La Guerra de los Clanes

Historias, leyendas y batallas en las tierras olvidadas de Arda.

Edicion 4

Rómenor, la Tierra del Sol

Finalizada · 07-07-2007

Ficha de personaje

Althira

Jugador: Eldin_de_Lorien

Avatar de Althira
Personaje
Althira
Clan
Nensir Airatâri
Raza
Elfa Aldalânta (abarî)
Otros nombres
Thira, Althira Kotulesil <br> <br>
Ingreso en el Clan
28-07-2007
Armas y/o poderes
Una vara de avellano, en cuya punta está engastada una piedra de ópalo; y una pequeña hoz de plata.
Muy sensible a los sentimientos de aquellos que la rodean. Puede, ocasionalmente, acceder a la mente de los demás tras tomar ciertas hierbas. <br

Descripción del personaje

Su estatura es la normal para una elfa adulta. Tiene una larga melena, de un negro azabache, que por comodidad suele llevar siempre recogida en un sencillo moño a la altura de la nuca. Sus ojos, de un profundo verde azulado, destacan en un rostro de facciones armoniosas.

Viste con sencillas túnicas que sujeta a los hombros con dos fíbulas de plata (que imitan las flores del avellano) y ciñe con una cinta de cuero trenzado anudada (inicialmente) bajo el pecho que va cruzando alrededor del torso hasta las caderas, dónde la ata formando una especie de cinturón del que cuelga una pequeña hoz de plata y una bolsita. Además lleva un amplio velo con el que suele cubrirse la cabeza, y cuando no está cumpliendo esa función, lo enrolla entorno a su cuerpo. En la época invernal (y en los viajes) añade a su atuendo una gruesa capa de lana negra. Para sus ropajes utiliza siempre tonalidades apagadas, como el gris, el azul oscuro o el negro, algo que a su hermano Tathâral no termina de gustarle, pues considera que son colores muy fríos para una persona tan sensible como ella.

Es una sacerdotisa baradar que se afana por mantener vivos los antiguos ritos de los aldalantar, que giran entorno a la veneración de los Veinticinco Árboles Sagrados, frente a la nueva devoción surgida, tras la Gran Guerra, hacia Nensir, y que es promovida por los sacerdotes Khalnar. A pesar de que respeta los nuevos rituales creados por este nuevo dogma -pues asume que las cosas cambien-, Althira, no comparte esa adoración –casi fanática- hacia las cataratas y prefiere mantenerse fiel a las antiguas tradiciones aldalantar; sólo su hermano conoce la verdadera inclinación de la elfa, pues para el resto de la gente Althira se comporta como una perfecta assana que venera tanto los antiguos como los nuevos ritos.

Alegre y cercana, siempre tiene palabras amables para los demás y en el caso de que no las tuviera, prefiere callar antes que mentir. Evita a toda costa generar conflictos pues detesta la violencia con la que normalmente éstos se suelen solucionar. En resumen, el modo de ser de Althira se podría definir en tres palabras: serenidad, rectitud y resignación.

Onnar: El Avellano (lo extraordinario)

Historia del personaje

23 de Wegássê de 1368

Hoy es un día de alegría y felicidad para nuestra familia. Los dioses nos han bendecido con una niña, ¡Ay!, ante mis ojos se muestra tan pequeña y delicada como un nenúfar que necesita de las aguas tranquilas para poder mostrar su belleza al mundo. Y ¿qué es lo que te entregamos, mi pequeña flor? Una fuerte corriente que arrastra consigo todo aquello que se pone a su paso, pero descuida, Althira, pues nosotros, tu padre Tuinêral y tu hermano Tathâral, crearemos para ti un pequeño estanque donde ni la más torrencial de las lluvias pueda alterar la superficie de quietud, que tú, mi pequeña, necesitaras para crecer.

Cuanto se me altera el corazón al ver como sonríes instintivamente a tu hermano Tath, que no aparta ni un instante sus ojos de ti mientras juguetea con tus manitas. Creo que eres el mejor regalo que le hemos podido dar.

Tu padre me quita la pluma con la que escribo estas líneas, nos quiere tanto Althira, ya lo describirás, ahora se lleva a Tath para que ambas descansemos, ha sido larga la noche para las dos, ¿verdad? Duerme ahora pequeña, pues mañana un mundo te espera ahí fuera.

29 de Wegássêde 1368

Hoy Althira realizará los ritos de nacimiento. La pequeña se encuentra jugueteando con una pelota de trapo que su hermano le ha fabricado. Se la ve tan entretenida, ajena al mundo que le rodea, ajena a la importancia de este día…Hoy se revelará ante todos el onnar que la ha elegido.

