucha cae hacia la espalda de la figura, el fuego de la debil fogata ilumina unos oscuros ojos verdes llenos de dudas y temor, y un brillante cabello negro.
Arestel Vanimeldë
La pequeña comitiva se desplazaba por las impresionantes montañas que cruzaban de norte a sur, separando los bosques de Taur kalefernë y Taur haldafernë de la región de Serkifana Sirótiën, el reino de Heren Fanyarëa. El intenso frío comenzaba a arreciar sobre el reducido grupo. Era noche cerrada y la visibilidad era casi nula_ no sirve de nada que continuemos por hoy. Mañana, en cuanto amanezca buscaré la eriossë_ se dijo.
_Astaroth_ la mujer llamó al oficial de su guardia personal_ Será mejor que busquemos refugio cuanto antes _dijo mientras frotaba sus manos para que entrasen en calor_ o este frío acabará incluso con vosotros.
El elfo sonrió.
_Acamparemos allí_ el eldar señaló hacia la oscuridad_ bajo la protección de aquel risco_ añadió pues la vista de la mujer no era tan aguda.
Astaroth mandó a dos guardias para que se adelantasen e hicieran los preparativos previos. Pero a los pocos minutos de que se marchasen, uno de ellos regresó.
_Señor, hay una mujer joven junto a un fuego, parece que está sola. Reither se ha quedado vigilándola_ anunció _ ¿Qué hacemos?
El elfo miró a Arestel
_Lo mejor será que evi…
_Lo mejor será_ prosiguió la regente_ que vayamos con ella. Una mujer joven, en estos parajes…es extraño. Seguramente necesite ayuda.
_ Señora, no es seguro_ respondió Astaroth
_Lo sé, pero en caso de que no lo sea, una mujer no podrá con todos nosotros. Vayamos.
Y la guardia acató la decisión de Arestel. El grupo encaminó los pasos hacia aquel risco.
Hallen
Las llamas de la pequeña fogata creada por Hallen estaban casi extintas, la joven princesa estaba ya asustada e impaciente esperando a que los tibios rayos del sol iluminaran el camino antes de que su ausencia fuera notada y eventualmente toda la armada de Nestnwelath saliera a buscarla, maldito sea su titulo que la habia tenido sometida a una vida de intensa soledad, constante vigilancia y desesperante encierro, Hallen pensaba en todo esto con la cabeza apoyada en sus piernas flexionadas, hasta que un ruido interrumpio el la paz en medio de la oscuridad, unos pasos al parecer, la princesa se levanto presurosamente tratando en lo posible de ver que era lo que sucedia y de subito vio dos rostro que la miraban atentos, Hallen reprimio un grito de terror y se retiro varios pasos con sus ojos verdes muy abiertos.
-quienes son ustedes?.
pregunto con voz temblorosa, pero no consiguio respuesta, uno de los extraños hombres hablo pero no a ella si no a su compañero.
-ve y avisale al señor Astaroth.
Astaroth? quien era ese Astaroth? que estaba pasando? porque habia gente en medio de la oscuridad por las montañas? claramente no era la guardia de la ciudad porque no la reconocieron, Hallen temia lo peor, ladrones, mercenarios que podrian ser? la joven estaba tan asustada que no habia podido notar que el extraño hombre en realidad era un elfo, estaba inmovil mirandolo casi sin parpadear preguntandose que sucederia con ella, acabaria su viaje sin empezarlo si quiera?
Arestel Vanimeldë
Arestel llegó al risco y dio las riendas de su caballo a uno de los guardias, para después acercarse a la luz, y al calor, de aquella lumbre.
_¡Oh!_exclamó al ver la consumida fogata_ buscadad un poco de leña para animar ese fuego_ y se quitó la purpúrea capucha que le impedía tener una visión completa del lugar.
Entonces la mujer vio a la joven, un cabello tan negro como la oscuridad que les rodeaba, enmarcaba un bello rostro, donde dos grandes ojos verdes mostraban el miedo que estaba pasando.
_Señora, no está armada_ informó Reither
La Regente asintió.
