La Guerra de los Clanes

Historias, leyendas y batallas en las tierras olvidadas de Arda.

Edicion 4

Rómenor, la Tierra del Sol

Finalizada · 07-07-2007

Ficha de personaje

Toltyo

Jugador: Haryos

Sin avatar asignado
Personaje
Toltyo
Clan
Marllajtay
Raza
Danay (Atani)
Otros nombres
Ingreso en el Clan
04-10-2007
Armas y/o poderes
Espada de hoja delgada con mango cilíndrico color cafe claro, tiene una vaina igualmente cilíndrica y del mismo color que al estar envainada parece ser una bara cualquiera y que usa a la vez como bastón de apoyo.

Descripción del personaje

Alto y moreno, de cabello largo y negro pero con algunas canas, muy inteligente y con una deficiencia en la pierna izquierda que le impide sostenerse por si solo mucho tiempo.

Historia del personaje

Toltyo ve la luz por primera vez en 1551, siendo sus padres Tepochtli y Erelas (el primero Marllajtay y la segunda una numenoreana de cuna noble) quienes lo recibieron con gran alegría, pero el destino quiso que esta fuera breve. Mientras la mayoría de los niños de su edad empezaban a gatear, el pequeño Toltyo no podía ni siquiera sentarse solo. Al principio sus padres no le tomaban demasiada importancia pero pasaba el tiempo y la situación se volvía preocupante. Notaban que su pierna izquierda era un poco más delgada que la derecha.

Toltyo tardó cerca de 4 años en empezar a "caminar", lo hacía cojeando y no por mucho tiempo pues su pierna izquierda se cansaba mucho más rápido que la otra.

Su situación hizo que se hiciera muy introvertido y muy apegado a su madre.

Poco tiempo después nació su hermana, ella era todo lo contrario a él: extrovertida y despreocupada. Siempre tuvo muchos amigos. Ella quería mucho a Toltyo pero no podía evitar sentirse algo decepcionada de él pues no podía compartir las muchas aventuras infantiles que tuvo, sin embargo, todas las noches se las platicaba, y él sonreía a todo lo que le decía pero en el interior anhelaba poder acompañarla.

Toltyo resultó ser un fanático de la historia y escribía todas las que oía, cuando tenía 12 años ya había reunido una gran cantidad, así que decidió juntarlos en un libro, en la portada del cual escribió "Allén'Châyi" "Las Mil Historias".

Los defectos físicos que tenía Toltyo fueron recompensados con una gran capacidad mental, llamaba la atención de muchos el hecho de que un niño tan pequeño (tendría unos 8 años para entonces) tuviera tal conjunto de relatos de tantos lugares distintos y a la vez fuera un excelente interprete de la flauta, pasión que había despertado en el hace poco pero en la que avanzaba a paso envidiable, y por primera vez el niño empezó a tener "vida social". Así fue como Toltyo conoció a mucha gente de todas partes de Hissuë, varias de ellas llegarían a ser buenos amigos suyos en el futuro.

Siendo ya un poco mayor, contaba con un grupo de amigos dispersos en todo Hissuë: Uno en Hämpi'chüta, amante de las artes de la curación, otro en Tlantzhan, hijo de un importante y rico minero, otro en la capital Apákt'chüta, experto en oratoria y un líder nato, otro en Áj'tlântzatl, quien tenía muchos conocimientos religiosos, uno mas en Khôt'itztlàn que pertenecía a una familia de comerciantes de Khôt, y por último uno en Yámanna, quien toda su vida había deseado formar parte del ejército al igual que su padre y su abuelo, tal vez el mas querido de entre todos.

Solo una vez al año podían verse todos juntos: en las Fiestas de la Cosecha del Maïth, donde comentaban todo lo que habían aprendido de su ciencia favorita durante el año.

Para cuando Toltyo tenía 15 ya contaba con considerables conocimientos sobre medicina, geología, religión, comercio, artes de la guerra, política y, por supuesto, de historia y artes, sus grandes pasiones. Y al poco tiempo pudo ir a Yátir'chüta a estudiar.

