Historia pública
Historia pública en desarrollo #149
Descripción
Un nuevo mal crece. Un Balrog ha vuelto a Mordor e intenta conquistar la TM atrayendo el mal hacia él. Sauron antes de desaparecer, dejó cuatro anillos dispersos por la TM. La única forma de derrotar al balrog es reunirlos y usar su poder. Estos cuatro compañeros lo intentarán.
Ambientación
Cuarta edad. Por toda la Tierra Media
Personajes
IDRIL (elfa), BELEGOST (hombre), BERETHOR (hombre) y HADHOD (enano)
Era un dia cualquiera, con rey elessar reinando minas tirith. Derrepente, mucha gente aparecio por los campos de Pelenor, escoltados por los 20000 soldados que vigilaban mordor.
-Un balrog-grita el capitan de ese ejercito.-a ocupado Mordor y esta reuniendo un ejercito. Emos perdido 10.000 soldados, combatiendo contra el ejercito que a reunido. Son 150000 orcos,5000 wargos con orcos,5 dragones de las montañas azules, 20000 uruks. Pedimos audiencia para ver al rey elessar.
En ese momento las puertas que estaban siendo construidas por el enano Hadhod y la elfa Idril. Salio con su escolta capitaneada por Berethor y Belegost.
-Cuentame todo lo que a pasado-dijo aragorn con su hijo Estel en sus hombros.
Habian sido las fuerzas de los hombres que vigilaban Mordor reducidas a la mitad.
-El balrog no combatio, pero podria haber reducido nuestras fuerzas a 0 en unos instantes.
-
¿Como ha pasado esto?- ¿Que es este nuevo mal?- Dijo Aragorn los hombres, encargando a uno de los sirvientes, conducir al joven Eldarion a la ciudadela.
-Seguidnos, hablaremos de esto en la ciudadela. Dad abrigo y reparo a el resto de los demás- dijo a sus demás sirvientes y oficiales que estaban a su alrededor.
Subieron rápidamente, a lomo de caballo, el camino que llevaa a la ciudadela. Y alli, ante el trono del Rey, dijeron muchas cosas sobre el nuevo mal que se había apoderado del País sin nombre.
- Nos pareció un nuevo mal, algo que nosotros nunca habíamos visto. A los orcos ya los conocemos, tambien a los Wargos y al otro tanto de esa ralea inmunda, aliados en la antigüedad de Sauron, y el que sucedía, a aquél Poder. Pero a ese, lo identificamos por las historias, era una gran sombra cubierta en llamas, que se movía imperioso entre el ejercito. Con su solo verle, los hombres perdían coraje!, huiamos en desbandada, el primer choque fue terrible, y perdíamos terreno, pronto, otros horrores salieron a la vista de todos y nos hicieron trepidar, ¡eran Dragones mi señor!, Dragones, bestias horribles y aladas,no resistimos ahi, y perdimos a diez mil en la retirada y el combate. Ha acantonado a más de esos sureños, haradrim y algunos de los nuestros han visto llegar desde Núrnen, ejercitos de hombres, y otras criaturas habían sido vistas.- la cara del soldado parecia marcada por un miedo que abarcaba todo su corazón- No resistimos mucho mi señor, debemos hacer algo!, o caeremos.-
Aragorn, escuchaba consternado todo lo que el hombre decía, pero había sido bien instruido en Rivendel y más aún por la sabiduría del reino. El árbol florecía, y no marchitaría.
El resto del ejercito, estaba siendo atendido por los ciudadanos, y los curanderos estaban atareados. Ghilrael dirigía y el mayoral no daba cuartel mandando a niños y a las mujeres disponibles para dar enseres a los heridos, que eran legión.
Muy pronto, notaron, que el mla se había replegado a los muros de Mordor. Las contrucciones pronto emergerían. Cirith ungol sería reedificada, y minas morgul ambien, por que la oscuridad del antiguo señor oscuro seguía latente, y el daño ahí causado no fué fácil de limpiar.
No tardaron en llegar alarmas y montones de carromatos provenientes de Ithilien, y el mismo príncipe Faramir con la Dama Eowyn y todas sus gentes abandonando las tierras con todas sus gentes. solo Henneth-Annûn seguía sin responder, pues había seguido la tradición de seguir manteniendo en secreto el lugar.
También el principado de Legolas y todos lo Elfos del bosque verde viajaron a Minas Anor, por que presentían la llegada de un nuevo mal. Ahí estubo nuevamente reunido un pequeño núcleo de viejos amigos.
Todo Gondor temía nuevamente la sombra que se avecinaba, y corrían rumores de que el mismo Sauron había vuelto. Algunos preguntaban si Mithrandir vendría...
De todas partes del Reino Reunido llegaban Heraldos para ponerse al tanto. Pero miles más habían partido en primera instancia para advertir a las tierras del Rey y tambien a donde su influencia llegara.
Desde Arnor llegaban noticias y el Rey Eomer de forma rápida cabalgo sin demora con 2000 de sus rohirrim de ellite. Y hubo concilio. Allí estaban Legolas de los bosques de Ithilien con una elfa subalterna a él, encargada de la reforestación de la Ciudad, llamada Idril, compañera del Enano
Hadhod, hábil herrero de Erebor y embajador del mísmo, de los quienes seguían en los trabajos para la puerta, la que al fín llegaba a su larga culminación. Estaban también los Capitanes del Rey Elessar, Berethor y Belegost. Al lado del Rey estaba la dama Arwen. Y el Rey Eomer, Helfhelm su mariscal. Habían otros dos invitados, eran dos hombres de avanzada edad
, quienes llevaben en la ciudad unos días y solo tnían tratos con el Rey y la Dama. Sus nombres eran Pallando y Alatar. eran sus mantos Azules, se veían muy viejos. Venían del este. Ambos señian sendas espadas al cinto, muy hermosas erasn las vainas, y muchas cosas podrían haber dicho estas si cantaran todo lo que habían pasado bajo las trampas de Sauron.
- Mi opinion es que enviemos fuerzas a minas ithil, ya que sera el primer lugar que intenten conquistar-dijo eomer al empezar el concilio-como me an informado, hay un balroj, tres dragones de las montañas azules... espero vuestra opinion.
-Vuena idea Eömer-dijo aragon- pero si los orcos fuesen listos intentarian recostruir cirith gorgoroth, yo propongo que enviemos 50000 arqueros para distraerlos, mientras reforzamos con unas murallas las montañas que rodean mordor y buscamos la forma de derotarlos. En la mision de buscar la forma de derrotarlo pondre a mis mejores hombres: Belegost y berethor.
-Yo mandare a Idril.-dijo legolas
-y yo a Hadhod.
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