Historia pública

Historia pública en desarrollo #111

En desarrollo 16 fragmentos Página 1 de 3

Descripción

Nueva guerra contra el enemigo oscuro

Ambientación

Ered Luin, trescientos años después de la caída de Sauron.

Personajes

Las hermanas valier menores Cirnellë y Cindellë. La elfo silmalia Aranel y su hermano Ridan.

Fragmento 1 por menerwen_vala

Cuando los Valar bajaron a Eä comenzaron a darle forma. Dos de ellos, Manwë y Varda quisieron crear seres iguales a ellos, asi que pidieron permiso a Eru de crearlos, él viendo que podrían necesitar ayuda accedió a sus peticiones.

Manwë y Varda trabajaron sin descanso y en secreto, puesto que no querían que nadie más supiera lo que estaban haciendo, querían presentar sus obra ya concluida. Mucho tiempo tardaron en sus labor, los demás valar se preguntaban ¿qué estan haciendo?, pero nadie les podía contestar.

De esa manera nació Cirnellë, de los poderes de los mas grandes señores valar, y fue llamada valier menor, no porque fuese menor en poder, sino porque era más joven que los demás.

Cirnellë fue presentada ante los valar en una gran fiesta. La nueva valier era tan hermosa como las mismas estrellas, tan firme como los cimientos de la tierra, tenía el valor de sus semejantes, era tan delicada como una flor,pero su sabiduría apenas comenzaba a florecer.

Manwë y Varda estaban muy satisfechos con sus trabajo, pero única era Cirnellë y en ocaciones se le notaba algo triste, por lo que sus padres emprendieron un nuevo trabajo, surgió Cindellë, y su hermana fue la encargada de mostrarle todo sobre Arda.

Tiempo después ocurrió la batalla de Utumno contra Melkor. Cirnellë grande en sabiduría de las artes arcanas fue a la batalla, Cindellë deseo ir también, pero su hermana no la dejó partir con ellos.

En Utumno Cirnellë (que iba incubierta) luchó contra Melkor, la contienda fue dura y larga, pero con la intromisión de los orcos a favor de sus señor, la valier fue herida de muerte siendo atravesasa por la espalda con varias flechas orcas. Entonces llamó a Oromë:

-Oromë, acercate por favor. Quiero que le entregues esto a mi hermana.- y le entregó a Oromë su espada Cirindë y el collar Celebril.-Dile que no llore por mi ausencia, le aseguro que regresaré.

-Mi señora...-dijo Oromë, pero no hubo tiempo de decir más, la valier murió, sinembargo no existió cuerpo, porque este se desvaneció.

Los señores valar regresaron triunfantes a Arda, entonces Oromë cumplió la última voluntad de Cirnellë, así que dio a Cindellë la espada y el collar.

Cirnellë llegó a las estancias de Mandos, donde su espíritu descansó por largo tiempo hasta la llegada de los Silmarils.

[Editado por menerwen_vala el 25-06-2006 04:43]

Fragmento 2 por menerwen_vala

Lo que se nos ha dicho acerca de los silmarils es que son tres, pero sinembargo Fëanor creó otro en secreto. El creia que nadie sabia de la existencia del cuarto, pero desde las estancias de Mandos le observaba Cirnellë, quien pidió permiso a Namo para regresar.

La valier regresó como una princesa noldor, su nombre, bueno, la verdad no lo recuerdo.

La noldor dijo a Fëanor que ella podía rescatar su honor a cambio del cuarto. Fëanor se rehusó, pero al final ella le reveló ser una valier que sólo conocian los demás valar.

Cirnellë arrebató el silmaril del pecho de Fëanor. Ella se fue diciendo que cumpliría su palabra, mientras él no dejaba de maldecirla.

Fragmento 3 por menerwen_vala

La princesa norldor murió poco después inexplicablemente.

Cindellë esperaba el retorno de su hermana, pero sabía que todavía no era hora. Ella quería asegurar la llegada de Cirnellë, así que una noche visitó a una joven noldor, y le dijo-Aranwen, soy la valier menor Cindellë, y en tu casa regresará mi hermana mayor porque así lo he decidido. Ven conmigo para que te enseñe las artes arcanas, las cuales tienes que transmitir generación tras generación en tu casa, al igual que el collar Celebril y la espada Cirindë, que pertenecieron a mi hermana antes de morir.

[Editado por menerwen_vala el 29-06-2006 04:00]

Fragmento 4 por menerwen_vala

Aranwen aceptó por lo cual en su descendencia estaría el destino de la Cuarta Edad de la Tierra Media.

Generación tras generación, de mano en mano fueron pasando los objetos tan preciados por la valier menor Cindellë, hasta finales de la Tercera Edad.

En éste tiempo ocurrió una guerra entre los elfos del Bosque Negro y orcos.

Legiodith Valiant, descendiente de Aranwen se había desposado con un dunedain llamado Renvan Lumiel, quien partió a la batalla, dejando a su esposa con sus hijo Ridan y además ella estaba encinta.

Silmalia Aranel nació una noche después de que su padre partiera a la guerra.

Legiodith estaba muy ajetreada porque trabajaba en las casas de curación junto con su amigo Zai. Un día ambos salieron al bosque con la misión de traer plantas medicinales a las casas de curación, pero en el camino de regreso fueron emboscados por una pequeña compañía de orcos. Zai no era elfo guerrero al contrario de su amiga, entonces ella dijo - Zai llevate las plantas; cuida de Ridan y Silmalia, recuerda que en mi hijo reside la esperanza de este mundo. No te preocupes por mi, estaré bien, lo prometo- mientras decía esto empujó al elfo, ella desenvainó su espada.