Fue un alumno distinguido dado sus conocimientos previos, y siguió manteniendo contacto con sus amigos. Hubo mucho rencor y celos alrededor de Toltyo en ese tiempo, rencores empezaron a apagar su sonrisa pues las burlas sobre su condición no eran pocas y esto lo puso triste, llegó el punto en que estas eran insoportables.

En ese tiempo también empezaba a haber rumores, rumores al norte de Hissuë. La gente de ese lugar tenia miedo pues un espíritu maligno deambulaba por las montañas y la sola presencia de este provocaba un terror espontaneo.

El mejor amigo de Toltyo había ido a visitar Yátir'chüta para verlo, pues sabía que su ánimo no era muy bueno últimamente, cuando se encontró con él, estaba muy pensativo y asustado, le preguntó que le pasaba y se quedó callado un momento, después le dijo que había tenido un sueño: estaba sentado en una pradera, el día era bello, de repente el cielo se puso rojo, toda la vegetación murió y una sonora y maléfica risa se escuchó, sintió un terror como jamás en su vida, no había lugar donde refugiarse, luego se vio una sombra a lo lejos Toltyo supo que era esa sombra quien provocaba todo y corrió lo mas que le permitió su condición, escapando de ella, pero por mas que corría la distancia entre ellos no aumentaba, y a lo lejos pudo escuchar su voz: "puedes correr de tu destino, pero este corre rápido y no se cansa nunca" y fue acompañada de otra risa igual de malvada.

Así acabo el sueño, no sabía lo que significaba.

Su amigo lo tranquilizó y le dijo que lo ignorara y que él se quedaría ahí esa noche, por si tenía otra pesadilla, esa noche Toltyo necesitó mucho tiempo para dormir pero, desgraciadamente, lo logró.

Toltyo huía en sueños, la misma sombra lo perseguía y esta vez estaba mas cerca, pero tropezó, una voz por detrás le dijo: “Tienes la maldad en la sangre, ¡enfréntala antes de que te consuma!” era una voz fría, pero no como la que había escuchado en el otro sueño y se escuchaba apenas detrás de él, volteó y vio con lo que se había tropezado: era una espada, de hoja delgada y brillante como plata, la voz venia de ella y repetía la misma frase una y otra vez, la sombra dijo con voz divertida: “Tu familia tiene una deuda conmigo, pero no eres el único que puede pagarla”. Toltyo escuchó unos gritos femeninos muy desesperados y vio que ya no era perseguido por la sombra sino que ahora esta se concentraba en una doncella que ya estaba por alcanzar, ella gritaba un nombre: “Toltyo”, era su hermana. La maligna voz volvió a escucharse y dijo:”Tu dices, ¿Quién paga?”. El joven con un valor repentino levanto la espada, se puso en guardia y dijo: “yo”, otra risa malévola se escuchó, la doncella había desaparecido, ahora la sombra se concentraba en él de nuevo, Toltyo podía sentir como el miedo volvía, su pierna izquierda se debilitó dejándolo caer, la espada se le resbaló de las manos, “Tu sabes donde estoy, ven o yo iré por ti” dijo la sombra. Sintió que lo sujetaban, era su amigo, en ese momento despertó, pero en absoluto no mejor que como había estado antes de dormir, pero ya sabía lo que tenía que hacer.

Cuando le contó el sueño a su compañero, este se puso pálido, pues no era desconocido para él ni para Toltyo que Erelas, la madre de este, había tenido contacto con fuerzas malvadas y ahora estas querían apoderarse de sus hijos.

Largo tiempo estuvieron en silencio, Toltyo no podía dejar que su hermana pagara las consecuencias, debía viajar más allá de Hissuë y encargarse de ese espíritu, pero no iría solo.

Ambos partieron ese mismo día, por la tarde, viajaron por mar así Toltyo se ahorró una larga y muy cansada caminata (para él), oscureció y a este le daba miedo dormir, pero estaba muy cansado así que dormía por tiempos cortos y despertaba, en sueños veía como la sombra estaba cada vez mas cerca.

A la mañana siguiente tuvieron que seguir por su propia cuenta, pero seguían sin saber donde estaba, la única referencia posible eran los sueños de Toltyo así que este “se vio forzado a dormir”, el amor por su hermana era grande. Toltyo se vio solo de noche, estaba muy oscuro pero no mas que en el agujero de la cueva que tenia delante, y entró en ella pero apenas lo había hecho tropezó con un bulto, Toltyo volteó y vio que era un cadáver que tenia los ojos bien abiertos y una cara de espanto, el susto de su visión lo despertó, ya tenían una pista aunque muy cruel.