_Tranquila_ dijo con una sonrisa_ no vamos a hacerte nada, sólo queremos protegernos de este frío _ la mujer se adelantó a la pregunta de la joven_ Soy Arestel Vanimeldë, Primera dama de la Orden de la Rosa y Regente de la ciudad de Oron Oituilë, capital de la provincia del sur del vecino Reino de Farothdin_ hizo una pausa para tomar aire, la joven seguía asustada, seguramente por la guardia, así que prosiguió _Estos elfos que me acompañan son parte de mi guardia personal, no temas, no van a hacerte daño_ Arestel rió _ salvo que intentes hacerme algo.
La joven pareció que esbozaba una ligera sonrisa.
_Dime, ¿quién eres? Y ¿qué haces en este lugar tan solitario?
En ese momento, Astaroth llegó y echó varios troncos a la fogata.
[Editado por Eldin_de_Lorien el 22-10-2006 01:05]
Hallen
Hallen miraba atenta a aquella amable dama que se habia presentado como Arestel, una dama de alto linaje sin duda, hermosa y gentil, la joven pudo respirar tranquila al comprender que los soldados que habia visto eran parte de la guardia que protegia a la noble dama y que de hecho eran elfos, sus mejillas se sonrojaron mientras le brindaba a Arestel una pequeña y timida sonrisa, luego fijo su mirada en el elfo que traia leñas para la fogata y volvio su atencion de nuevo a Arestel ante escuchar la pregunta de esta, hace una reverencia.
-es.....un honor milady Arestel yo soy Hal.......
Hallen hija de Alsenot doncella de Nestnwelath, esa era la respuesta comun de la joven a la pregunta que se le habia acabado de hacer, pero antes de completarla la princesa lo penso mejor, ya que estaba en frente de una dama perteneciente a la nobleza, si se enteraba de su titulo muy seguramente Arestel la enviaria de regreso a la ciudad a fin de evitarse un conflicto de caracter diplomatico, sin duda era mejor viajar como incognita.
-soy Hallen una simple campesina, vengo de una tierra muy lejana.....yo ............escape de mi ciudad porque fue atacada, y...me temo que me aleje demasiado y ahora no tengo idea de hacia donde debo ir, milady disculpadme quien es Astaroth?
Arestel Vanimeldë
Arestel escuchaba con atención las palabras de la joven, y sintió lástima por ella. Hallen era una más de los centenares de personas que se habían visto afectados por la estúpida guerra, comúnmente conocida por la Gran Guerra, ”como si esta fuera más cruel que las anteriores” solía pensar la mujer.
_ ¿Asatroth?_preguntó la regente_ Es el capitán de mi guardia personal, y un gran amigo. Sin él, mi esposo se hubiera negado a que viajase_ sonrió la mujer, mientras se sentaba junto al fuego.
El elfo asintió.
_El señor Thelidor_ aclaró Astaloth a la joven_ se preocupa mucho por la seguridad de la señora.
_A veces demasiado…_ añadió la mujer_ Bueno, Hallen, no te puedo aconsejar que vayas a un sitio u a otro, tal y como están las cosas en Árador ningún lugar es seguro. Lo único que puedo ofrecer es que te unas a nosotros. Mañana, después de que encuentre una planta de eriosë, regresaremos a la Venta de Harionen, situada entre los reinos de Heren y Farothdin, próxima a las ruinas de Tavercerta_ Arestel hizo una pausa al recordar el nombre…Narquelië se la había jugado otra vez, ¿cómo se atrevió a robarle el broche para Eleanor,?¡ Qué insensata había sido la doncella cuervo!, ahora su compañera de Orden se encontraba en un grave peligro. Tras un suspiró continuó_ Allí podrás decidir mejor qué hacer, si quedarte en la Casa de Roulan_ dijo con desprecio _o continuar con nosotros.
Hallen
La noche se hacia cada vez mas fria, dificil era determinar la hora ya que la Luna estaba oculta seguramente pasaba ya de la media noche, Hallen se encontraba en frente de una dama que muy gentilmente le habia ofrecido acompañarla, y respondia a sus preguntas, entonces el amable elfo que le habia hablado era Astaloth, la joven se sentia grandemente aliviada de haber encontrado a estas personas que para nada pretendian hacerle daño en un lugar en donde los peligros abundaban, y lo mejor de todo estaban ofreciendole llevarla lejos de Fanyarea que era lo que mas necesitaba en el momento, y mejor aun con mas posibilidades de pasar inadvertida, ya que en compañia de la dama Arestel no seria notada, Hallen le sonreia a Arestel cada vez con mas confianza e hizo una nueva reverencia.