(…)

La ceremonia ha sido muy emotiva, ver a Tuinêral sosteniendo entre sus brazos a la pequeña me ha impresionado como un ser tan fuerte puede mantener con tanta delicadeza a una pequeña criatura y sin quererlo me vino a la mete el recuerdo de los ritos de Tath, pero al contrario que él, la niña se ha puesto a llorar cuando el baradar Emardir le ungió en el hombro con la sabia de la hoja de sagrada, sin duda la pequeña es más delicada. Después, cuatro maestros, tomaron a la niña de los brazos de su padre y examinaron con detenimiento la marca que la hierba había dejado, y no tardaron mucho en ponerse de acuerdo en el símbolo que se dibujaba en ella y pronto os dijeron que el onnar de Althira se correspondía con el avellano, ¡el avellano!,¡ lo extraordinario!, que alegría hemos sentido todos al saber la noticia, auque especialmente su abuela paterna, una gran dama, con la que a partir de este día compartirá onnar.

[…]

Meinárê 1369

Tath, Althira y yo hemos ido a la Gran Arboleda, es la primera vez que la niña ha estado un día entero en el bosque. Aunque la mayor parte del paseo lo ha hecho o en brazos de Tath o en los míos, se la podía ver en su carilla un gran asombro por todo aquello que le rodeaba. A medio día nos paramos para almorzar y dejamos a Althira sobre la manta, la pequeña, ¡no se estuvo ni un momento quieta! Y en cuanto nos descuidábamos se alejaba una decena de pasos de nosotros en busca de alguna piedra, ramita u hoja. He tenido que ir a por ella más de una veintena de veces.

El disgusto del día ha sido cuando nos hemos ido y Althira no entendía el porque. Ella quería quedarse allí, en medio de la foresta, al final Tath ha conseguido calmarla regalándola una pequeña piedra de río de color blanco.

[…]

Kerniê 1371

Un gran susto nos hemos llevado hoy. Como es tradición, fuimos a la feria de las flores que este año se celebraba en la plaza central, en lugar de hacerse en la Calle de la Estrella como de costumbre. Tuinêral y Tath fueron a un puesto donde vendían almendrados, mientras Althira y yo nos quedamos viendo otro que vendía objetos decorativos. Al poco Tuin y Tath regresaron con cuatro bolsitas de almendrados, en aquel momento cuando Tuin fue a darle a Thira su bolsita fue cuando nos dimos cuenta de que la niña había desaparecido. Tuin dio la voz de alarma a su guardia personal, pues temía que algún nurulântar hubiera raptado a la niña para vengarse de él. Recorrimos a voz en grito la enorme plaza, deteniéndonos en todos y cada uno de los puestos que allí había, entonces cuando ya habíamos recorrido la plaza y sus aledaños y comenzaba a inundarnos una sensación de miedo e inquietud, un joven soldado nuru informó a Tuinêral de que la habían encontrado junto al gran roble de la avenida Letherlosse. Corrimos los tres hacia allí, y efectivamente, junto al árbol y vigilada por dos guardias estaba Althira.

[…]

Askarâ 1373

Hoy fuimos a la arboleda del sur en busca de vayas y raíces para poder elaborar los brebajes. La pequeña disfruta corriendo con los pies descalzos sobre las húmedas hojas, su risa resonaba en todos los árboles uniéndose con el canto de los pájaros y formando una extraña pero bella melodía.

Cuando la veo caminando junto a mi en estos parajes tengo claro que ella pertenece más que nadie a este mundo, al de los espíritus, por el modo en que recoge las hojas, las raíces o las vayas sé que ve mas allá y ante ella no se muestra una planta, un arbusto o un árbol, sino el espíritu de este. Es curioso el método que utiliza para la recolección, primero se sienta delante del arbusto, cierra los ojos y tiende su mano hasta agarrar aquello que quiere coger, se queda en esa posición varios minutos, murmurando algo que no entiendo, y después con un mucho cuidado lleva la otra mano y arranca sin dificultad la raíz, la hoja o la fruta que quiere.

Hoy le he preguntado el qué es lo que canta a las plantas y me ha respondido que no canta sino que les pregunta en su idioma si puede tomar lo que ella tiene en su mano, porque a las plantas les gusta que les pidan permiso.

Esta noche hablaré con Tuinêral sobre lo que Althira me ha dicho, estoy segura que tiene un Don y eso es algo que no hay que desperdiciar.

[…]

Tawarê 1374

Me siento sola durante gran parte del día... Tatharal esta iniciando un periodo muy importante de su vida: la ayangole. Tuinêral se levanta temprano y se lleva a Althira con él para que ésta este un rato con los Axana antes de que el consejo se reúna. Muchas veces me arrepiento de haberle dicho a Tuin lo que sabia de Thira, para así ser yo quien le siguiera enseñando los misterios del mundo; pero otras tantas me alegro por haberlo hecho, ella tiene un don y para que su onnar vea que ella le honra con su elección debe potenciarlo y yo, lamentablemente no puedo ampliar más sus conocimientos.

[…]

B’rassê 1375

Hemos vuelto a ir juntas al bosque, hacía casi un año que no íbamos. Pero la naturaleza no nos haya extrañado pues todo sigue creciendo a su ritmo. Althira me ha demostrado que sus conocimientos sobre el bosque han aumentado considerablemente, me alegro tanto de que los Axana hayan aceptado su compañía. Tuinêral dice que esos viejos cascarrabias necesitan de un alma joven para no sentirse tan mayores, además las preguntas de la niña les distraen durante un rato de los problemas del gobierno.

