La Guerra de los Clanes

Historias, leyendas y batallas en las tierras olvidadas de Arda.

Edicion 3

Árador, Tierras de la Aurora

Finalizada · 19-03-2006

Historia Por Vida. Liantari Dimbar. Ohtaránë

2007:02:02:19:45:27

Ohtaránë

Recostado sobre una lúgubre cama, recubierto hasta la saciedad por los vendajes que pretendían atar en mí la vida por algo más de tiempo. Entre la consciencia y la inconsciencia navegaba dando tumbo, en la balsa de los sueños, los recuerdos de días de antaño me dieron al final caza. Recuerdos de una vida pasada, pero latente en mí, sellada en mi piel como una gran marca a fuego.

Fui criado por orcos, los mismos que mataron a mis padres. No fue precisamente por clemencia. Creo que al jefe orco se le metió en la cabeza yo podría serle útil. Si fue así, debió salir con todo el resto cuando se la abrí de un tajo. Para seguir vivo entre esas bestias tuve que usar todo mi ingenio desde niño. Pero no por ello me libre de los brutales castigos. Encerrado en una celda en una de estas innumerables ocasiones, puede escuchar, mientras curaban las heridas palpitantes y abiertas sobre mi cuerpo, un canto (si es que así puede llamarse al pronunciado lamento de un mísero orco) procedente de la celda contigua que dudo algún día olvidar.

Tú Le odias,

yo Le sirvo,

a pesar de que Es

mi peor Enemigo.

Más que nadie en el mundo

Su maldad he sufrido.

Con Su ira y Su odio

Él me ha retorcido.

Soy Su obra corrupta,

y mi padre, y mi hijo,

generaciones enteras

que sirven a Sus designios,

tropas, enjambres, hordas

de los Hijos del Maldito.

Todo oscuro.

Torbellino de luz negra

arrastrando mi alma

al furor de la tormenta.

Rojo y negro,

fuego y guerra,

sangre y muerte

en las tinieblas

que cubren con su mortaja

la resquebrajada tierra

y con ella mi alma.

Nací para ello,

(¡No quiero!)

para ello Le sirvo.

(¡No lo he elegido!)

Soy brutal, repugnante,

(¡Me odio!)

un cobarde asesino.

(¡Le odio!)

Nací en las entrañas

(Le sirvo)

del más negro abismo.

(¿Por qué yo?)

No ha esperanza,

(En ningún sitio)

no hay más destino

(¡No es justo!)

que envidia y venganza.

(Te odio. Maldito.)

¡MALDITO!

Pues ves mi alegría,

cruel, retorcida.

Es una mentira,

me mantiene con vida.

No ves mi dolor,

mi miedo, mi envidia,

no ves las razones

de mi negra malicia,

no ves que mi alma

se retuerce, agoniza,

sin que sepa el por qué.

Ves el daño que causo.

No ves el dolor que sufro.

¡Estás sordo, estás ciego!

Es normal, no te culpo.

Pero guardo un rencor

desgarrado y profundo

al verte feliz

en tu idílico mundo.

Pues el mío es horror,

mi mundo es oscuro.

Me niegan la luz.

Me llaman inmundo.

Me niegan lo digno.

Me arrojan lo impuro.

Me arrojan maldad

y hambriento, la engullo,

pues llena el vacío

por unos segundos.

Después busco más.

Tú Le odias,

yo Le sirvo,

a pesar de que Es

mi peor Enemigo.

Con Su ira y Su odio

ÉL me ha retorcido.

Soy Su obra corrupta,

y mi padre, y mi hijo,

generaciones enteras

que sirven a Sus designios.

Tropas, enjambres, hordas

de los Hijos del Maldito.

Kelusse

Este personaje recupera un 40% de vida.