No olvides que Tolkien nos dice que “<span style=”font-family: ‘Comic Sans MS’; font-size: small;”>Y Morgoth temía a Arien con un gran temor, y no se atrevía a acercársele, porque le faltaba poder, ya que mientras crecía en malicia y daba al mal que él mismo concebía forma de engaños y criaturas malignas, el poder pasaba a ellas, y se dispersaba, y él estaba cada vez más encadenado a la tierra, y ya no deseaba abandonar las fortalezas oscuras. Se escondía junto con los siervos, pues no soportaba el resplandor de los ojos de Arien; y sobre las tierras próximas a su morada había una mortaja de vapores y grandes nubes”.</span>
Es decir, Morgoth iba perdiendo potestad y ya no se atrevía con otra de las Maiar, no debe sorprendernos, pues, que quizás no fuese capaz de atravesar la Cintura de Melian. No olvidemos que los Balrogs tuvieron que salvarle de Ungoliant. Además, no quería, como vemos, salir de Angband. Imagino de todas formas que, aunque Morgoth mismo no intentase romper el hechizo de la esposa de Thingol en persona, algunas de las criaturas que le servían sin duda trataron de entrar en Doriath… sin conseguirlo.
En cuanto al temperamento de Melian, ya puedes imaginarte. Podía compararse, sin duda, con el de Galadriel o el de Haleth.