La Guerra de los Clanes

Batalla 50. Intento De Saqueo De Tulkatumbo Por La C4 Nensir.

Terminada
Escrito el 27-06-2008 19:31 #1

Fin Guerra: Maianor se retira del Combate

Armadas perdidas por "Nensir Airatâri" = 18

Armadas perdidas por "Maianor" = 22

Victoria para Nensir. Se produce el saqueo.

Escrito el 02-07-2008 20:20 #2

Unos pasos suaves pero firmes atravesaron el largo pasillo hasta llegar a la sala principal. Una carta fuertemente apretada entre sus manos era en esa ocasión el motivo de aquella inesperada visita oficial. Mas otro encargo tenía entre manos, uno que tan sólo ella sabía realizar…

Una brisa fría la desconectó de su estado semidormido. Aquella mañana iniciaría un nuevo grupo a su cargo, por lo que ya tenía todo planificado, pero, con lo perfeccionista que era, revisaba una y otra vez los textos y cartas antiguas que le servirían para introducir a un mundo fantástico a jóvenes lumbreras.

Tomó un antiguo libro entre sus manos, a pesar del amarillo de sus hojas se encontraba en buen estado, indicio de su buen cuidado. <<Un tesoro invaluable>> decía ella.

Ojeó nuevamente las páginas que con anterioridad había marcado y a medida que sus ya maduros ojos paseaban sobre los iconos de antaño, y las citas escritas en letras de idiomas casi olvidados, fue imaginando lo que acontecía, como si de un retrato se tratase.

“Eglamar, la ciudad del llamado pirata infantil, Ramjakhîn, se encontraba en todo su esplendor, las calles se abarrotaban de gente a medida que los barcos llegaban con buenas nuevas y con los más preciados tesoros adquiridos tanto por las relaciones comerciales con otros puertos, como las adquiridas por debajo de la mesa.

Tras entrar a una suntuosa sala encontró al pirata sentado saboreando los manjares exóticos típicos de la zona como carne ahumada, pescados, sopa de tortuga, jugosos frutos de la región, entre muchas otras cosas. Se podría decir que aquella era una de las mejores mesas y mejor abastecida de toda la región, lujo que tan sólo alguien como Ramjakhîn podría darse. Por algo era el Rey Pirata de Eglamar.

Sus vestimentas eran otra maravilla, finas mallas con pedrerías brillantes protegían su frágil pero a la vez ágil cuerpo y ricas sedas escarlatas acompañaban el conjunto. El pirata observó al recién llegado y sonrió. A pesar de que aquel cuerpo venía cubierto por una gruesa capa, por la manera de caminar supo de inmediato de quien se trataba, la ainadaka Sura Erialheri.

Con la seriedad característica de la elfa se descubrió y, saludando como era la costumbre entre los soldados de Dakôsto, la famosa fortaleza de los Nensir Airatâri

Sus miradas se encontraron de choque y, a pesar de la seriedad que ambos demostraban, una leve sonrisa demostró la complicidad entre ambos antes de entregar en las mismísimas manos del pirata una carta, algo arrugada por el viaje, con el sello del Aratûre, el consejo de los aldalântar.

Mi estimado Ramjakhîn.

El Aratûre ha decidido que ha llegado el momento de invadir Tulkatumbo. En los últimos meses como bien sabéis de primera mano, las acciones comerciales en esta ciudad no han estado en su mejor momento, impuestos cada vez más desorbitados, mercancías deterioradas, pillajes, etc, han hecho que la fluidez comercial de norte a sur del continente con eje central en Tulkatumbo se vea detenida.

Hace poco menos de un año, yo mismo, Artadâko de los ejércitos de Galador, fui encarcelado en aquella ciudad cuando me hallaba inmerso en una misión secreta por la caza ilegal de dragones yondeneni.

