Orodril
I
No me muevo en sueños,
bailo con vos en ellos.
No rompo con mi respiración el silencio,
suspiro por lograr acariciarte en mis sueños.
No me agito,
es que por vos vibro.
Y es que cuando el sueño llega
se que, sea como sea,
de alguna manera
de mi te encuentras cerca.
II
De humor de borrego,
voz de gallo
y risa de cuervo;
fuera o no hecho para quererte,
te quiero.
III
Desde mi pecho
crecen con empeño
crecen con furor
las semillas del amor.
Perforan y oprimen el corazón
las raíces que se nutren
del tiempo entre los dos,
retorcidazas sin tu luz
claman tu regreso como si de un nuevo Sol.
Del pecho brotan mil flores
, recuerdos de nuestro amor,
cada uno clama un instante
de felicidad entre tu y yo.
Cada pétalo, hoja y rama
Se agitan con tu voz,
Ansiando que ambos cuerpos
latan como un único corazón.
De mi mano con la tuya,
brotan a cada caricia
el fruto de nuestra pasión.
IV
Cabellos dorados,
mirada cobriza,
fuente emergente
de sin igual simpatía.
Tez dulce y clara
recubren belleza y armonía.
Eras tan solo una amiga.
Cientos de juegos
envueltos en sonrisas,
mar de vivencias
que ensanchaban mi alegría,
rompiendo el silencio
en el clamor de una risa.
Eras tan solo una amiga.
Mañanas y tardes,
noches y días,
no existe el momento
que no quisiera verte en el día.
Peluche de dos años
de estrelladas vigilias.
Eras tan solo una amiga.
Y de repente, lo eres todo,
todo para mi,
mi principio y mi fin.
V
El mundo es frío sin tu calor
y en la noche solitaria
las capas de mi cama jamás como tu me abrazan,
ni del mismo tacto son entre mis brazos.
Ni son cálidas, ni suaves,
ni tu fragancia desprenden,
ni respirar que contemplar me divierte.
Nada,
y eso es lo que quizás más me haga consciente
de que a mi lado no estas pues la distancia te retiene
y eso es lo que quizás más me haga consciente
de que a pesar de la distancia parar no puedo de quererte.
Pues si para esta noche
un deseo cumplir se me permitiera
pediría poder pasar cada hora suya a tu vera.
Y entrelazados piel con piel
, envuelto en tu fragancia y bañado por tu melena,
ver de nuevo el sol brotar desde la tierra.
VI
Da igual que no confíes,
yo lo haré por los dos.
Da igual que no creas,
yo lo haré por los dos.
Si el mundo temblara,
si se hundiera,
toma mi mano, abrázame,
y hasta clavarme las uñas agárrame.
Pues aunque fuerte eres,
si algo te hiciera caer,
siempre, sin duda, a tu lado estaré.
Pues si lo primero
creyeras una crítica,
nada de eso,
solo aclarar quiero,
que aunque dudas tengas,
no importa, lo se, lo entiendo,
y da igual, porque yo no las tengo.
Te quiero,
y por eso a tu lado
estar quiero.
Habrá alegrías, tristezas,
eso es la vida,
y quiero compartirla.
El futuro ciertamente
me dará la razón o me hará callar,
pero prefiero que haga algo,
algo más, al menos, que simplemente pasar.
Pues necesito seguir,
ver el final
, sea cual sea,
pues se que no me arrepentiré jamás.
Con tus dudas,
con tu amor,
tu y yo, nada más.
VII
Expresar no puedo lo que siento,
no tengo palabras,
blanco, nada,
solo comprendo el concepto,
que tu abarcas todos mis pensamientos.
Como llegaste a ellos no lo comprendo,
pero ganas no tengo de echarte de ellos,
porque lo que siento me es bueno,
pues no solo vivo, sino flotando, me siento.
Totalmente de ti dependiente,
totalmente de razonamientos carente,
creo que lo que estoy es loco de quererte.
VIII
Hablaré de amor,
hablaré con palabras
que susurradas lleguen al alma,
hablaré con los labios
morse de besos cortos y prolongados,
hablaré con las manos
dibujando tu cuerpo palmo a palmo.
Hablaré a la vista y al tacto
Al oído y al olfato.
Hablaré,
y “te quiero” siempre diré
de mil maneras,
en mil lenguas,
y por cada centímetro de piel,
haciendo que cada uno de sus poros
suspiren por ti a la vez.
Hablare,
y “te quiero” diré
desde el alba al anochecer.
Hablaré,
hasta que ya no sea necesario,
hablaré.
Hablaré,
hasta la afonía y el cansancio,
hablaré.
Hablaré,
aunque por cada beso
al menos en sonido callaré.
IX
Llega la noche,
las luces de la ciudad
Se apagan ya.
los ojos en vela
se niegan a cerrar.
Un manto de estrellas
se extiende en la oscuridad.
Diamantes de luz,
soles de dorado color,
tu cuerpo dibujan en el negror.
Hoy de nuevo,
solo a oscuras me encuentro.
Pero mientras que haya estrellas
mientras que pueda verte en ellas,
hoy de nuevo,
podré reconciliar el sueño.
X
Ayer soñé,
era un día sin nubes,
sobre el cielo azul brillaba el sol.
Campanas doradas sonaban al son,
estallidos metálicos
como latidos de un corazón.
Las puertas se abren,
sobre el templo de paredes blancas,
la luz brillante se derrama.
Llegas tu, otra vez juntos los dos,
no oigo palabras, no hay oración,
el silencio invade, creando un mundo aparte, tu y yo.
Despierto del sueño,
de las paredes de mi habitación,
no caen pétalos, no cae arroz.
Solo un recuerdo,
un “si quiero”,
late aún en mi corazón.
XI
El agua baña mi piel
me sostiene, me mece,
sus olas me trasportan
según el viento viene.
Todo es azul,
el sol me saluda cada mañana,
otro día que no diviso el limite de las aguas.
El viento acaricia mi cuerpo,
lo acomoda con nubes,
y con tormentas lo esculpe.
Por la noche las estrellas me visitan,
bajo su manto descanso,
noto que en su presencia me siento a salvo.
Otro día comienza
nada importa, tarde o temprano llegare a tierra;
besaré su suelo, me quedare en ella, pues tu eres ella.
Mi país, mi mundo, mi firme tierra,
nación de escueta extensión,
donde la felicidad aguarda tras sus fronteras.
