Resulta que al parecer se han encontrado pruebas de la existencia de unas águilas de gran tamaño, tanto que podían llevarse a seres humanos, en Nueva Zelanda y que se extiguieron hace dos siglos a raíz de que los aborígenes acabaron con un ave de un gran tamaño también que constitutía su base alimenticia. Al parecer, ya existían leyendas sobre águilas gigantescas, y también en América del Sur, por lo que se cree que aquí también pudieron existir.
Esto fue comentado hace unas semanas en La rosa de los vientos, y vaya me sorprendió bastante, porque incluso uno de ellos aludió a Gwaihir.