[…]

Wegássê 1378

Althira cumple 10 años. Nunca me acostumbraré a verlos crecer, parece que fuera ayer cuando sostuve a Thira por primera vez entre mis brazos, ¡qué rápido pasa el tiempo cuando son tan pequeños! En cualquier momento Tath vendrá a avisarme de que ya llega. Althira no sabe que le hemos organizado una fiesta sorpresa en el jardín. Ha quedado todo tan bonito gracias a su abuelo Thiamer, ha hecho unas guirnaldas utilizando las tempranas flores de avellanos y almendros; y a Tath que ha hecho unos farolillos (el pobre ha estado atrapando luciérnagas durante una semana) que se encuentran distribuidos por todo el patio, colgados de los árboles, entre las plantas o flotando en el estanque. Sus dos abuelas han elaborado una suntuosa tarta de nata y vayas silvestres, las favorita de Althira.

Sobre los regalos, nos ha costado ponernos de acuerdo, al final Tuinêral le va a regalar una hembra joven de cisne blanco, Tath un torques realizado con marfil y madera de avellano; y yo le voy a regalar este diario en el que están sus primeros diez años de vida y otro con las páginas en blanco para que sea ella, a partir de este momento, quien escriba su propia historia.

[…]

Wegássê 1378

Esta es la primera vez que escribo en un diario. No sé si sabré hacerlo bien, aunque mamá me ha dicho que es muy fácil y que lo único que tengo que poner son todas las cosas que se me pasen por la mente, así dicho parece sencillo y ahora mismo lo primero que se me pasa por la cabeza es…¡Mi fiesta de cumpleaños!, la verdad que ha sido una gran sorpresa, no me la esperaba, no sé como se las han podido ingeniar estos tres granujas para organizarla, ¡Ay!, me siento tan mal por haber pensado que se habían olvidado de la fiesta. Tath y el abuelo Thiar hicieron un trabajo precioso con la decoración del jardín, aunque lo más bonito fue cuando liberamos a las pobres luciérnagas de dentro de las cajitas de papel donde Tath las había metido para que dieran luz; y el pastel que han hecho las abuelas Dishe y Eilen estaba buenísimo, es una lastima que no sobrase nada, con lo que me hubiera gustado desayunar un trozo mañana; y los regalos, ¡qué bonitos todos!, no me pienso quitar el collar que me ha regalado Tath nunca, es muy hermoso, de una finísima cadena de plata cuelga una enorme hoja de avellano tallada en marfil y adornada con pequeñas incrustaciones de cristales verdes que Tath dice que se llaman esmeraldas; papá me ha regalado una joven hembra de cisne blanco, dice que se la compró a un extraño mercader que procedía de las tierra occidentales y que su longevidad es mayor que la de los cisnes blancos comunes. No quiero desilusionar a papá, pero yo, la verdad, no encuentro ninguna diferencia entre ella y un cisne del lago. Mañana pensaré el nombre que le voy a poner.

¡Ah!, se me olvidaba el regalo de mamá, que han sido dos diarios: uno el que empezó a escribir el mismo día en que nací (Tath también tiene el suyo, pero nunca me lo ha enseñado…) En fin, ha sido precioso verme de pequeña a través de los ojos de mi madre, e intentar recordar centenares de momentos ya pasados…no he podido evitar llorar al leerlos; y el otro, totalmente en blanco, ¡que es enorme! Algún día contaré las páginas.

Mira, al final no ha sido tan difícil escribir en este nuevo diario, mamá tenía razón.

[…]

Wegássê 1378

Hoy, como todas las mañanas, he ido con mi padre al consejo, pero esta vez he llevado conmigo a la joven cisne porque quería enseñársela a los Axanas. ¡Y les ha encantado! El maestro Rodherlar me ha contado que mi cisne pertenece a una especie que procede de más allá de los mares occidentales y que su longevidad es mayor de lo habitual, yo sigo viéndola igual que los de aquí, aunque pensándolo bien, mejor que sea del occidente, así la tendré junto a mi por mas tiempo.

¡Ah!, ya le he puesto nombre, se llamara Failossê, que significa Espíritu blanco. Me ha ayudado a elegirlo el Axana Kheleg.

[…]

Náirê 1380

¡Los Nurulântar se han hecho con el poder! Un grueso su ejército ha entrado en la Lindarme expulsando de allí a todo el consejo. Afortunadamente, a pesar de que lo han tomado a la fuerza, no han hecho daño a nadie, ni siquiera a papá, ¡vendito sea su onnar, que está bien! Aun así, no han respetado la ley de los 100 años, algo extraño esta ocurriendo…tal vez papá lo supiera y por eso estos últimos meses me ha estado poniendo excusas para que no le acompañase a la Lindarme.

[…]

24 Wegássê 1383

Mañana a estas horas estaré realizando el aldatenwê. Tengo miedo de que mi onnar no me considere digna de él y no se me revele. Mamá dice que no tengo que preocuparme, pero, ¿y si no ocurre nada en los tres días que estaré junto al árbol sagrado? No quiero deshonrar a la familia.