-sera un honor para mi acompañaros milady, tan solo espero no ser una carga para voz.
la dama le sonrio con amabilidad y comprension sin duda sintiendo pena por la supuesta desgracia de Hallen, pero de repente la expresion de la incognita princesa cambio al recordar que en su mano derecha estaba un bello anillo de plata adornado con una piedra verde, obsequio de su padre para hacerle honor al color de sus ojos, muy disimuladamente Hallen lo cubrio con su otra mano, no podia permitir que lo vieran, ¿que haria una campesina con una joya de tal valor? tendria que delatarse y todo su plan se vendria abajo, trato de seguirse mostrando tranquila.
-bueno milady dira que debemos hacer ahora, estoy oficialmente bajo vuestro mando.
Arestel Vanimeldë
_Por lo pronto, intentar descansar_respondió la regente envolviéndose en su rojiza capa_ y evitar que este horrible frío nos condene a las Estancias de Mandos.
Los elfos se asignaron las guardias y la noche pasó sin ningún incidente.
Arestel se despertó con la primera luz de la mañana. El cielo rosáceo auguraba un día soleado. Se levantó y vio a Hellen, la mujer fue a despertarla, pero al verla sumida en un profundo sueño, prefirió dejar que descansara. Entonces encaminó sus pasos al exterior del improvisado refugio, donde encontró a Astaroth preparando las monturas.
_Hermoso día vamos a tener hoy_ dijo la mujer a modo de saludo.
_Esperemos que así sea_ respondió el elfo que de un ágil salto montó sobre su caballo y dio indicaciones al resto de la guardia para que tuvieran todo preparado para cuando la regente y él regresaran de buscar la planta.
Arestel agarró las riendas del suyo e imitó a su buen amigo.
_¿Qué te ocurre, Astarot?_preguntó una vez iniciada la marcha.
El elfo permaneció un rato en silencio, pensativo, hasta que miró hacia atrás, asegurándose de que había ya una distancia prudencial respecto al risco, y dijo:
_Es la joven, presiento que nos está ocultando algo.
_Somos extraños para ella, no esperarás que nos cuente toda su vida_ Arestel aminoró a su caballo, pues había divisado una planta de eirossë.
La mujer se acercó hasta ella y desmontó. Al fin la encontraba, largo viaje había tenido que realizar para poder conseguir unas pequeñas hojas, tan insignificantes a los ojos de muchos, pero vitales para la vida de…
_Anoche vi como ocultaba un hermoso anillo_ comentó el elfo que se encontraba ahora junto a ella.
_Puede ser un regalo_ sugirió la mujer, que guardó con cuidado en una bolsa de terciopelo las delicadas hojas del eriossë.
El eldar la miró con gravedad.
_No sé, no sé_ dijo Arestel moviendo la cabeza_ se lo ha podido encontrar_ y de un grácil movimiento subió al caballo.
_O…
_No continúes esa frase, Astaroth_ dijo con severidad_ no vamos a dejar a una joven sola por estos parajes. Vivimos tiempos difíciles y no todo el mundo tiene la misma suerte que nosotros, no quiero saber lo que esa pobre muchacha ha tenido que hacer para sobrevivir, nos acompañará a la Venta…y hasta Oron, si ella quiere_ Arestel azuzó a su caballo, dando zanjada así la conversación.
El capitán de la guardia y la regente llegaron al improvisado campamento.
_Todo listo, señor_ informo uno de los guardias_ Hemos descargado a uno de los caballos, para que la doncella Hellen pueda viajar montada.
El elfo asintió y se acercó a Arestel y con un susurro le dijo:
_Viajará con nosotros, pero la estaré vigilando muy de cerca.
La mujer le miró con incredulidad.
_Sólo cumplo las órdenes de tu marido_ y el elfo desmontó para ultimar los preparativos.
Arestel se acercó a Hallen.
_Hoy vamos a tener un hermoso día, ¿No cres?
