Uzbad-Kibil
Rogrant, el extenso desierto que parte en norte y sur las tierras del Matriarcado es la morada de los crueles Hombres del Sur diseminados a lo largo del río Nyellosire. Un mar de fuego donde ni siquiera las nubes se posan, decidiendo dar un rodeo hasta la Provincia de Edon, la tierra de los monzones.
Harad-Runya
Situada en el apéndice de la provincia que da al mar, Harad-Runya, es la ciudad de los hombres sureños más grande de las apostadas junto al río, y la más rica, gracias a un puerto que además de alimentar a su gente es su principal ruta de comercio. Y es por ello que la arquitectura basada en la construcción de casas de tostadas fachadas varía en la capital, donde las casas se revisten con el blanco del mármol y la cal, más allá de las grandes murallas que las rodean y de las construcciones extramuros más humildes. Creciente lujo que se extiende y alcanza su cumbre en la zona alta de la ciudad, donde los grandes señores tienen sus fincas y palacetes, y los templos y bibliotecas tienen su lugar. Un lugar en las más altas extensiones de la ciudad y con vistas al puerto, el cual se abre sobre la bahía con forma de media luna frente al extenso mar, amenazándolo con su hilera de torretas de tostada piedra.
Una joya entre granos de arena, un fuerte entre planicies y ondulaciones de un caluroso y arenoso mar, en donde el olor de la especias se confunde con la sal del mar y sus aspectos más viles se cubren bajo las apariencias de un bello velo.