Papá ha venido a decirme que me duerma ya, que me esperan unos días muy largos.

[…]

28 de Wegássê de 1383

Fui conducida hasta la arboleda junto con mis padres, pero llegado un momento uno de los sacerdotes les indico que ya no podían continuar más, me despedí de ellos y el sacerdote me guió hasta el árbol sagrado, un viejo avellano que alzaba orgulloso sus ramas al cielo. Acto seguido, el axana me preguntó si estaba preparada, involuntariamente le respondí que sí. Estoy segura de que algo lo dijo por mi. A continuación uno de los sacerdotes me indicó que me sentara apoyando la espalda contra el tronco del árbol y una vez que estuve sentada pasaron una cuerda alrededor del tronco y la ataron a mis manos. Tras esto anunciaron que volverían al tercer día y me formularían la pregunta.

Bien, pues allí esta yo, sola, bajo la pequeña sombra del avellano viendo como pasaban las horas sin que nada sucediera, presa ya del aburrimiento recordé por azar (o tal vez no) aquellas escena que mi madre relató en su diario, un día que fuimos al bosque.<< Si antes podía ahora puedo>>, me dije a mi misma. Cerré los ojos y me concentré únicamente en el entorno que me rodeaba y las sensaciones que de podía percibir…la débil calidez que ofrecía el sol antes de ocultarse tras las montañas, un aroma dulzor de flores y fresca hierba rodeaba el lugar, podía nota como recorría a lo largo de mi espalda el duro pero flexible tronco del avellano, y sentir como se cimbreaba a causa de una ligera brisa que soplaba del este, arrancando misteriosos susurros de sus ramas…susurros que poco a poco empecé a comprenderse.

Lo siguiente que noté fue que algo me rozaba las manos, y me llamaba por mi nombre, abrí los ojos y vi el rostro del axana Akareth , que me ayudó a incorporarme. Tras eso me hicieron la pregunta <<¿Qué es el avellano ?>> a lo cual respondí sin dudar <<La pregunta no es qué, sino quién>>. Las miradas de los sacerdotes se cruzaron y uno de ellos me tendió un cuenco con agua fresca. Aun resuenen en mi mente las palabras que me dijo: <<Tranquila, el kotulwe te ha elegido>>

Soy incapaz de recordar que hice durante esos tres días, creo que estuve sumida en una especie de sueño. Mi madre dice que mi onnar me llevó hasta el reino de los espíritus para enseñarme algo, pero ¿el qué? No lo recuerdo, pero sé que sea lo que sea lo descubriré.

1 de lótessê 1383

Hoy inicio el primer pasaje del ayangole, ha sido muy triste el despedirme de papá y mamá. Ya no volveré a casa salvo en vacaciones nunca he estado separada de ellos! Desearía que fuéramos una familia humilde que no puede pagar el alojamiento en la academia, así podría regresar a casa todos los días. ¡Pero qué digo!, eso es imposible, ni con el caballo más rápido llegaría para la cena. Me consuela saber que vera a Tath todos los días…

El lugar es muy austero, en la habitación (en la que dormimos seis chicas) tenemos un gran baúl a los pies de la cama, y una pequeña mesilla junto a esta. No hay cortinas, así que imagino que la luz entrará en cuanto el sol asome, y creo que como única iluminación de la sala tenemos un pequeño candil que se sujeta al techo por tres cadenas metálicas. Me han dado una túnica que debo ponerme ya, aunque hasta dentro de dos horas no he de ir al patio central donde se hará la presentación oficial…llaman a la puerta he de dejar de escribir.

Lótessê 1397

Hoy me evalúan, otra vez de la primera fase. Espero no suspender, que ya es la cuarta vez que me presento al examen ¡Ay! Sólo quiero que pase este día y que sea lo que sea, si me suspenden, me quedaré en meina, me niego a volver a practicar las habilidades de guerra, está claro que no son lo mío, creo que en estos cuatro años ha quedado bastante claro.

¡Sí! ¡Lo he logrado! Al fin he pasado el examen, y auque me han dicho que mis habilidades en la lucha no son buenas, lo compenso con todo lo demás. Me han concedido dos días de permiso, así que iré a casa a contarles a papá y a mamá. ¡Qué contentos se van a poner! ¡Ya soy meinaro!

Kerniê 1402

¡He conseguido canalizar correctamente mis fuerzas! Ha sido increíble, después de casi cuatro años, pensé que nunca lo lograría, pero ¡ha resultado que sí! ha sido una experiencia increíble, nunca había sentido algo parecido: primero fue un cosquilleo por todo el cuerpo que fue aumentando y concentrándose en mis manos, que cada vez las sentía más pesadas. Uff, tuve que hacer un gran esfuerzo por mantenerlas en alto, y ante mis ojos la semilla de avena germinó y de ella brotaron dos hojitas. Yo quería seguir hasta que formase la espiga pero el Maestro me lo impidió, dijo que las primeras veces que se logra no se deben gastar todas las fuerzas pues se corre el riesgo de perderlas para siempre. ¡Qué ganas tengo de decírselo a Tath!

