La Guerra de los Clanes

Historias, leyendas y batallas en las tierras olvidadas de Arda.

Edicion 3

Árador, Tierras de la Aurora

Finalizada · 19-03-2006

Historia Por Vida. Realengo De Farothdin. Nameless

2006:08:02:17:52:28

Nameless

Su frente transpiraba mientras sus labios se movían emitiendo leves sonidos. Eran gritos,súplicas, la locura parecía haberse apoderado de él pues empezaba a delirar mientras la sangre abrumaba a los videntes que se reunían alrededor del elfo noldor esperando recuperar la mente de aquél miembro del clan.

Las casas de curación de la Orden del Lirio estaban ocultas en el Palacio del Hielo, residencia de la Reina y sus allegados. Allí el poder de la Maia emanaba su máxima expresión mientras los videntes aprendían y curaban a los capitanes aliados a la Orden

En la mente de Nameless, así llamado el elfo, una bruma empañaba su vista mientras un canto se escuchaba, no podía entender lo que decía sólo podía decir que su voz era dulce y lo llamaba

Lentamente comenzó a caminar, desconfiando de aquella voz

Poco a poco la niebla comenzó a ceder para mostrarle el camino. Un lago estaba a pocos metros de él y una niña tocaba en la orilla una lira cantando....

\"....Dulces eran los sueños de aquél inmortal

aquél que hoy es atormentado por su antiguo actuar

Llora, llora amigo de la perdición

Aún las historias mencionan tu nombre olvidado

Dulces eran los terrores de aquél inmortal,

Nameless tuviste mucho que soportar

Llora, llora esta noche compañero de la soledad

Aún en mis cuentos se recuerda tu nombre olvidado

Dulces fueron y dulces serían esta noche

sí Mandos te llama a su casa

y comienzas a cantar...\"

El elfo comenzó a caminar lejos, sin dirección alguna. La voz angelical de la niña mientras avanzaba la canción se había vuelto una terrible voz que parecía invocar una maldición mientras su dulce mirada celeste se había convertido en una mirada que ya había conocido antes.

Cuando aquella voz se dejó de escuchar pudo respirar aliviado, a pesar que aquella melodía seguía sonando en su cabeza casi quemándole los oídos

Una voz comenzó a reír atrás suyo y el elfo se volteó a ver quién se reía. Apenas lo hizo la misma risa se escuchó detrás de sí, Nameless se dio vuelta y sucedió lo mismo otra vez hasta que la muchacha que reía tapó los ojos del elfo noldor

-Ya es hora de que despiertes- le susurró al oído antes de que él le quitara las manos de sus ojos.

-¿Quién eres?- preguntó intentando verla

Apenas Nameless pudo abrir los ojos una luz le cegó por instantes la vista y ,luego, pudo escuchar con claridad la voz de una elfa secando su frente

-Ya es hora de que despiertes, ya es...-cantaba la dama mientras el hombre descansaba en silencio-...ya es hora de que despiertes,- gritó ella ensimismada-...el dolor la llamaba en secreto mientras Mandos se llevaba aquella alma....

El elfo detuvo la mano de la elfa asustándola de tal manera que todo lo que llevaba en la mano cayó quedando atenta mientras su mano era sostenida por la del noldor

-¿Quién sois vos?

-Soy una ayudante de los sanadores

-¿Os agradeceria, dulce hija de Eru, que me dijerais donde me hallo?

-Me esta lastimando, señor

El elfo soltó la mano de la elfa y preguntó lo mismo

-Esta en las salas de curación, señor...¿Dónde más podría estar alguien con sus heridas?-preguntó la elfa examinando su mano

-Habeis pues de responderme a otra pregunta de vital importancia .¿Dónde está la Reina Izilsurias?

-Eso no importa ahora, cuando se recupere podrá verla...ahora si me disculpa sería bueno que los videntes supieran de su nuevo estado- dijo la elfa tomando los elementos que se le habían caído

-Una pregunta mas entonces. ¿Sabeis que ha sido de mi prisionero, el comandante Aikanaro?

-Se encuentra en las mazmorras de la fortaleza del Hielo Eterno, por lo demás estaís despierto, señor...Eso es más de lo que se esperaba aún después de la gran intervención que tuvo.

Nameless la miró sin entender todavía

-Mejor no intente entender, tan sólo descanse...