Desde ese tiempo, mis espías no han dejado de estudiar la situación en aquella ciudad, escudriñando la trama interna que se gestaba en aquella ciudad. Y las sorprendentes investigaciones de las últimas semanas han descubierto la existencia de una mafia poderosa que va más allá de la ciudad del valle y se extiende por todo Rómenor, estando relacionada con el enemigo que se nos rebeló en las ruinas de Nilme Istyalvao hace un mes.

Mediante la mafia de Tulkatumbo, la guardia que controla la ciudad comercial se ha encargado de abastecer de víveres a los aliados del Enemigo, de los que ahora mismo conocemos a los lóceroquen, una casta de trasgos de las Ondoninkwê y a los elfos uonu-nyrr, para sufragar los gastos de la guerra que aún preparan en la tierra del sol. Esta mafia se vio tambaleada cuando, hace ya casi un año, nuestro pueblo puso freno al comercio ilegal de las pieles de nuestros queridos dragones. Pero este hecho no hizo sino aumentar el desconcierto y el miedo en Tulkatumbo aunque aparentemente siga siendo la ciudad cosmopolita del pasado.

Son estas razones las que ha estimado el Aratûre para iniciar la campaña militar en el Valle Poderoso. Junto a tus corsarios, contaréis con un ejército de elfos aldalântar a cargo de la ainadaka Sûra.

Confiamos en el triunfo de esta campaña.

Tathâral Âryon, Artadâko de Galador.

- Temía esto, después de las trabas que nos puso la guardia de Fïnnul en el puerto de Tulkatumbo, antes de aquella loca travesía a Nilme Istyalvao.

El pirata dio un suspiro y dejó su suculento plato a un lado. Muchos de sus hombres le habían comentado de las complicaciones que estaban teniendo en aquella ciudad y, por la información de sus espías, los trasgos hacía meses que rodeaban la ciudad siendo incapaz la guardia de controlar sus ataques fronterizos.

- Es una lástima, grandes beneficios obteníamos de aquel comercio.

- Pero mejor beneficio será si nosotros tenemos el control de la ciudad ¿o no? – le susurró la elfa al oído, mientras los ojos del pirata brillaban como dos zafiros.”

Escrito el 02-07-2008 20:21 #3

Era una cálida mañana de mayo y, sentada bajo un viejo roble, esperó que llegase el nuevo grupo de jóvenes.

Como era costumbre en la zona, se trataba de mantener siempre viva la historia de la región, de sus ciudades y los personajes que hicieron eco en todo el continente.

Aunque para muchos, aquellas historias tenían un toque de irrealidad debido probablemente a la desaparición de ciertos pueblos –y, en especial de ciertas razas- que con el paso del tiempo pasaban a ser vistas como míticas.

Tras un rato de espera, la mayoría de los jóvenes estaban presentes. Aunque se mostraron algo extrañados por la invitación de la maestra a realizar la primera clase de historia y mitología clásica en aquél bosque de antiguos robles.

Cuando ya todos se encontraban en silencio, la maestra comenzó a hablar como si de un recuerdo se tratase, tomando un pequeño libro entre sus manos...

...

"Faltaban pocas horas para que la gran esfera de fuego desapareciese por el oeste, y una pesada bruma comenzaba a caer sobre la creciente ciudad de Tulkatumbo. Un día más que llegaba a su fin, en donde nadie podría sospechar que aquella noche sería diferente a las otras.

Los guardias en sus puestos vigilaban la entrada a la ciudad sin permitir el ingreso de quién no se identificase y, después de la caída del sol, se cerraban las puertas por los crecientes ataques y posterior desaparición de algunos comerciantes de la región.

Según algunos guardias, las desapariciones eran producto de animales salvajes que merodeaban la ciudad, según otros, la culpa era de unos elfos que en una época anterior asesinaron a un grupo de hombres de cascos alados en las cercanías de la esplendorosa biblioteca de la ciudad… mas todos sabían la razón, el no acceder a los cobros excesivos por parte de la guardia liderada por Fïnnul les había costado caro.

