La Guerra de los Clanes

Historias, leyendas y batallas en las tierras olvidadas de Arda.

Edicion 3

Árador, Tierras de la Aurora

Finalizada · 19-03-2006

Provincia De Baravánie - Kelsereg

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Uzbad-Kibil

Provincia de Baravánie (Hogar abandonado)

Antes de que el sol recorriera los cielos, se alzaba en mitad del bosque una fortaleza tan oscura como desproporcionada. En ella habitaba un gran Señor que tenía a su servicio a extraños elfos de mirada oscura y cuyo escudo era un gran olmo sobre fondo rojo.

Con el tiempo más seres se unieron a este Señor que llegó a contar con un gran ejército de elfos, hombres y se decía que incluso algún Ucorno, pero el Señor fue convocado a las lejanas guerras de Morgoth y la fortaleza quedó abandonada, pero la oscuridad permaneció entretejida en las ramas de los árboles y aún hoy nadie se atreve a adentrarse en el bosque.

Sólo algunos valientes o imprudentes que no desean rodear las Montañas de la Brisa se atreven a tomar el camino dirección norte que lleva hasta el Rogrant y que jamás se separa más de una milla de las laderas de la montaña.

Varios años después de que el Señor abandonara la fortaleza, llegaron unos humanos marineros que se asentaron en la costa pues temían acercarse al bosque, pero ninguna colonia consiguió medrar en esta extraña región que fue anexionada sin problemas por el Matriarcado.

Actualmente la provincia de Baravánie se compone de la parte del bosque bajo el influjo de la extraña sombra (que es casi todo el Bosque del Gran Olmo a excepción del extremo oriental que pertenece a Edon) y la estrecha línea de costa que se extiende al sur.

Kelsereg

La actual capital de la provinvia de Baravánie, antaño era una hermosa perla incrustada en la dura roca de la costa que refulgía con los claros rayos del sol, ahora la perla está quebrada y sin brillo.

Hace años una extraña enfermedad llevada por el viento desde el Nenvarnë diezmo la población de toda la costa sur donde se encontraba la totalidad de los habitantes de Baravánie.

A menudo reaparecen brotes de esta enfermedad, impidiendo el crecimiento de la región que se encuentra en un avanzado estado de abandono.

Sólo algunos comerciantes y posaderos consiguen subsistir gracias a la ruta sur del comercio de Liantari Dimbar, y junto a ellos alguna familia de pescadores cuya familia ha vivido del mar desde que tenían memoria.