La Guerra de los Clanes

Historias, leyendas y batallas en las tierras olvidadas de Arda.

Edicion 4

Rómenor, la Tierra del Sol

Finalizada · 07-07-2007

Ficha de personaje

Rawa

Jugador: Seshat

Avatar de Rawa
Personaje
Rawa
Clan
Marllajtay
Raza
Danay (Atani)
Otros nombres
Asiri, Ninat’ika y Awqasisë
Ingreso en el Clan
28-07-2007
Armas y/o poderes
Un arco largo de madera de 'Arayánna con tallas de hojas de Khôsq en sus extremos, y una pequeña daga que esconde bajo la faja que adorna su cintura. Posee una espada larga con detalles en oro y plata en su empuñadura pero la usa en raras ocasiones

Descripción del personaje

Esbelta y de estatura media; sus rasgos son característicos de las gentes Marllajtay, sus ojos son oscuros y grandes, y su piel es del color del bronce. Acostumbra llevar el cabello, de tinte negro azulado, sujeto mediante pequeñas trenzas o recogido completamente en una coleta alta, atada con lazos de colores. También gusta de adornar su cuerpo con objetos de oro y plata. Es orgullosa y puede ser un poco antipática con los forasteros; pero es leal a sus amigos y entregada por completo al bienestar de su pueblo.

Su caballo es Anq’allï, un potro alazán de patas blancas, rápido y nervioso pero fiel y obediente. Fue un obsequio de Allpa’huátl.

Historia del personaje

Rawa, que en nuestra lengua significa fuego, es el nombre que me han dado los Marllajtay; y también Ninat’ika y Awqasisë porque, para ellos, soy como el fuego que ilumina el cielo en el amanecer… o como la flor carmesí que crece en nuestras montañas y cuyos pétalos se asemejan a las traviesas llamas de las hogueras.

Nací en el seno de una noble familia cuyas raíces se remontan a tiempos olvidados; soy hija de príncipes y descendiente directa de sabios ancianos vinculados al antiguo Zîr'ñapák y quienes ayudaron a forjar la historia de los actuales Marllajtay. Fui criada desde niña para ser princesa, instruida en la historia y la cultura de nuestro pueblo, así como en las labores artesanales y en los cantos y danzas típicas, según lo dictan las tradiciones de nuestra familia; aleccionada en leyes y regulaciones territoriales, adiestrada en el manejo de armas y en la navegación, e incluso en el conocimiento de las nuevas lenguas que han llegado a nuestras tierras de la mano de los númenóreanos, aún cuando su sola presencia en Híssuë me resulte incómoda; todo ello con un único propósito: servir fiel y correctamente al Khútic.

Al cumplir los doce años fui nombrada Nust’ë, princesa Marllajtay, y renuncié al nombre de Asiri, para adoptar el de Rawa. Mi tótem, que hasta ahora era la cervatilla, Taruka, fue a su vez reemplazado por el Katarië, la serpiente, la silenciosa y astuta habitante de la montaña y la selva, vigilante de los bosques y guardián de las puertas de la ciudad. También debí dejar el hogar de mis mayores y mudarme a una de las numerosas habitaciones que posee la residencia del Khútic, ubicada en el centro de Híssuë.

Poco después de llegar el Apákt'chüta conocí a Allpa’huátl quien, al igual que yo, hacía parte del Kunay’nka, la corte de palacio. A pesar de las notables diferencias que nos separaron desde el principio, una profunda amistad surgió entre los dos y años más tarde se transformó en amor. Sin embargo esta situación no fue del agrado de todos los que, de una u otra forma, manejaban los hilos políticos del clan. Allpa’huátl y yo hacíamos parte de fracciones opuestas, mientras él defendía el modelo tradicional yo abogaba por cambios y nuevas implementaciones en nuestra forma de vida.

No fueron pocos los impedimentos que debimos superar antes que el Zîr'ñapák considerara admisible nuestra relación, pero sospecho que la telaraña invisible de los poderes fue quien verdaderamente lo permitió, entreviendo en nuestra unión algo más de lo que nosotros advertíamos.

Tiempo después, casi coincidiendo con nuestro casamiento, el Khútic fue brutalmente asesinado. Nuestro pueblo lloró su pérdida, pero los juegos políticos no cesaron durante el luto, la búsqueda del nuevo Khútic dio inicio y Allpa’huátl fue elegido como nuevo regente de los Marllajtay, tras mi dimisión al cargo en beneficio suyo.

Y aquí estoy, al año 1601, sirviendo fielmente al Khútic, mi esposo, tal como las tradiciones lo indican… mientras sigo jugando con los hilos políticos de nuestro clan…

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NÓTI: 2050

NIVEL: INICIADA

HABILIDADES DE HISTORIA:

- Dominio del Arma: Arco largo.

- Jinete.

- Sigilo.

- Artesanía

Firma

El fracaso no será mi recompensa por la lucha

Ña Marllajtay

Vida

100%