Lótessê 1407

Hoy mi corazón se ha dividido en dos. Un trozo se ha ido con aquellos compañeros, y sobretodo amigos, que han decido finalizar el ayangole. Con ellos se van mis recuerdos mas felices en la academia y presiento que algo más que aun no soy capaz de saber lo que es. Pero el otro fragmento se queda aquí, junto a los maestros, los únicos que pueden guiarme por la sinuosa vereda que conduce hasta el verdadero conocimiento de la naturaleza, y por ello voy a continuar en la tercera fase del ayangol, para convertirme en aina, y así poder enseñar a las nuevas generaciones la belleza del mundo que nos rodea.

9 Ringárê 1400

He pedido un mes de permiso en la academia, quiero estar con mi madre cuando nazca el niño. Papá está muy nervioso, no para de salir y entrar en la casa preguntando si mamá quiere algo. Me estaba preocupando su comportamiento pero Taht me ha dicho que se puso igual cuando iba a nacer yo. No sé, creo que hay algo más que le está inquietando…he intentado hablar con él, pero me ve como la pequeña Thira, y sólo me cuenta cosas alegres y divertidas. Bueno, al menos sé que mientras estamos juntos, reviviendo historias pasadas, aquello que le abruma desaparece durante un rato

(…)

¡Ha nacido! Y es un pequeño hermosísimo. Se va a llamar Lossîndo. Ay, cuanto lamento no haber estado junto a mi madre en el momento del parto, mi padre, pensando que mi madre no daría a luz hasta la noche, me mandó a casa del Axana Rothermel para entregarle una carta. Pero eso ya es pasado, ahora que veo el rostro de mi hermano descansando entre los brazos de mi madre no puedo evitar sentirme feliz.

12 Ringárâ 1400

Hoy son los ritos de nacimiento de Lossîndo, y me han permitido ser ayudante del axana. Llevaré la hierva, con la que se sabrá que onnar ha pedido a mi hermano, sin lugar a dudas, es un gran honor para mi.

(…)

El aikaire le ha elegido, el espíritu del hermoso abeto, lo inmortal, sin lugar a dudas tiene ante él un inmenso futuro.

Kerniê 1411

Aun no me hago a la idea de lo que ha pasado y he visto…. Empezare por el principio. Yo estaba leyendo junto a la ventana de mi habitación utilizando como única iluminación la tenue, pero a la vez clara, luz de la luna llena, entonces el sonido de pisadas entre la hierba me sacó de mi lectura. Dejé el libro y miré hacia el jardín, allí, medio oculto por las ramas de un olmo se encontraba Lossîndo. En un primer instante pensé que estaba venerando a los espíritus sagrados, pero tras contemplarlo durante un rato observé que estaba realizando un extraño ritual que nada tenía que ver con el nuestro. Entonces, de repente, un ave nocturna aleteo entre los, árboles, y mi hermano interrumpió sus movimientos y regresó a casa. Yo corrí hasta mi puerta y escuché tras ella esperando a que Lossi llegase a su cuarto. Sólo tras haber oído que cerraba su puerta decidí salir. Hice todo el trayecto hasta el jardín de puntillas, pero cuando alcancé la hierva caminé con normalidad, me acerqué hasta el viejo olmo, y tuve que ahogar un grito con mis manos pues, allí, unos junto a otros yacían muertos una decena de gorriones. Sin duda se trata de un ritual a la muerte, un ritual nurulantar. Regresé a casa y antes de ir a mi habitación fui a la de Tath, necesitaba contarle lo que acababa de ver. Llamé a su puerta, por dos veces, pero no respondió. Decidí entrar, tal vez no me hubiera oído. Abrí la puerta y me introduje en la estancia. Fui a tientas hasta su cama (tenía las cortinas echadas) le llame pero no respondió, palpé las sabanas buscando su mano, pero allí no había nadie. Fui hasta la ventana y descorrí los cortinajes, la mortecina luz inundo la habitación confirmándome que allí no estaba Tath, y no había estado, pues su cama estaba hecha. Salí corriendo a la habitación de mis padres y les desperté gritando que Tath no se encontraba en casa. Mi padre se levantó y fue a llamar a la guardia personal que vivía en una pequeña casa anexa a la nuestra. Mi madre fue a buscar a Lossi y me pidió que bajase a la cocina a preparar algo. Así lo hice. Estaba sirviendo una infusión en un par de tazas cuando alguien me abrazó, por la espalda, me di la vuelta y vi el enmarañado pelo de Lossi apretado contra mi vientre. Me miró con los ojos llenos de lágrimas y dijo <<Tath está bien, ¿verdad Thira?>> Decidí olvidar en aquel momento todo lo que había visto, lo quiero demasiado y me da igual lo que hiciese. Lo apreté contra mí y lo tranquilicé. Al rato apareció uno de los guardias y nos informó de que ya habían encontrado a Tath, mi madre me pidió que subiera a Lossi a su cuarto y que después me fuera a descansar, así lo hice.

