Ficha de personaje
Thara
Jugador: IndisElbereth

- Personaje
- Thara
- Clan
- Al´Varant
- Raza
- Mujer de Al' Varant
- Otros nombres
- Ganadhel
- Ingreso en el Clan
- 29-07-2007
- Armas y/o poderes
- La Shamdir Dorada, legado de la casa de Al'Darme y, 1 arco de carcaj ligero.
Descripción del personaje
A sus 17 años, es una figura esbelta y bien torneada que alcanza 1.70cm. de altura, apenas arriba de la estatura media de su pueblo. De piel blanca, cabello ondulado del color granate y ojos como gotas de miel, Thara gusta de sentirse libre y cómoda por lo que usa ropa holgada y fresca, prefiere la manta sobre cualquier otra tela, vistiéndose siempre de blanco, verde o del color de la arena. Por ello, se niega a usar el uniforme común de los Guerreros, utilizando sólo para cubrirse, protectores conformados por 10 capas de cuero y piel de animales salvajes, lo que los hace más gruesos, resistentes y pesados. En la cabeza y el rostro lleva también un protector de la misma manufactura, dejando al descubierto sólo sus grandes y expresivos ojos.
Es ágil, ligera y veloz, cualidades que le permiten camuflajearse y escabuirse sin problemas, lo que la convierte en una excelente espía, oficio que utilizará para sus propios fines.
Historia del personaje
LOS HIJOS DE IZAKEL Y THARGO
En el año de 1565 en la Segunda Edad del Sol, muchos supervivientes emigraron de sus ciudades devastadas por la guerra civil, y llegaron con un halo de esperanza a Varendia, ahí fueron acogidos por la paz, pero tuvieron que trabajar tan asiduamente junto al resto de habitantes para su recuperación. Con los inmigrantes llegó una hermosa mujer de aspecto fino, aunque como todos, era humilde y no llegaba con más riqueza que lo que traía puesto. Aún así, Thargo, un príncipe comerciante que pertenecía a la Dehni de los Naddîm (Consejeros y expertos en negocios), se enamoró y la desposó a finales de ese mismo año.
Thargo llevó a vivir a Izakel al dernah, pues a pesar de su riqueza siempre se opuso en vivir en la Shedar, amaba los olores y el bullicio del mercado. Izakel tenía un carácter templado y siempre aceptó las condiciones de su esposo; aprendió a amar la algarabía y sonrisas de la gente desde su ventana, pues a diferencia de él, que era rápido en la cólera, Izakel era sumisa y callada.
En 1568 nace su primogénito para orgullo y felicidad de Thargo, pues era un varón, al que nombraron Thargum, el Sabio. Muchos años Thargo intentó enseñarle los conocimientos necesarios para que ocupara un cargo en el Senado por la Cofradía de Comerciantes, pues al año de nacido la oligarquía había concluido y ahora se elegían Maestros Cofrades que representaran a sus respectivas Dehnith; pero desde pequeño él se inclinó por la Dehni Rolnaeth (Sacerdotes), y preservando el carácter de su madre en la templanza y el buen consejo, adquirió poder y escaló al Senado a la edad de 20 años.
No obstante, Thargo había renunciado a seguirle enseñando a la edad de 8 años, por una parte había comprendido la vocación de su hijo, que aunque le dolía no fuera la suya, lo apoyaba y se sentía orgulloso; pero principalmente el motivo de su renuncia fue el nacimiento de su segundo hijo, a quien nombró Therond y en quien depositó entonces todas sus esperanzas.
A corta edad, Therond demostró ser enérgico y dominante, incluso más que su padre, quien le cumplía todos sus caprichos y le toleraba sus berrinches, creció haciendo su voluntad, que por fortuna era la de Thargo. Ingresó a la Dehni de Comerciantes y aunque nunca destacó por su mal carácter, muchos le respetaban por la antigüedad de su padre en los negocios y el poder adquisitivo que tenía. Cuando Thargum fue nombrado Maestro Cofrade y puesto en el Senado, Thargo delegó en Therond, de sólo 12 años, la educación de Thegund, su hermano menor, quien tenía 7 años. Desde entonces, Therond tomó las riendas del hogar e impulsó con hostilidad la formación de Thegund y los que nacieron después: Thara (1583) y Tharion (1587).
Al nacer Thara, Thargo se rehusó a verla, la cuestión de que fuera mujer le hacía tener malos presentimientos. Durante un año no visitó la cuna de su hija y jamás disfrutó de su primera sonrisa o su primera palabra. Hizo amistad con ella hasta que construyeron el templo de Aishda, diosa de la fertilidad, pues era la diosa que más veneraba porque representaba también la fertilidad de la tierra, entonces pensó que la niña era una representación de la diosa que le traería la expansión de su negocio hacia la venta de las cosas que crecen en la tierra, y no sólo ropa, joyería y trastes.