[Editado por Eldin_de_Lorien el 25-10-2006 12:32]
Hallen
La joven princesa de Nestnwelath habia pasado una de las noches mas tranquilas de su vida, a pesar de que no desperto en medio de los lujos y comodidades que le proporcionaban sus habitaciones en el castillo, se sentia increiblemente relajada, lo cual se hacia evidente en su aspecto, sus ojos tenian un especial brillo de alegria y jovialidad e incluso sus negos cabellos parecian brillar en desteyos azules bajo el calido aunque aun debil sol de la mañana, Hallen habia vuelto a envolver su delicado cuerpo en la capa pero esta vez sin la capucha y justo a tiempo recordo su anillo, lo saco de su dedo y se pregunto si seria un inconveniente parta proseguir su viaje con calma, penso en abandonarlo en algun sitio escondido, pero desecho la idea de inmediato, era una joya sumamente especial, era un regalo de su padre y nunca podria perderlo, prefirio esconderlo en sus ropas y atenerse a la esperanza de que nadie lo hubiera visto, en ese momento la dama Arestel se acerco a ella y le toco el hombro dandole los buenos dias y haciendo referencia al bello dia, Hallen se dio la vuelta para quedar frente a ella e hizo una reverencia sonriendo radiantemente.
-un hermoso dia sin duda milady, lamento haber dormido tanto, pero es un privilegio que no habia tenido en varios dias, partiremos hoy?
Arestel Vanimeldë
Una vez más, Arestel sintió pena por aquella muchacha.
_Puedes estar segura, que a partir de este momento dormirás bien. Y sí, partiremos hoy mismo.
_Partiremos ahora mismo_ corrigió Aastaroth que traía de las riendas a los dos caballos de las damas.
La regente hizo un gesto de agradecimiento al elfo y tomando las dos, tendió a Hallen la del que a partir de ese instante sería su caballo.
_Este es Lëam, un buen corcel_ dijo acariciando el cuello del animal _con él puedes estar segura de que nunca te dejará caer.
Las mujeres montaron, y Arestel guió a Hallen hasta la posición que debería mantener a lo largo del viaje. La joven viajaría junto a la regente, un lugar sólo destinado para aquellos que compartiesen su mismo rango, pero la mujer se alegraba de la nueva compañía y quería que estuviera junto a ella.
Astaroth, tan instruido en el protocolo, al ver lo que su señora hacía, dirigió a su caballo hasta donde se encontraban las dos mujeres.
_Señora, _comenzó_ la dama Hallen no debe ir a tu lado.
_Tienes razón, Astaroth. Hallen no debería ir junto a mí, pero que no deba no quiere decir que no pueda. Así que, si ella está de acuerdo, me hará compañía._respondió a la sugerencia del elfo._ ¿Qué dices, Hallen, te quedas conmigo?
La joven, tímidamente, asintió con la cabeza ante la pregunta tan directa que la regente le había formulado. Astaroth, inclinó la cabeza, acatando así la decisión de Arestel, y se dirigió al principio de la comitiva.
_ ¿Es siempre tan estricto?_preguntó Hallen con curiosidad.
Arestel recordó las palabras que le dijera el elfo poco antes ”la estaré vigilando muy de cerca”. Astaroth sabía cumplir muy bien su trabajo, pero en esta ocasión, sus intenciones eran muy claras: no se fiaba de Hallen y cuanto más lejos estuviera de su Señora mejor.
_Sí_ mintió la mujer _Mi marido sabe elegir bien al capitán de la guardia…_Arestel hizo una pausa_ tanto que a veces me parece que este él mimo aquí…_la regente rió_ bueno, seguramente te llegue a cansar de tanto oírme hablar de él, pero tranquila, dentro de 6 días llegaremos a la Venta y no tendrás que aguantarme más, si así lo deseas.
Hallen
No milady en abosluto podria usted cansarme, es para mi un privilegio contar con una charla con usted, su esposo debe ser un gran hombre y debe amarla mucho tambien, y el señor Astaroth...
Hallen miro hacia adelante donde se econtraba el estricto elfo, y pudo notar que este la estaba mirando muy friamente..