Kweliê 1411

Papá y Tath han estado horas discutiendo en el salón. Sus gritos se han oído por toda la casa. Mamá me pidió que me fuera con ella y con Lossi a dar un paseo, pero me he negado, de alguna manera me siento culpable por haber delatado a Tath, Oh, hermano si me lo hubieras dicho, esto no habría ocurrido. Al parecer Tath ha estado viéndose con una joven nuru… y eso sencillamente no puede ser, al menos para mi padre. Creo que ha decidido dejar de verla para evitar males mayores. Cuando papá se fue, decidí bajar al salón, tenía que pedirle perdón a Tath. Entré en la habitación, él estaba sentado en el sillón grande, con los codos sobre sus piernas y las manos cubriéndole el rostro. Me arrodillé junto a él y le puse mi mano sobre el hombro y con la cara empapada en lágrimas le pedí que me perdonase algún día por lo que le había hecho, entonces él me miró y me abrazó y me dijo que había hecho lo correcto.

Me alegro de que nadie me haya preguntado el porque fui a la habitación de Tath aquella noche.

Tawarê 1412

¡Qué horror!, la guardia del consejo apareció esta mañana en casa y se llevaron a Tath. La chica con la que salía le ha acusado de violación ante los Aixanas nurulantar, por eso han creído esa mentira, por ser ella uno de ellos.¡ Ay! si todo hubiera sido como antes y el consejo siguiera formado por Alda, no se habría dudado ni un momento de la inocencia de mi hermano. Papá ha ido a ver cuando se realizara la asamblea para juzgara a Tath.

(…)

¡Será mañana! No hay tiempo para preparar una defensa. Mamá no para de llorar. He llevado a Lossîndo con los abuelos, aun es muy pequeño, y es mejor que no se entere de nada, al menos por el momento; y después me he pasado por el templo, y tras hacer una ofrenda a mi onnar le he prometido que jamás me fijare en elfo alguno y que no caeré en los placeres amatorios si permite que Tath sea absuelto.

Tawarê 1412

¡Tath ha sido absuelto!¡Alabado sea mi onnar! Papá ha conseguido demostrar la inocencia de Tath. Hoy por primera vez desde que empezó todo esto he visto a la amante de mi hermano, y es realmente hermosa. He estado gran parte del tiempo observándola, en su mirada hay odio hacia mi hermano, pero en lo mas profundo he podido adivinar que aun le ama igual que él a ella. Por dos veces se cruzaron sus miradas y un leve candor se encendió en sus rostros. Estoy segura que ha sido una mano oscura, quien aprovechándose de la situación de esta joven, ha decidido lanzar una pequeña piedra en la balanza de esta sociedad que a duras penas se mantenía equilibrada*

*N.E: Fragmentos de los diarios de Tawarê y de Althira.

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"Una serie de revueltas se desencadenaron tras el juicio del hijo de Tinurial. Las calles dejaron de ser seguras. Las peleas entre nuru y alda se hicieron frecuentes y cada vez caían más muertos a consecuencia de estos enfrentamientos. Pero una mañana de mayo, un numeroso grupo de nuru se dirigieron a la casa del balta de los Alda, atrancaron todas las puertas de la casa y lanzaron al interior teas ardiendo. Todos aquellos que lograban escapar de las llamas arrojándose por las ventanas, eran rematados a palos en el jardín. Nadie de la familia de Tinurial saldría con vida.

Pero aquella gente desconocía que los dos hijos mayores del balta, Tatharal y Althira no se encontraban allí. El hermano mayor, por petición de su padre había ido a buscar a su hermana, que se encontraba internada en la academia realizando el tercer pasaje del Ayângole."

"Por extraño que parezca en la academia no había llegado aun el odio que se estaba extendiendo en la ciudad como fuego sobre hierba seca. Althira quedó horrorizada ante las narraciones de su hermano. Recogió las pocas pertenencias que tenía en aquel lugar y marcharon hacia su casa."

"Al anochecer divisaron la capital a lo lejos, un rojizo resplandor constrataba con la oscuridad del cielo, sin dudad la ciudad estaba ardiendo. Entraron al galope por la puerta sur, y no se detuvieron ante los innumerables grupos que enarbolaban un sin fin de objetos contundentes, pretendieron derribarlos. Llegaron al fin a su barrio, las calles tranquilas, con hermosos árboles y jardines a ambos lados, habían sido sustituidos por antorchas gigantescas que se alzaban a ambos lados de la vía. Los dos hermanos azuzaron una vez más a sus monturas hasta alcanzar el final del camino, sus gritos quedaron empequeñecidos ante el fuerte crepitar de las llamas que quemaban su casa. Althira señaló una serie de bultos claros que salpicaban el jardín, la elfa desmontó y corrió hacia ellos. Diseminados por aquí y allá yacían los cuerpos de la guardia personal, el servicio y amigos. Todos con espantosas heridas en sus cuerpos."