Zai quizó ayudarla, pero en el instante en que cayó se golpeó la cabeza y quedó inconciente, los orcos pensaron que estaba muerto por lo cual no le prestaron atención. Cuando despertó vió a su alrededor las plantas deshechas; por más que buscó a Legiodith, no la encontró.

Fue así como Zai quedo a cargo de los descendientes de Aranwen. Pero Zai no conocía las artes arcanas, y menos las que venían directamente de los valar. ¿cómo haré para que Ridan las aprenda si yo no las conosco?, lo único que le puedo dar son a Celebril y Cirindë- se decía.

[Editado por menerwen_vala el 25-06-2006 04:48]

Fragmento 5 por menerwen_vala

En esos días hubo un ataque orco al poblado dondo vivían Ridan y su hermana. Los orcos lo destruían todo a su paso, muchos huían y pocos que quedaban a luchar. Ridan tomó en brazos a la pequeña Silmalia Aranel y corrió con ella hasta las casas de curación; buscó a Zai en vano. El joven elfo dejó a su hermana a una elfo y le dijó- disculpad señora, ¿dónde se encuentra Zai hijo deZoner?- a lo que ella contestó- Zai no se encuentra, pero puedes esperarlo, aquí estarán más seguros que allá afuera.-

-No tengo tiempo de esperarlo. Tome a esta niña y esta espada, cuando él llegue entregele a ambas y digale que Ridan hijo de Renvan confía a él a su única hermana y a uno de los legados de su familia, tal y como lo hicieron sus padres.- después de haber dicho esto entregó a la niña y a la espada a aquella elfo. Ridan se marchó, lo que fue de él durante mucho tiempo no se supo, pero no es el momento de contarlo, porque esta parte de la historia consciene a otro tiempo del relato.

[Editado por menerwen_vala el 29-06-2006 04:04]

Fragmento 6 por menerwen_vala

Cuando Zai retornó a las casas de curación la joven elfo le entregó a la paqueña Silmailia y a Cirindë.

Zai se sintió muy pertubado, porque Ridan era la esperanza de la Tierra Media, el descendiente de Aranwen.

Zai decidió marcharse del Bosque Negro junto con la bebé, y se dirigieron a un bosque virgen, donde vivieron pacíficamente durante muchos años.

Silmalia Aranel creció creyendo que Zai era su abuelo, padre de su madre.

Cuando Silmalia Aranel cumplió 100 años de edad se había convertido en una joven muy hermosa, \"una belleza sobre natural\" decía su abuelo.

[Editado por menerwen_vala el 19-08-2006 02:10]

Fragmento 7 por menerwen_vala

En ese entonces el senescal de Gondor era Denthor hijo de Ecthelion, quien gobernaba junto con su esposa la princesa Finduilas de Amroth.

Fue en ese tiempo cuando Zai y Silmalia fueron a vivir a Minas Tirith, porque el bosque donde habitaban se había vuelto inseguro, y Zai no quería poner en riesgo a Silmalia.

Silmalia poseía tal belleza que la princesa Finduilas la invitó a ser su dama de compañía.

Silmalia y Finduilas llegaron a ser grandes amigas; la elfo siempre tenía algo que enseñarle a la princesa, sobre todo del arte de curación elfico.

Tiempo después la hija de Renvan fue invitada a ser la nana del recien nacido Faramir, puesto que la princesa Finduilas murió al momento del alumbramiento y su último deseo fue que a su hijo lo criara la elfo de los bosques.

Pero Silmalia no crió a Faramir porque Denethor se lo impidió, él que se volvió lugubre desde la muerte de su esposa no quería saber nada de aquella que le traía tantos recuerdos de su amada; además se prohibió mencionar a Silmalia Aranel en Minas Tirith, aunque ella aun seguía viviendo en ese lugar en compañía de su abuelo.

Cada vez que pequeño Faramir intentaba hablar acerca de su madre el tema le era cambiado, nadie le daba información, ni los criados, ni su hermano, ni su propio padre.

Una noche Faramir salió de la ciudadela para pensar el por que no sabía nada de su madre, por qué no le querían decir nada, mientras pensaba en todo esto deibagaba por todo el lugar. Así fue como se encontró con Silmalia Aranel hija de Renvan, de quien obtuvo toda la información que todos le habían negado. De esa manera Faramir y Silmalia se hicieron amigos en la oscuridad de la noche.

-Lady, usted me ha dicho todo lo que necesitaba saber de mi madre, pero no sé cual es vuestro nombre, ni como sabe tanto de mi madre- dijo Faramir, quien contaba con solo 9 años de edad.

-Soy Silmalia Aranel hija de Renvan, y fui la dama de compañía de la princesa Finduilas de Amroth.

Es tiempo de que me retire, nadie debe enterarse que hemos hablado, porque de lo contrario seré expulsada de Minas Tirith por ordenes del Senescal- dijo Silmalia

-Deacuerdo Lady Silmalia Aranel. Por este gran favor que me haces ahora yo le juro que yo y toda mi descendencia le brindaremos nuestro apoyo cuando sea necesario- dijo Faramir

-Me alegro de escuchar eso, porque tal ves la necesite y más de lo que te imaginas-

Después de esa noche los dos se encontraron en otras ocaciones, pero siempre en el abrigo de la oscuridad de la noche.