| Bueno, en vista de lo sucedido en el último turno me gustaría hacer una apreciación (un par de ellas). Quiero dejar constancia de que en este caso hablo únicamente en mi nombre, Radagast_III, y no en nombre de todo mi clan.
Bien, allá va. Sobre las normas convenidas, y aquí recordadas, he de decir que, aunque efectivamente aparecen en las normas, sufren de un cierto grado de desconocimiento, con lo cual quizá sería oportuno posponer su aplicación al siguiente turno, dando este como margen de error dadas las circunstancias.
En caso de que no se me haga caso, sabré entenderlo.
Ahora bien, acerca del tema de las historias, creo que se está llevando de una forma un tanto extraña.
Por un lado, se está exigiendo a todos los clanes que dejen bien claro los daños reclamados en las historias (cosa que veo completamente lógica), e incluso se ha establecido un criterio más o menos estandarizado de cómo podrían contabilizarse tales daños.
Hasta aquí todo bien. Sin embargo, parece que el criterio no se aplica en doble sentido. Me explico: si un clan pide daños y no los refleja lo suficiente, no se le conceden. En cambio, si dicho clan refleja los daños en su historia pero no los pide, la situación no se invierte: es decir, que tampoco hay daños.
Este hecho entra un tanto en contradicción con la historia, y con la propia dinámica del juego, teóricamente centrada en la redacción de historias, con lo cual se me ocurre que quizás no sea un sistema apropiado. Al fin y al cabo, algunos personajes con grandes daños en la historia parecen salir totalmente indemnes en poco tiempo, lo cual no tiene mucho sentido.
Mi pretensión en estos momentos es la de hacer una propuesta (como es lógico): en vez de ser los propios clanes los que soliciten los daños, sería oportuno que fueran los propios valar los que evaluasen tales daños, en función únicamente de la historia. Esto es interesante porque evita la contradicción antes mencionada, y además le añade un cierto factor de riesgo al tema de los daños: si en la historia se exageran demasiado podrían causarse daños excesivos, y demasiada prudencia podría provocar un nivel excesivamente bajo de los mismos.
Esto le añadiría, además, un cierto toque de realismo, ya que al fin y al cabo es difícil que un personaje pueda saber exactamente los daños que sufrirá si decide llevar a cabo un acto heroico. A lo sumo, podría decidir arriesgarse más o menos en su maniobra, pero nunca sabría con exactitud los daños que sufrirá en el proceso.
Espero que mi propuesta se considere y se valore, pues liquidaría cierto grado de trámites burocráticos, y de paso, le añadiría un punto en incertidumbre y otro en realismo al juego, que le hace falta.
Cordialmente,
Radagast_III |