Ficha de personaje
Hisiê Menelion
Jugador: mithril_

- Personaje
- Hisiê Menelion
- Clan
- Narwä Hilyatâri
- Raza
- Elfa Abarî
- Otros nombres
- En la batalla es llamada “Angwa Berekâ”(Serpiente salvaje)
- Ingreso en el Clan
- 28-07-2007
- Armas y/o poderes
- Dos puñales: Ankâ “Mandíbula” y Kwâra “Puño”. Es capaz de comunicarse con el pensamiento con su hermana, Elesinyë, pues son mellizas. También controla los espíritus.
Descripción del personaje
Hísie Menelion, Niebla de los cielos. De pelo largo y liso, oscuro como las cavernas de Angband. Ojos grises y tristes que delatan su sufrimiento, pero que dejan entrever al mismo tiempo una gran fuerza abrasadora creada por un gran odio. De carácter tranquilo y sereno, pocas veces se sobresalta. Parece frágil pero que no te engañe su aspecto, su fuerza interior es imparable, al igual que el odio que alimenta en sus entrañas.
Onnar: Cobra real(Serpiente). Lleva la marca en la espalda, entre los omoplatos. Rara vez lo deja al descubierto, pues su onnar es su mayor secreto.
Generalmente viste ropajes oscuros, dejó de usar los colores típicamente de su raza desde el día que perdiera al hijo que llevaba en su vientre guardándole un luto continuo.
Solo abandona estas ropas en el momento de la batalla, pues por tradición su tribu viste ropajes bañados en la sangre de los muertos caídos en combate. Dos pequeñas vainas talladas en hueso guardan a Ankâ y a Kwâra. Al contrario que su melliza, Elesinyë, que lleva bordados en blanco, sus ropas se distinguen por los ribetes negros que rodean su cuello y su cintura.
Rara vez monta a caballo, por lo que no tiene uno propio. Solo cabalga en las monturas de los caídos que han pasado por el filo de sus dagas.
Es salvaje y despiadada en la batalla, su onnar es la serpiente que come otras serpientes, al igual que ella arremete sin piedad contra los de su misma raza.
Historia del personaje
Un alarido agónico surcó la estancia de lado a lado, Hísie se tambaleaba por el pasillo mientras regueros de sangre empapaban el suelo.
Poco a poco consiguió llegar hasta la puerta de su habitación para acabar desmayándose en el intento de abrirla.
Su cuerpo, inánime, permanecía en el frío piso de piedra mientras se desangraba lentamente…
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Aún recuerdo aquellos tiempos en que la dicha llenaba mis días. Años han pasado ya…y nunca más. Nunca más volverá la dicha a mi corazón, desde entonces, ya sobrepuesto, lo he sentido con la fuerza del huracán, como un golpe de puño de Balrog. Dentro reprimo mi ira, toda la rabia de mi humillación.
Nunca más…
Tiempos oscuros se acercan con rapidez, nada que pueda detenerlos es ya posible.
Si dijera que no he contribuido a esa causa, podría entenderse que miento pues, con mis mentiras y engaños he construido las bases que dan pie a esta locura. Sí, he de admitir que en parte es culpa mía.
¿Siento arrepentimiento? Ninguno.
Solo odio es lo que puedo sentir, rencor, ira…una furia ardiente que abrasa mi ser.
Empezaré desde el principio; con estas palabras no intento excusarme por lo que he hecho, solo pretendo que no caiga en el olvido; tarde o temprano, todo ha de salir a la luz…
“Un tiempo hubo en que los Nurualdar vivieron en armonía con la naturaleza y con ellos mismos, pero ese tiempo pasó, dejando paso a las rencillas y al rencor. El distanciamiento fue lento pero continuo; la ambición, aún mayor.
Ésta ambición es la gran culpable de mi desdicha; cuando fui partícipe de la verdad que Tathâral escondía descubrí su engaño, tanto tiempo viviendo en la mentira…una mentira que él se había encargado de alimentar día tras día haciéndome creer que era un abarî corriente, cuando la realidad, su realidad, fue que su padre era nuestro mayor rival, el Balta Aldanorê Tuinêral. Entonces pude verlo todo con claridad: su gran engaño.
Tiempo ha, pero el recuerdo sigue vivo en mi mente. Perder a mi hijo por su infamia fue lo más doloroso…el desencadenante final para mi venganza. Ayudada por mi hermana melliza, Elesinyë, acudí al Consejo y acusé a mi ex amante de violación.
Desde entonces y hasta ahora todo se ha sucedido con rapidez, la guerra civil fue inevitable, tampoco la hubiera querido evitar pues desde el principio mi única intención era destruir a los Aldalânte, y con ellos, todo el rastro de Tatharal que pudiera existir.
Pero no fue así, ambos bandos quedaron diezmados, pero el arte de la guerra largamente estudiado y practicado por los de mi casa inclinó la balanza a nuestro favor, expulsando a los elfos naturistas de las tierras que hoy en día, nos pertenecen.
Nuestro padre, Minalcar, pereció entonces atravesado por decenas de saetas mientras dirigía el ataque contra los Aldalântar que huían hacia el norte; Narquelië, Alta Sacerdotisa de Ayamân y nuestra madre, nos odió entonces, llenando todo sentimiento hacia nosotras de rencor e ira.”
Sé que nada es excusa para lo que he hecho, pero, ¿qué importa ahora eso?, lo hecho… hecho está…
Fenane i morkâro rakka,
bel i ráô anka,
finêni in moréneinô kori, fa
morê dâ gwâre i angwô batâ.
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NÓTI: 3132
NIVEL: INICIADO
HABILIDADES DE HISTORIA:
- Dominio del Arma: Puñales.
- Dominio de bestias.
- Herbología Básica.
- Sanación.
Firma
Afilada la garra de la pantera,
fuerte la mandíbula del león,
astutos los ojos del caimán pero,
oscuro y sinuoso el sendero de la serpiente