-Aún así bella dama, decidme pues si sabeis

La elfa sonrió y salió de la habitación lentamente asegurándose de cerrar la puerta al salir

El elfo noldor respiró profundo y cerró los ojos

Su cuerpo se estaba regenerando después de aquella sangrienta batalla y comenzó a creer que no estaría poco tiempo en aquél lugar. Cerró los ojos e intento dormir aún así su mente volo junto a su reina en pensamiento pues para él, ella era lo único que quedaba de su pasado como elfo no como maldito entre los malditos.

Así fue que se sumió en un sueño profundo pues su cuerpo se estaba regenerando gracias a la intervención de los videntes mas le quedaban muchos días en aquella habitación ,muchos que pasaría dormido

Perdido estaba aquél elfo en su mente,

enamorado de la voz de la niña

de sus ojos celestes, del fuego que le incendiaba

de su voz angelical, de su maldición en la noche que pronunciaba

Perdido quedó aquél elfo en su mente,

cuando descubrió a su Reina engarzada en dulces ojos celestes

cuando besó la risa que detrás de él sonreía

Cantaba otra vez la niña mirando al capitán de la Orden del Lirio sentada en el puente que había sobre el lago. Le sonreía en cada verso como sí no supiera que con cada palabra que decía se volvía una mujer mucho más terrible de lo que se pudiera imaginar

-¿Quién sois? ¿Sois acaso un bello espejismo o quizas soís un maia enviado por Mandos para conducirme a mi descanso?-le preguntó el elfo interrumpiendo su canto

La niña calló, no esperaba que le preguntara algo

-Podría preguntarle lo mismo- dijo una voz detrás de la niña- Lothloriel, ve a tu casa...no deberías ir cantando cuando esta tan cerca la noche

La niña miró a la mujer con cierto reproche pero tras hacer una reverencia a la dama se retiró

-Usted debe ser parte del nuevo grupo, aunque no vino con el resto...

-¿Disculpad?

-La niña que escuchó tocar suele atraer a los hombres que están necesitados de reposo y de ayuda.

-En mi mas fue el efecto contrario debo añadir, más creería ahuyentar sería la palabra más apropiada.

-Sólo a Ud. ha ahuyentado según sé...pero esa niña se ha vuelto muy caprichosa últimamente...no sabría que decirle...aunque creo que lo mejor es que me acompañe, la noche es demasiado peligrosa en el bosque

Tras decir esto la mujer se dio vuelta y avanzó internándose en una neblina. Nameless la siguió y al entrar en la neblina no vio nada hasta llegar al otro lado.Al hacerlo se internó en la bodega de un barco, subiendo notó que ese barco le era conocido y cuando llegó a la popa pudo verse a sí mismo peleando junto con sus compatriotas.

En aquél momento su otro yo se dio vuelta y lo miró, fue el único que se dio cuenta de su presencia. Y por aquello el soldado con el cuál estaba luchando le clavó su espada en el hombro.

Nameless abrió los ojos cerca suyo estaba sentado un hombre con los ojos cerrados pero fijos en su hombro

El dolor se incrementaba volviéndose mucho más agudo y penetrante como si aquél hombre comenzara a internarse en su propia mente manejándola a antojo

Aquél hombre era un vidente, era uno de los más antiguos de la Orden y más poderosos gracias al deseo inconsciente de la misma Reina.

El vidente abrió sus ojos y relajó sus facciones, sus ojos eran de un tenue celeste y su rostro se volvió mucho más joven tras abrir sus ojos.Tal vez, rondará por los cincuenta años mas no se podría decir sí era un elfo o un humano, demasiado había estado borrando aquellas marcas

-¿Cómo ha dormido, señor?

-Mi descanso ha sido muy reparador.

-¿Recuerda lo que soñó?

-¿Lo que soñe?. ¿Porqué le interesa?

El hombre sonrió y ella respondió

-Porqué es mi trabajo.

Mientras tanto en las oscuras y lúgubres mazmorras de la Fortaleza de Hielo el cápitan Aikanaro era sometido a las torturas mas atroces y denigrantes que cualquier hijo de Eru jamas hubiera osado imaginar y mucho menos realizar. Los gritos interminables del cápitan Aikanaro desgarraban las almas de aquellos que vivian atrapados en los muros de la fortaleza, durante décadas acompañarían a sus más temidas pesadillas. El desprecio por cualquier tipo de vida de la reina Izulsuras se hacía patente durante las torturas.

Kelusse

Este personaje recupera un 35% de vida.