-¡Los han matado a palos!-gritó con el rostro contraído por el dolor.

"Althira se dedico a correr de aquí para allá buscando a sus padres, los llamaba a gritos. Tath, que había atado a los caballos a la desvencijada puerta del jardín, decidió ir a la parte trasera de la casa, pero la llamada de su hermana se lo impidió."

-¡Hay alguien con vida, aquí Tath!

"Corrió hacia la joven que se encontraba sosteniendo entre su regazo el rostro desfigurado por el fuego de Ghaldir, un joven de la guardia personal de su padre. Tath se arrodilló, miró a los ojos del elfo y dijo:"

-Thira, ve a mi caballo y trae el odre de agua.

"Y en el instante en que la elfa se alejó, el guardia comenzó ha hablar con mucha dificultad."

-Un grupo de nuru…atranca…ron las puertas…no podíamos salir…lanzaron fuego dentro…

-Y mis padres, ¡dime!-le gritó Tath.

-Tinuvial me mandó…a buscarte… ellos se encerraron…en el sótano… ellos han…han muerto.

Tath pudo sentir como el espíritu abandonaba aquel pertrecho cuerpo. El joven había cumplido con su misión. Lo dejó con delicadeza en el suelo y se levantó, Althira ya regresaba con lo pedido cuando vio que su hermano iba hacia ella.

-Rápido, monta, hay que irse lo más lejos posible de aquí.

"La elfa obedeció, sabía que algo le había dicho el soldado. Corrió hacia su caballo y guardó el odre. Una vez más salieron a galope por las calles empedradas de la ciudad, sin mirar atrás, y no pararon hasta que las primera luces del alba surgieron por el este. Tath consideró que los animales, y ellos debían descansar. Se internaron en un bosque y protegidos tras una gran roca desmontaron. Entonces, sin el sonido de los cascos de los animales y en mitad del silencio del bosque, él escucho el sollozo de su hermana, y comprendió que ya no le quedaban fuerzas para llorar. La ayudó a sentarse y la acurrucó entre sus brazos y le comenzó a cantar una vieja canción que una vez le escuchó a un bardo."

-Á hauta ilyë nírilya, aima tulë,

Ar mettassë Anar ortuva vinya aurenna.*

*seca tus lágrimas, pase lo que pase, al final el sol saldrá un día más...

"Los nuru expulsaron de esta manera a los Alda de sus nuevas tierras. Por extraño que parezca no los persiguieron más allá de las fronteras, pues siempre los habían considerado un pueblo débil incapaz de defenderse y no merecían que pediesen fuerzas en absurdas persecuciones. Tatharal y Althira se unieron a un pequeño grupo, que al igual que ellos, habían conseguido escapar. Entre ellos se encontraba Emmârdin, un axana miembro del consejo de su padre y un buen amigo de la familia. Cuando Tath le contó que su padre, Tinuvial, había muerto, el axana no pudo reprimir que sus ojos se le llenasen de lágrimas, y él fue quien ordenó que se dejasen pequeñas señas para que aquellos que fueran tras ellos lograsen encontrarlos. Así pues, viajaron durante meses, hacia el norte, atravesando lugares extraños que nunca se imaginaron que existiesen."

"-Debemos establecernos ya- decían las mujeres que veían como los niños y ancianos cada vez se les hacia mas duro el camino. Entonces Emmârdin, sin dudar ni un instante en sus palabras, respondía <<Aun no es el momento, debemos esperar a que la tierra nos llame para acogernos>>. Nadie entendía las palabras del Axana. Pero una mañana escucharon en la lejanía un leve rumor, sin duda el final de su larga camino estaba próximo, a medida que se acercaban. El sonido, cada vez mas fuerte, iba penetrando en sus corazones dándoles una fuerza, que por primera vez desde la partida de la capital, les llenaba de una extraña felicidad. Así fue como de repente el bosque se abrió mostrándoles el impresionante ser que les había guiado hasta allí: frente a ellos se encontraba un inmenso salto de agua que caía a una pequeña laguna de la cual surgía otra catarata que iba a parar a un gran lago que se encontraba más abajo. La voz de Emmârdin les sacó del sopor en el que se encontraban."

"-Esta es la llamada, estamos en nuestra tierra- gritó y se lanzó a las transparentes aguas de la laguna. El resto del grupo no tardo en seguirlo y en pocos segundos una algarabía de gritos y risas intentó competir con el fuerte rugido del agua que caía sobre ellos."

De esta manera los Alda se instalaron en su nuevo hogar. Debido al gran estruendo que hacían las cataratas, decidieron situar la nueva ciudad en el otro extremo del lago, donde además la vista de los dos saltos de agua eran impresionantes. Durante este tiempo no cesaron de llegar numerosos grupos de Alda, que habían sido guiados por las señales que Emmârdin les había hecho dejar. Por ello, en 1413, cuando se improvisó una asamblea nadie dudó en nombrar al axana en balta.