El día siguiente caminaron hacia el oeste, muy cerca de las montañas y al medio día se encontraron con una serie de cuevas, de repente Toltyo se detuvo pálido como muerto, pues reconoció la que estaban buscando, se acercaron muy lentamente, entraron, y la comprobación de que esa era la cueva que buscaban salió a la vista, ambos retrocedieron dando un grito. El amor familiar pudo más que el entrenamiento de soldado pues mientras Toltyo siguió frente a la cueva su compañero salió corriendo. No había vuelta atrás “una muerte como esa (dijo viendo al cadáver) es mejor que una vida de culpa” y entró a la cueva, había algo diferente al sueño: con el susto no pudieron percatarse de que el cadáver tenia una espada en la mano idéntica a la que vio en uno de sus sueños, la tomo, pidió a Khôndor por el descanso del pobre infeliz y siguió adelante.

Pasaron dos días y el amigo de Toltyo, sumamente arrepentido por lo que había hecho (jamás pudo perdonarse a si mismo por ello) había llamado a un grupo de personas para ir a rescatar al pobre cojo, cuando ya estaban cerca, escucharon un grito terrible que resonó por millas a la redonda, se apresuraron y cuando llegaron a la cueva vieron al pobre Toltyo temblando, con la espada fuertemente agarrada, sus ojos daban miedo, nadie podía quedársele mirando directamente, cuando vio a la tropa empezó a llorar no sin antes dar un grito de espanto.

Llegaron a la casa de su familia y todos se fueron incluso el joven soldado pues aun se sentía avergonzado, al ver a sus padres y hermana Toltyo volvió a soltar lagrimas y abrazó la joven, la pobre no había entendido el por que de la locura de su hermano, todos soltaron lágrimas también, después saludó no menos emotivamente a sus padres, estos le pidieron que se recostara, y se fue a una cama. Erelas le dio a su hijo una bebida caliente que le resultó muy relajante, y les contó la razón de su viaje, la joven y el padre palideció pero la madre estuvo muy callada. Toltyo puso la espada en su pecho y dijo con voz somnolienta:

- “Enfréntala antes de que te consuma”, escuché en mis sueños, y eso hice, ¿que harás tú? - volteó a ver a Erelas y cayó en un profundo sueño.

Era la bebida que le dio su madre la que lo hizo dormir pues ella sabía que no podría vivir con las penas que había pasado y necesitaba un largo descanso, un descanso que duró 30 años.

Muchos fueron los sueños de Toltyo y no todo lo contó, un día algo interrumpió uno de estos: una voz habló fuertemente y decía cosas de las que solo podía entender algunas partes: “Varantes, Rillië, Nurulântar, Aldalântar y Marllajtay su Destino es incierto pero oscuro.” “No esperen el auxilio de los Señores de Occidente. Están solos frente al Agua.”

Al final de esta frase, despertó. Todos estaban muy sorprendidos, las cosas habían cambiado después de todo ese tiempo: el miedo había desaparecido, pero su mirada aún tenía esa chispa que hacía que se le erizara la piel a muchos, su hermana estaba casada, y su padre y su mejor amigo habían muerto, el primero de viejo, el segundo defendiendo Yámanna de los numenoreanos.

Esta última noticia lo consternó, pero aún estaba inquieto por las palabras que había escuchado en el final de su largo sueño, sabía que tarde o temprano necesitaría usar la espada así que se enlistó en el ejercito, sus meritos en Yátir'chüta provocaron que obtuviera el cargo de capitán casi de inmediato.

Así fue como Toltyo, a escasos días de su “regreso” y con 50 años encima se dispuso a dar cara a su destino una vez más...

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NÓTI: 1322

NIVEL: INICIADO

HABILIDADES DE HISTORIA: Interpretación.

Apertura

- Dominio del Arma: Espada ligera.

- Artesanía.

Firma

Los hombres me ven con miedo, pero el verdadero miedo solo lo han visto mis ojos.

Vida

100%