La Guerra de los Clanes

Historias, leyendas y batallas en las tierras olvidadas de Arda.

Edicion 3

Árador, Tierras de la Aurora

Finalizada · 19-03-2006

Historia Por Vida - Liantari - Taursereg

2007:04:03:23:04:22

Taursereg

Esplendía su rostro; por los hombros

Rubias quedejas le colgaban; era

Una caricia su sonrisa: era

Ciego de nacimiento: parecía

Que veía: tras los párpados callados

Como un lago tranquilo, el alma exenta

Del horror que en el mundo ven los ojos,

Sus apacibles aguas deslizaba:

Tras los párpados blancos se veían

Aves de plata, estrellas voladoras,

En unas grutas pálidas los besos

Risueños disputándose la entrada,

Y en el dorso de cisnes navegando

Del ciego fiel los pensamientos puros

Como una rama en flor, al sosegado

Río silvestre que hacia el mar camina,

Una afable mujer se asomó al ciego:

Tmbló, encendiose, se cubrió de rosas,

Y las pálidas manos del amante

Besó cien veces, y llenó con ellas:

En la misma guirnalda entrelazados

Pasan los dos la generosa vida:

Tan grandes son las flores que a su sombra

Suelen dormir la prolongada siesta.

Cual quien enfrena a un potro que husmeando

Campo y batalla, en el portal sujeto

Mira, como quien muerde, al amo duro

Así, rebelde a veces, tras sus ojos

El pobre ciego el alma sujetaba.

-Oh, si vieras! -los necios le decían

Que no han visto en sus almas- oh si vieras

Cuando sobre los trigos requemados,

Su ejército de rayos el Sol lanza,

Cómo chispean, cómo relucen, cómo,

Asta al aire, el hinchado campamento

Los cascos mueve y el plumón lustrosos!

Si vieras cómo el mar, roto y negruzco

Vuelca al infeliz, y encumbra al fuerte;

Si vieses, infeliz, cómo la Tierra

Cuando la Luna llena la ilumina,

Desposada parece que en los aires

Buscando va, con planta perezosa,

La casa florecida de su amado!

-Ha de ser, ha de ser como quien toca

La cabeza de un niño!

-Calla, ciego.

Es como asir en una flor la vida.

De súbito vió el ciego.-Esta que esplende,

Dijéronle, es la Luna. Mira, mira

Qué mar de luz! Abismos, ruinas, cuevas,

Todo por ella casto y blando luce

Como de noche el pecho de las tórtolas!

-¿Nada más?-dijo el ciego, y retornando

A su amada celosa los ya abiertos

Ojos, besóle la temblante mano

Humildemente, y díjole:-No es nueva,

Para el que sabe amar, la luz de luna.

Uzbad Kibil

Este personaje recupera un 10% de vida

*Penalizaciones aplicadas