Desde que recibieron los Estudios Elementales en Armas; tan sólo una niña, Thara sobresalió de inmediato, por ello, aunque Therond no era diestro en ese arte, fue a ella a quien más exigió y con quien más se ensañó sin importarle si le dejaba heridas o la hacía llorar.
La Cofradía de Eruditos consensaban hacia qué cofradía debían enviar a los niños según sus habilidades, Thara tenía 10 años, y ellos se negaban a enviarla a alguna Dehni, la mayoría opinaba que debía pertenecer al Ejército, pero uno entre ellos opinaba que la niña tenía más dones de los que mostraba a simple vista, que debía ser enviada a una de la Cofradías religiosas. Su carácter era rebelde y sin sentido de responsabilidad, eso contribuyó a que decidieran castigarla enviándola a la Guardia, ahí le enseñarían a darle importancia a las cosas necesarias.
Thegund era bondadoso y amaba a Therond a pesar de su trato -incluso siguió sus pasos en la Cofradía de Comerciantes- pero no toleraba cuando éste sobrepasaba sus límites con Thara. Era el año de 1595, Varendia estaba ocupada con los nuevos sistemas de ingeniería, Thargo se ausentó cuando el gremio de comerciantes tambaleó, hubo confabulaciones y traiciones, huyó llevando un rehén; después de tiempo, todos le dieron por muerto. Fue entonces cuando Thegund y Tharion siguieron a Therond y Thara a las afueras de Varendia, cerca de la dashta, pues ahí llevaba Therond 5 veces por semana a Thara para practicar. Al regresar, ella nunca contaba lo que sucedía, y eso inquietaba más a Thegund que sólo la veía llegar con nuevos golpes y heridas leves provocadas por cimitarra.
Ese día Therond no regresó. Thegund vio detrás de un árbol cómo Thara se defendía con maestría y agilidad, pero era una niña de 12 contra un joven de 19, ella era mejor en la técnica, y él en la trampa, se burlaba de ella diciéndole que cómo se defendería si sólo seguía las “reglas” que le enseñaban, sintió su rostro enardecido y corrió contra él olvidando los conocimientos, él esperaba esa reacción y sonrió mientras se apartaba de un salto y le asestaba la cimitarra a un costado. Thara cayó sangrando y Therond comprendió que esta vez era una herida más profunda, aventó sus armas y corrió a moverla. La impresión de los hermanos ocultos culminó en odio y venganza por toda la represión, Thegund tomó una cimitarra y dio con ella un golpe en la espalda de su hermano arrodillado, la sangre brotó de la zanja que le hizo y cayó revolcándose de dolor; cuando vio a su atacante, sus ojos no podían creer lo que estaba pasando. Thegund se quedó de pie, asustado, vio que Thara aún estaba viva intentando levantarse, se inclinó hacia ella para alzarla; pero Tharion, que sentía un verdadero rencor hacia Therond, tomó la otra cimitarra y la clavó justo en su pecho, arrancando así la vida que tanto dolor le había causado.
Thegund y Thara nunca entendieron a Tharion, no era necesario matarlo, pero tampoco lo traicionaron, antes bien, después de vendar la herida de Thara, Thegund enterró a su hermano en la dashta sin ponerle nombre o lápida alguna, por siempre quedó sólo un montículo arenoso donde ni el agua descansó. Thegund y Thara callaron y protegieron a Tharion, cuando les preguntaban por Therond respondían que lo habían visto irse en busca de su padre. Izakel enmudeció y no volvió a hablar hasta la muerte de Thegund, a una madre nunca se le puede engañar.
Thara se ausentó un tiempo de la Cofradía de la Guardia para reponerse de la herida, mas al regreso sus Maestros la descubrieron y por falta de pruebas -pues creían que ella había asesinado a Therond- sólo la expulsaron de la Dehni. Desde entonces, todos los varantes desconfiaron de ella, sólo tenía a Thegund, pues Tharion se mudó a la Kashda, perteneciente a la Dehni del Ejército, y no volvió al hogar en muchos años.
Thara dejó de sufrir por los demás, no merecían su atención, se volvió en espía de las pocas cosas que le interesaban y, descubrió un don que sólo les pertenecía a los miembros de la Dehni Durmaeth (Invocadores); durante años los ha vigilado y perseguido a cada una de sus lecciones, poco a poco va desarrollando y descubriendo más este poder.
Al cumplir Thara los 15 años, Thegund, dos años mayor que ella, le confiesa su amor. Thara duda acerca de lo correcto y lo indebido, pero termina aceptándolo y se convierte en su amante, ambos juegan a quererse a escondidas de toda Al’Varant, sin ni siquiera imaginar el regreso de su padre.
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NÓTI: 1367
NIVEL: INICIADA
HABILIDADES DE HISTORIA:
- Dominio del Arma: Espada.
- Sigilo
- Apertura
- Invocar brisa
Firma
Cada día reinventamos una persona que no conocemos. O.R.