La población estaba inquieta ante la silenciosa presión de aquel influyente grupo en la región, provocando que cada vez las familias de bien, artesanos y comerciantes de artesanías cerraran sus tiendas más temprano de lo acostumbrado.

El puerto se encontraba en igualdad de condiciones, tanto los barcos comerciantes como los barcos pesqueros de los lugareños se mecían en las aguas mansas, tranquilas, como en una canción de cuna en la que tan sólo el leve crujir de las maderas hinchadas rompían el silencio y el caminar del vigía de turno, que de vez en cuando se quejaba de su suerte sin percatarse de las pequeñas alteraciones que presentaron las aguas por algunos instantes, ni de las sombras que emergieron de ellas desapareciendo rápidamente en la oscuridad de la ciudad.

Difícilmente aquel grupo habría podido entrar en la ciudad por la entrada principal a pesar de las relaciones comerciales establecidas e incentivadas con gran parte de las regiones. Por el simple hecho de ser oriundos de las tierras del norte sería motivo suficiente para ser encarcelados y entregados a los Lóceroquen.

Recorrieron las calles, ocultos en las sombras, soportando el frío de sus mojadas ropas y del acero que llevaban pegado a sus cuerpos para otorgarles mayor seguridad y confianza.

Su objetivo consistía en debilitar la fuerte vigilancia de las calles de Tulkatumbo con el mayor sigilo posible y, en especial, la que rodeaba el edificio principal de los guardias de Tulkatumbo e irrumpir en una importante reunión que se llevaría a cabo en aquellas estancias.

Uno a uno fueron cayendo los más novatos frente a la astucia de aquellos curtidos bajo las sombras de Eglamar, la ciudad del pirata infantil, y más al ir a la cabeza de aquella importante misión el mismísimo Ramjakhîn, el grandioso y temido Rey Pirata.

Pero los piratas no se encontraban solos ya que, mientras en las sombras de Tulkatumbo el grupo eglamarino recorría las calles de la ciudad en búsqueda de su objetivo, en las afueras de la ciudad y cubiertos por la oscuridad de la noche y las sombras del bosque circundante, se disponía expectantes un ejército de elfos aldalântar, esperando la señal convenida.

Lamentablemente las cosas no siempre resultaban de la manera planeada, eso lo supieron al instante en que el grupo de infiltrados escucharon el cuerno de guardia de Tulkatumbo.

La ciudad se puso en alerta y cientos de espadas brillaron ante un grito ensordecedor en el nombre de Nensir se escuchó por toda la comarca.

Ese fue el inicio de la primera carga del mítico ejército aldalânta contra la ciudad de Tulkatumbo iluminando el cielo con sus saetas de fuego para caer contra las atalayas de la gran ciudad.

Guiando al ejército aldalântar se encontraba una extraña elfa, Sûra Erialheri, de carácter altivo, un ser de sangre frío, que entre los más veteranos, cercanos a la historia de aquella elfa, fue conocida como manos de serpiente, por la facilidad que poseía para asesinar y cometer los más atroces actos bajo las ordenes de su superior...

Escrito el 02-07-2008 20:26 #4

Después de un rato de silencio observó a los jóvenes, atentos a su relato, algunos con los ojos iluminados como cuando eran pequeños frente a los cuentos del jardín infantil, otros, tomando apuntes, otros más atentos a las aves que surcaban el cielo, o a los típicos dibujitos que hacían cuando se encontraban ante una clase aburrida.

De improviso una voz se sintió entre aquel grupo de jóvenes.

- ¿Maestra y que ocurrió con los soldados, y con la guardia de la ciudad? ¿Qué relación tiene este cuento de fantasía con la clase de historia? -

- Muchas preguntas a la vez jovencito, a ver vamos por parte- respondió la maestra tomando un poco de tiempo para encontrar las palabras exactas.