El señor Astaroth. se nota que se preocupa mucho por......usted.
las mejillas de la joven se enrojecieron ante la constante mirada de Astaroth, se sentia acosada como si estuviera siendo culpada de algun crimen imperdonable, aparto su mirada de el y la dirigio hacia un rostro mas dulce, el de la dama Arestel, le sonrio mientras acariciaba el lomo de su caballo.
creo que a vuestro capitan no le agrado mucho, espero que no me considere una amenaza para usted milady, yo no tengo malas intenciones solo quiero....................algo de libertad.
la voz de Hallen se habia vuelto un tanto melancolica al pronunciar las ultimas palabras, algo que la dama Arestel podria confundir con la tristeza de la supuesta tragedia que habia vivido.
Ahora solo quisiera alejarme de mi mi vida aunque sea por un tiempo, sin embargo no deseo causar problemas a gente tan amable como ustedes.
Hallen de alguna forma se sentia mas tranquila, probablemente por la confianza y amabilidad que recibia de la dama Arestel,miro de nuevo a Astaroth que seguia mirandola desconfiadoy le dedico una dulce sonrisa como tratando de decirle que no se preocupara por nada.
Arestel Vanimeldë
Los cinco días anteriores del viaje, habían transcurrido sin ninguna novedad. Las mañanas, cálidas gracias a los rayos del sol, dejaban paso a las tardes frescas y las noches gélidas tan habituales en aquellas tierras.
La pequeña comitiva había montado, una vez más, el improvisado campamento, esta vez, protegidos por los inmensos árboles de aquel bosque. Las hogueras ardían vivamente. El crepitar de la madera húmeda sonaba como una suave canción que invitaba al descanso. Arestel y Hallen se encontraban próximas al calor del fuego.
_Mañana por la tarde llegaremos a la Venta de Harionen_ anunció la regente_ Tengo que advertirte.
_ ¿Sobre qué?_preguntó Hallen con preocupación.
_Sobre las gentes que se encuentran en aquel lugar. Te vigilarán en todo momento, buscando saber quien eres.
_¿Tanto como el señor Astaroth?
Arestel rió
_Más que él, y con peores intenciones, desde luego. Nunca hables con nadie que lleve prendido en su ropa un broche con un lirio en plata, y mantente lo más lejos posible de ellos.
La mujer notó en el rostro de Hallen una gran extrañeza y prosiguió para aclarar.
_Desde siempre las dos Ordenes en que se divide Farothdin, la Rosa y el Lirio, han tenido sus diferencias, tanto en ideales como en métodos. Pero desde el momento en que me negué a entrar al servicio de la reina, los del lirio están esperando cualquier momento para hacerme caer_ dijo con rabia_ por eso temo, que al haber llegado conmigo, intenten hacerte algo…bueno, descansemos ahora que podemos. Mañana, con toda seguridad, será un día muy largo.
Hallen
Por supuesto milady, que pase usted buena noche.
Hallen hace una elegante reverencia a la dama Arestel, quien le sonrie antes de partir hacia su tienda, Hallen se dirige a la suya, se cubre con las pieles y apaga las lamparas, pero no duerme, se queda pensando en las advertencias de la regente, personas que estarian vigilandola de cerca, tratando de descubrir quien es, eso era mas que peligroso,eran lo suficientemente inteligentes podrian descubrirla, Hallen debia ser mucho mas cuidadosa aunque no se le ocurria como mas podria serlo, todo el viaje se lo habia pasado lidiando con la contante vigilancia del elfo capitan de la guardia, a estas alturas ya le parecia extraño, era comprensible que el elfo deseara proteger a su señora adecuadamente, pero porque tanta desconfianza con Hallen? si no es mas que una niña asustada, algo tenia que saber el, pero que cosa? la habria reconocido? no era posible le habria avisado de inmediato a su señora, su anillo habia estado guardado desde el primer dia, seria posible que de verdad fuera tan desconfiado? si era asi a Hallen se le hacia facil entender porque el esposo de la dama Arestel tenia tanta confianza en el, su temple era incorruptible en todo momento, le recordaba brevemente a su padre que jamas cedia ante nada, la joven se preguntaba omo reaccionaria el cuando se enterara de que su hija y heredera esta viajando por las tierras de Fanyarea y mas alla con gentes extrañas, incluso una leve sonrisa se dibujo en su rostro ante el pensamiento.
Entre pensamiento y pensamiento Hallen se quedo profundamente dormida, con la esperanza de salir del reino sin ser descubierta.
Arestel Vanimeldë
Continúa en La Venta de Harionen
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