Fue en aquel momento cuando se comenzaron las obras de creación de la ciudad, Neititollî-Nensirinen la llamaron y una nueva costumbre apareció entre los Alda, cada vez que un nuevo grupo llegaba al hasta ellos, se les hacia sumergirse en el lago, para que el agua purificase su cuerpo y mente, y entrasen limpios en su nueva ciudad.

La guerra se había cobrado demasiada gente, pero sobretodo, los nuru se cebaron con la primera casta, aquella con la rivalizaban en poder. Aunque con el último grupo habían ido cinco axanas, en total eran diez, no eran suficientes para instruir en el ayangole a los jóvenes que se hallaban en los tres senderos. Por ello, se les dio a los aina permiso para que instruyeran a los meina y meinaro, mientras que ellos serían guiados exclusivamente por los axanas. Esta medida se mantendría hasta que todo se estabilizara, momento en el cual todo volvería a ser como antes.

Así fue como Althira, a la que le quedaban solo 5 años para poder optar al puesto de assana, se vio dando clase a una veintena de meinaros y media decena de meinas. También asistía a un assana (antes eran cuatro) en los pocos rituales de nacimiento que se celebraban ya que, no era momento propicio para traer hijos al mundo. Y al igual que lo aldas había tomado la costumbre de bañarse en el lago para purificarse antes de entrar en su nuevo hogar, consideraron que los niños debían ser sumergidos en el agua antes de hacer la prueba de revelación del onnar. Esto derivaría, posteriormente, en un nuevo rito de nacimiento llevado a cabo por los sacerdotes Khalnar.

Entonces cuando todo parecía que iba bien, se efectuó el Juicio de los infractores. Los assanas se vieron obligados a realizarlo por petición popular. Althira, que había notado como la gente miraba, y trataba a Tatharal, sabía que consideraban a su hermano el máximo responsable de la masacre. Y así fue, el pueblo pido la máxima pena para Tatharal, y Althira, que debido a su rango no tenía poder de decisión, no dudó ni un instante y bajó hasta el círculo donde se encontraba su hermano y defendió el honor que se le estaba cuestionando. Los assanas tras escuchar la exposición de la joven realizaron la votación, y por mayoría Tath fue absuelto de las culpas de las que se le acusaba, aunque Althira supo que no volvería a ser el mismo, el daño ya estaba hecho.

En 1418 Althira finalizó el tercer pasaje del Ayangole y comenzó el último, el de alto maestro, y aunque muchos la consideraban assana, pasarían años antes de que entrase a formar parte del consejo.

Ante la falta de defensa de su pueblo, ya que eran los nuru los encargados de la guerra, Emmardin, ordenó la construcción de un gran cuartel destinado al entrenamiento en el arte de la guerra, que sería conocido como Dakosto. Y junto a la edificación de este lugar comenzó a surgir una serie de nuevos rituales que se materializarían en 1457 con la aparición de dos sacerdocios: lo khalnar y los Baradar. Los primeros se especializaron en la adoración de las cataratas y del río Nensir, además de la guerra; mientras que lo segundos designaban a todos aquellos sacerdotes que profesaban la antigua religión de los Alda. Tatharal se convirtió en maestro kalnar mientras que Althira formó parte de los baradar, entonces, fue necesario crear dos templos ya que había incompatibilidades entre los dos sacerdocios, fue la elfa quien propuso la creación de un único templo formado por dos más pequeños exactamente idénticos para evitar futuras disputas. Así pues Ermandin le confiere el proyecto de diseñarlos.

En 1490 se decidió que el consejo estuviera formado por el mismo numero de assanas khalnar y baradar, así pues, se vio que era necesario nombrar a un nuevo assana baradar para equilibrar el número, y fue Lohentdar quien propuso a Althira como candidata a su Tronco, ya que había demostrado con creces su valía para tal puesto. Pero Brandâ, que había envidiado siempre a Tinuival y que consideraba a Tatharal el causante de la guerra, se negó a que la elfa entrase, y con un sólo voto en contra, Althira consiguió formar parte del consejo.

Cuando Tatharal se enteró de que Branda había negado la entrada a su hermana, montó en cólera pues intuía los motivos, y quiso ir a casa de la assana para ajusticiarla por aquella falta de deshonor, pero desistió ante los ruegos de Althira, pues la elfa no quería crear mas disputas en el nuevo clan.

El tiempo pasó, y en 1513 Brandâ sustituyó a Emmârdin como Balta. A partir de aquel momento Althira se fue desentendiendo de los asuntos políticos, ya que Branda hacía caso omiso a sus recomendaciones. Así pues, la elfa comenzó a pasar más tiempo en Atayanaru, atendiendo las necesidades del templo y dedicándose por entero a las obligaciones que, como sacerdotisa baradar, tenía en aquel lugar.

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NÓTI: 3122

NIVEL: INICIADA

HABILIDADES DE HISTORIA:

- Dominio del Arma: Cayado.

- Herbología básica.

- Sigilo

- Invocar brisa

- Purificación de agua

Firma

Á hauta ilyë nírilya, aima tulë,

Ar mettassë Anar ortuva vinya aurenna.

Vida

100%