Los soldados aldalântar sitiaron la ciudad, pero no dañaron a los civiles, la situación de la ciudad era complicada ante la mala administración y las erróneas alianzas de sus líderes. A parte que, quienes supuestamente debían proteger a los ciudadanos eran una mafia de trabajaba en contrabando, y cobrando altísimos impuestos a los comerciantes del sector. El pueblo estaba atemorizado, y ese temor los paralizaba. El pueblo aldalântar, sin pensarlo de cierta forma, liberó a la gente de aquella amenaza, cuando al ver que su objetivo era aquel grupo específico, se integró a aquel extraño grupo venido de las tierras del norte para ir en contra de aquella guardia corrupta.

Como era de esperar en una situación así, algunos resultaron heridos otros lamentablemente murieron en manos de los guardias que se encontraban en la torre donde se realizaba una importante reunión con los enemigos de Rómenor. Según los libros los capitanes resultaron con heridas leves, uno que otro corte en las extremidades, las que son producidas al hacer frente en una batalla cuerpo a cuerpo, pero a pesar de que en esa época las heridas eran un poco más difíciles de tratar que en nuestro tiempo, ello no les imposibilitó para destituir a Fïnnul.

La ciudad quedó en manos de los aldalântar, la administración provisional quedó en manos de Eglamar, bajo la tutela del rey de los piratas, el cual era también un connotado estratega y administrador, por su mente fría a la hora de llevar a cabo trabajos de aquella índole. Y la aldalântar Erialheri, quedó provisionalmente a cargo de la seguridad, y la formación de una nueva guardia fronteriza, y también de la investigación de las conexiones que tenían con los pueblos enemigos de antaño.

La historia mírese como se mire, siempre tendrá características que se irán repitiendo a medida que pasan los años, un ciclo que se repetirá, al igual que los errores. Pero ante todo debemos no olvidar que en el pasado, y las historias que nos dejaron nuestros abuelos están las herramientas para no cometer los mismos errores. Véanse tanto del tipo estratégico, como político y social.

Así como nos presentan que, a pesar de la lucha constante por ambiciones personales como era el caso de la mafia que se desarrollaba en Tulkatumbo, siempre aparecerá un grupo presto a terminar y cambiar las cosas.

A veces para bien, a veces no, pero eso sólo el paso del tiempo lo dirá.

Esta bien muchachos es hora de ir a almorzar, espero que les haya servido para poder pensar un poco en lo que nos espera.

No esperaron a que se lo dijeran dos veces, tomaron sus cuadernos y salieron rápidamente en dirección del campus.

<<Jóvenes>> pensó la maestra.

<<Cuanto valor hay en las historias de antaño, que nos ayudan a entender nuestro presente... cuantas historias verdaderas ahora no son más que leyendas>> , susurró en voz alta, mientras habría el libro que sostenía firmemente entre sus manos y sacaba de entre sus hojas una antigua rama, signo de un onnar sagrado tallado de un viejo roble.

[Editado por auriga el 02-07-2008 20:35]

Escrito el 06-07-2008 02:22 #5

Resumen de la batalla.

Nensir ha perdido 18 armadas x35= 630 puntos.

Recuperables: 504 puntos.

Valoraciones: 8.2 + 7.9 + 7.6 + 7.6 + 9 + 8 = 8.05

Recupera: 406 puntos. Han solicitado daños por valor de un 40% lo que suponen 140 puntos.

Total recuperación: 504 puntos

Pierde: 126 puntos.

Por el retraso en la publicación de la historia acumula una sanción de 2 armadas, es decir, 70 puntos.

Pierde en total: 196 puntos

Por la participación en la batalla, Nensir obtiene 450 monedas.

Por el saqueo de Tulkatumbo obtiene 300 monedas.

Compañías actualizadas y listas.

Por la participación en la batalla se reparten 220 Nóti.

Por las historias se entregan 96 Nóti.

Saludos!

Historia finalizada.