La Guerra de los Clanes

Historias, leyendas y batallas en las tierras olvidadas de Arda.

Edicion 4

Rómenor, la Tierra del Sol

Finalizada · 07-07-2007

Ficha de personaje

Erelas

Jugador: arantxa

Avatar de Erelas
Personaje
Erelas
Clan
Marllajtay
Raza
númenóreana
Otros nombres
Llén, en lengua local
Ingreso en el Clan
31-07-2007
Armas y/o poderes
la perspicacia y astucia que solo el tiempo otroga a sus más pacientes dicípulos

Descripción del personaje

Por aquellos días se trataba de una mujer madura, alta y poseedora de las reminiscencias de una juventud esplendorosa.

De mirada inquisidora, proyectaba la indudable convicción de no dejarse llevar por lo irracional, ilógico e imprudente, implusada siempre por el severo flagelo de la razón.

Historia del personaje

Era la esposa de un distinguido miembro de la Tlay’aotl, la poderosa Orden Secreta.

Él era uno de esos a los que la vida sonreía a diario. Destacado múltiples veces por su notable desempeño, había ganado méritos suficientes para lograr muy joven una residencia privilegiada en Tlay'iltic. Se lo tenía por justo y honrado, y su espíritu bonachón era aplaudido por quienes veían en la Dirigencia, el rostro demacrado de la Locura.

Ella sin embargo no había merecido el amor de los comunes. Demasiado severa y demasiado bella. Nadie sabía bien su origen, pues no había crecido en aquellas tierras. Y cuando el ocio amenazaba con aburrir a las viejas del pueblo, cuchicheaban entre ellas historias de lo más increíbles.

De Erelas, como se llamaba la Dama, se creía venía de la mítica Elenna, pues sus maneras cortesanas no se conocían por aquellos lares. Y sin embargo las criadas malhabladas habían corrido el rumor de que la Señora, en una temprana juventud había tenido trato con nigromantes y hechiceros y que entre gente de dudosos propósitos había forjado su carácter.

Está demás decir que su apariencia númenóreana poco y nada le ayudaba, dadas las hostilidades entre los Marllajtay y la isla.

El dueño de casa casi no se aparecía por aquellos lares. Siempre estaba lejos en la batalla y aún en tiempos de paz era raro que demorase mucho antes de volver a partir. Tenían un único hijo, que de Erelas físicamente heredó toda la gracia númenóreana y un par de hermosos ojos, sin embargo todo lo que resta era copia fiel del padre, alto y moreno como los marllajtay.

Luego de la muerte de su esposo, que por supuesto, no vivía tanto como los miembros de los linajes descendientes de la nobleza númenóreana, la señora ya casi nunca habló, pero cuando pronunciaba alguna palabra, su voz sonaba tan desapasionada, tan muerta e indolente que las criadas embargadas por un miedo descomunal corrían a la orden. Así era Erelas, y así fue en días venideros cuando la vejez digna, lenta y enriquecedora le tendió la mano.

Su edad, imposible de creer en cómputos locales, se alzaba por sobre los 340 años, y sin embargo se mantenía lozana y vivaz aún cuando sus antes oscuros cabellos hubiesen tendido a un blanco impoluto.

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NÓTI: 1272

NIVEL: INICIADA

HABILIDADES DE HISTORIA: Herbología básica.

- Dominio del Arma: Espada.

- Dominio de las Bestias.

- Sanación.

Firma

Bright is the ring of words

When the right man rings them,

Fair the fall of songs

When the singer sings them

Vida

100%